El objetivo principal del grupo de investigación será reflexionar sobre las implicaciones de los nuevos hallazgos de las ciencias del comportamiento en el derecho y la investigación jurídica empírica. Las ciencias del comportamiento han enfatizado que la conducta humana está sujeta a una serie de sesgos cognitivos que nos llevan a tomar decisiones (incluidas las jurídicas) basadas más en emociones, impresiones y dogmas que en criterios racionales, científicos y fácticos. Ante este diagnóstico, algunos autores han enfatizado la necesidad de la intervención estatal para incentivar a las personas a tomar decisiones que superen estos sesgos y nos permitan adoptar decisiones más racionales.