Legislación sobre mala conducta administrativa: ¿qué ha cambiado?

La ley sobre faltas administrativas define y establece las sanciones aplicables a los actos de falta administrativa, teniendo su fundamento constitucional en el apartado 4 del artículo 37 de la Constitución Federal.

La mala conducta administrativa es cualquier acto cometido por un funcionario público que viole los principios fundamentales de la Administración Pública, a saber, legalidad, imparcialidad, moralidad, transparencia y eficiencia.

Dicho esto, la Ley N° 14.230 se publicó el 25 de octubre de 2021, la cual modificó sustancialmente la Ley N° 8.429 (LIA). A partir de entonces, la legislación sobre faltas administrativas sufrió cambios casi en su totalidad.

Casi todos los capítulos han sufrido cambios significativos, por lo que es fundamental que los profesionales del derecho se mantengan al día. Este artículo los analizará en detalle. ¿Comenzamos?

¿Cómo surgió la ley contra la mala conducta administrativa y qué sanciones conlleva?

La ley sobre faltas administrativas vino a regular el párrafo 4 del artículo 37 de la Constitución Federal, que estipula que quien cometa un acto de falta administrativa estará sujeto a las sanciones correspondientes, como se indica a continuación:

Art. 37. La administración pública directa e indirecta de cualquiera de los Poderes de la Unión, de los Estados, del Distrito Federal y de los Municipios deberá ajustarse a los principios de legalidad, imparcialidad, moralidad, publicidad y eficiencia, así como a lo siguiente:

§ 4. Los actos de mala conducta administrativa darán lugar a la suspensión de los derechos políticos, la pérdida del cargo público, la congelación de los bienes y la restitución al tesoro público, en la forma y gradación previstas por la ley, sin perjuicio de cualquier acción penal aplicable.

En este sentido, la ley contra la mala conducta administrativa surgió para regular cómo se aplicarían las sanciones si alguien cometiera un acto de mala conducta.

Según el artículo 12, tenemos sanciones previstas por la ley que pueden sumarse a otras penas aplicadas en otros casos de sentencia, como lo corrobora:

Artículo 12. Sin perjuicio de la indemnización total por daños materiales, si la hubiere, y de las sanciones comunes de responsabilidad penal, civil y administrativa previstas en la legislación específica, la persona responsable del acto indebido estará sujeta a las siguientes penas, que podrán aplicarse individualmente o de forma acumulativa, según la gravedad del acto.

En lo que respecta a las sanciones, los cambios más importantes están relacionados con la suspensión de los derechos políticos y la pérdida del cargo público.

La suspensión de los derechos políticos, debido a actualizaciones legislativas, ha alterado el período máximo de suspensión, que anteriormente tenía un límite máximo de 10 años, y ahora puede llegar hasta 14 años (Artículo 12, I de la Ley 8.429).

En cuanto a la pérdida del cargo, no existe disposición alguna para los casos en que el agente actúe en contra de los principios de la Administración Pública, sino únicamente para aquellos que constituyan enriquecimiento ilícito o perjuicio al erario público. (Artículo 12, § 1 de la Ley 8.429)

¿Qué constituye un acto de mala conducta administrativa?

Actuar con probidad significa actuar con honestidad, mientras que la idea de impropiedad está vinculada a una conducta deshonesta.

Según la definición del diccionario Oxford Languages, la impropiedad significa ausencia de probidad; deshonestidad. Su origen etimológico proviene del latín *improbitis, atis*, que significa mala calidad, perversidad y malas costumbres.

La ley en cuestión, debidamente actualizada el 25 de octubre de 2021, tras la publicación de la Ley 14.230, solo permite la responsabilidad de los agentes en los casos en que se haya demostrado la intención, es decir, cuando el agente realiza un acto doloso.

Artículo 1. El sistema de rendición de cuentas por actos de mala conducta administrativa protegerá la probidad en la organización del Estado y en el ejercicio de sus funciones, como vía para garantizar la integridad de los bienes públicos y sociales, de conformidad con la presente Ley.

§ 1. Se consideran actos de mala conducta administrativa las conductas intencionales tipificadas en los artículos 9, 10 y 11 de esta Ley, excepto los tipos previstos en leyes especiales.
§ 2. Se considera intención la voluntad libre y consciente de lograr el resultado ilícito tipificado en los artículos 9, 10 y 11 de esta Ley, no siendo suficiente la voluntariedad del agente.

Aquí voy a analizar uno de los cambios que se produjeron, que fue sumamente importante, si no el más importante, para la interpretación de la ley sobre mala conducta administrativa.

