Argumentación jurídica: 5 cosas que debes saber

La argumentación jurídica es una de las herramientas más importantes en el trabajo de un abogado. Mediante argumentos convincentes, defienden su posición a lo largo de todo el proceso legal y brindan el mejor servicio al cliente.

"Argumentar significa tejer argumentos, presentar el razonamiento que constituye un argumento." 

En un sentido jurídico, la palabra se usa principalmente de forma transitiva, en términos de alegar, presentar como argumento, y es una forma específica de razonamiento que procede a través de interrogatorios sucesivos ”, según la ilustre doctrina de Sampaio.

De forma similar a lo que destaca el académico, los abogados de hoy no solo necesitan conocer la ley, sino que necesitan algo más: necesitan sólidas habilidades argumentativas para lograr la eficacia en la prestación de sus servicios. 

De esta forma, descubriremos 5 puntos que le ayudarán a mejorar su argumentación jurídica y, en consecuencia, el resultado legal de su trabajo.

¿Cuáles son los tipos de argumentos legales?

En resumen, los argumentos son recursos lingüísticos diseñados para persuadir. Dichos argumentos legales pueden clasificarse en: pro-tesis, autoridad, oposición, analogía y causa y efecto. 

Analicemos cada uno de ellos.

PRÓTESIS

Una de las herramientas de la argumentación jurídica es el argumento protesis, cuyas características se derivan de los hechos verificados. 

Una estructura sugerida para desarrollarla es: Tesis + porque + y también + además.

Por ejemplo: Fernando causó daño moral a Amélia porque su conducta le provocó un daño psicológico muy grave que derivó en una depresión aguda, y también porque actuó cobardemente contra quien había sido su pareja durante años. Además, cuenta con un largo historial de conducta civil tóxica. 

AUTORIDAD 

Este tipo de argumentación jurídica otorga prestigio a las acciones o juicios de una persona o grupo de personas, llegando incluso a constituir en ocasiones una fuente de derecho.

Vale la pena destacar, por ejemplo, la legislación, la doctrina, los principios, los precedentes y la jurisprudencia de los tribunales que pueden desempeñar este papel, es decir, de influencia jurídica e incluso de fuente para la aplicación del derecho.

ARGUMENTO OPUESTO 

Esta tercera herramienta de argumentación jurídica presenta inicialmente argumentos que contradicen los puntos de vista que se defienden. 

Luego las trata como posibles conclusiones y, posteriormente, presenta los puntos de vista que, de hecho, son contrarios a la proposición correspondiente.

La consecuencia de esto es que dicha estrategia puede anticipar posibles ejercicios retóricos , debilitando así a la otra parte.

ANALOGÍA

Esta tercera herramienta de argumentación jurídica establece que el sistema de justicia debe tratar las mismas situaciones por igual , es decir, garantizar la seguridad jurídica.

Por ejemplo, las citas de jurisprudencia son los ejemplos más comunes del uso de la analogía. 

La consecuencia de esto es una mayor eficiencia, ya que el juez generalmente se siente influenciado de alguna manera a decidir basándose en decisiones ya tomadas en situaciones anteriores.

CAUSA Y EFECTO

Finalmente, este argumento jurídico pretende resaltar las consecuencias directas de las acciones específicas emprendidas por las partes.

En materia de responsabilidad civil y derecho penal, establecer una relación causal entre acción y resultado es un argumento excelente .

¿Cómo se puede mejorar la argumentación jurídica?

Aquí examinaremos algunas técnicas en detalle.

1. Participar en debates informales.

Primero, participa en conversaciones informales con amigos y familiares. Los debates informales entre amigos y familiares son la mejor manera de practicar tus habilidades de debate. 

En definitiva, hay que pensar con rapidez, conectar ideas y técnicas con datos diversos, saber defender adecuadamente la propia postura y tener razones para convencer a la otra parte y negociar.

2. Enumere las posibles defensas de las que dispone la parte contraria.

Anticípese a los argumentos de la defensa de la otra parte, estúdielos detenidamente y sepa a quién dirigirlos. 

Tras determinar el resultado deseado, el abogado puede organizar sus ideas. Finalmente, debe esbozar claramente el camino que permitirá al juez llegar a una decisión favorable. 

Si es posible, anota tus ideas y pensamientos y reflexiona sobre cómo puedes mejorarlos.

Según el estimado abogado Marcelo Ferro, reconocido como Abogado del Año 2020, en una entrevista :

"El litigio es el arte de la persuasión . Persuadir a alguien requiere técnica, habilidad y, sobre todo, una aguda capacidad de observación para comprender cuál de los diversos argumentos podría convencer a ese juez, ya sea más conservador o más liberal."

3. Crea un mapa mental.

Para quienes tienen dificultades con la argumentación jurídica, una buena sugerencia es utilizar un mapa mental. Esta técnica de trabajar con diagramas ayuda a conectar ideas y conceptos con problemas o cuestiones centrales.

Por lo tanto, la función principal de un mapa mental es la generación, visualización y clasificación de ideas. Resulta especialmente útil para organizar información y sopesar decisiones para una argumentación jurídica eficaz.

4. Lenguaje claro

Han quedado atrás los tiempos en que el lenguaje refinado, las máximas latinas y las estructuras sintácticas complejas definían a los abogados. En el saturado sistema judicial, el lenguaje claro, específico y conciso suele tener mayor impacto.

Por lo tanto, independientemente de quién seas, procura comunicarte con claridad. Este es uno de los elementos centrales de un buen razonamiento, que puede brindar los mejores resultados en la argumentación jurídica.

5. Evitar la agresión.

Los buenos argumentos casi siempre previenen la agresión, y la nueva versión del CPC (Código de Procedimiento Civil de Brasil) presta mayor atención al papel de la mediación y el arbitraje.

Por lo tanto, los abogados que tienen dificultades para comunicarse y desarrollar buenos argumentos legales deberían comprometerse a mejorar mediante el uso frecuente de estas habilidades.

En vista de lo anterior, es fundamental señalar que la argumentación jurídica impacta directamente en el servicio prestado por los profesionales del derecho.

¿Te ha gustado el contenido? ¡Suscríbete al boletín de IDP Online para estar al día de los principales debates del mundo jurídico!