Esto se debe a que, antes de la enmienda de 2021, la ley contemplaba la posibilidad de responsabilidad por negligencia en algunos casos, cuando el agente no tenía intención de cometer tal acto, pero hubo una falta de diligencia por su parte.

Actualmente, no se plantea la posibilidad de responsabilizar a un agente por conducta negligente, sino únicamente por conducta intencional, y es necesario demostrar que el agente tenía la intención de cometer dicha conducta.

Por lo tanto, para que se configure un acto de mala conducta administrativa, debe existir intención. De acuerdo con el artículo citado anteriormente, analizaremos los cambios legislativos relativos a los actos de mala conducta previstos en la legislación (artículos 9, 10 y 11) y examinaremos:

Enriquecimiento ilícito

Tal como se estipula en el artículo 9 de la Ley 8.429, el principal cambio consistió en una definición más precisa de la conducta delictiva en su forma intencional, incorporando 12 cláusulas que describen las prácticas ilícitas. En general, las modificaciones relativas al enriquecimiento ilícito se realizaron para combatir directamente las distintas formas de corrupción.

Daños a los fondos públicos

Tal como se estipula en el artículo 10 de la Ley 8.429, su objetivo es sancionar a los funcionarios públicos que hayan causado daños comprobados a las finanzas públicas. Es importante recordar, como se mencionó anteriormente, que la finalidad primordial de los fondos públicos es salvaguardar el patrimonio público y social.

La particularidad reside en la necesidad de demostrar la pérdida real de bienes, y no solo una intención genérica o presunta. En total, la ley incluye más de 20 cláusulas para abarcar todos los actos.

Un ataque contra los principios de la Administración Pública.

Descrita en el artículo 11 de la ley 8.429, la particularidad de esta enmienda radica en la configuración de la modalidad intencional para desviarse de los principios de la administración pública.

De este modo, la nueva ley sobre mala conducta administrativa derogó casi por completo las cláusulas que contemplaban conductas demasiado genéricas o negligentes.

¿Cuál es el propósito de la ley contra la mala conducta administrativa?

La finalidad de la ley contra la mala conducta administrativa se describe en el artículo 1 de la Ley 8.429 y su objetivo principal es garantizar la integridad de los bienes públicos y sociales, como se indica a continuación:

Artículo 1. El sistema de rendición de cuentas por actos de mala conducta administrativa protegerá la probidad en la organización del Estado y en el ejercicio de sus funciones, como vía para garantizar la integridad de los bienes públicos y sociales, de conformidad con la presente Ley.

Además, el texto legal se creó para contribuir a la promoción y el respeto del interés público que exigen estos cargos. En otro sentido, también sirve para definir las sanciones aplicables a cualquier acto de mala conducta administrativa.

¿Cuáles fueron los principales cambios?

Además de los cambios ya mencionados, cabe destacar la modificación de las normas procesales. La Ley de Infracciones Administrativas estipulaba anteriormente que la acción por infracción administrativa podía ser interpuesta tanto por el Ministerio Público como por una persona jurídica.

Con las modificaciones a la ley sobre faltas administrativas, esta disposición se altera, otorgando ahora exclusividad al Ministerio Público, como se demuestra:

Artículo 7. Si existen pruebas de un acto indebido, la autoridad que tenga conocimiento de los hechos lo comunicará al Ministerio Público competente para que se adopten las medidas necesarias.
(...)
Artículo 17. La acción para la aplicación de las sanciones a que se refiere la presente Ley será interpuesta por el Ministerio Público y seguirá el procedimiento común previsto en la Ley N° 13.105, de 16 de marzo de 2015 (Código de Procedimiento Civil), salvo que se disponga lo contrario en la presente Ley.

¿Por qué los profesionales del sector deben estar al tanto de las novedades en materia legal?

Los profesionales del derecho deben estar atentos a los cambios legislativos, ya sea para los exámenes de la función pública que incluyen el conocimiento de dichos cambios en sus pruebas o para los abogados que se ocupan de investigaciones y procedimientos disciplinarios administrativos (PAD).

Además, los abogados pueden asesorar a las empresas privadas que celebran contratos y alianzas con entidades públicas, algo muy común dada la elevada demanda estatal de mano de obra privada, mitigando así el riesgo de irregularidades.

Otra posibilidad es la participación de abogados de oficio en procesos contenciosos relacionados con faltas administrativas que se tramitan en el poder judicial. En este sentido, es fundamental que el profesional se mantenga siempre actualizado y posea un profundo conocimiento de la ley.

Referencias

Fachini, Tiago. Irregularidades administrativas: reglas generales y nueva legislación. Projuris, 2022.

Sant'ana, Juliana SB De Melo. Nueva Ley de Improbabilidad. Gov, 2022.

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