¿Pueden las cuotas de género en las listas de candidatos empoderar a las mujeres? Evidencia de un diseño de regresión discontinua.

Investigador principal: Omar Barroso Khodr

Autores: Manuel Bagués y Pamela Campa

Título original: ¿Pueden las cuotas de género en las listas de candidatos empoderar a las mujeres? Evidencia de un diseño de regresión discontinua.

Lugar de la intervención: España

Tamaño de la muestra: Municipios con más de 3.000 habitantes

Variable principal de interés: El impacto de la introducción de cuotas en 2007, aprovechando la variación proporcionada por los municipios que en enero de 2006 contaban con aproximadamente 5.000 habitantes; para estudiar el alcance de las cuotas en 2011.

Tipo de intervención: Políticas de cuotas e incentivos para las elecciones.

metodología: Regresión lineal múltiple; Regresión discontinua (RDD); Estudio comparativo; y Estudio de optimización.

Resumen

Los autores presentan un análisis exhaustivo de los efectos a corto y medio plazo de las cuotas de género en las listas de candidatos, utilizando evidencia de las elecciones locales en España. Dentro de un sistema de listas cerradas con representación proporcional, las cuotas se introdujeron en 2007 en municipios con más de 5.000 habitantes y se extendieron en 2011 a municipios con más de 3.000 habitantes. Utilizando el Modelo de Regresión Discontinua, los autores encontraron que las cuotas aumentaron la participación de las mujeres en las listas de candidatos en aproximadamente 8 puntos porcentuales y entre los miembros del consejo en 4 puntos porcentuales. Sin embargo, a lo largo de tres rondas electorales, no se observó una variación significativa en varias variables relacionadas con la calidad de los políticos, la probabilidad de que las mujeres alcancen puestos de poder como líder de partido o alcalde, o el tamaño y la composición de las finanzas públicas. En general, el análisis sugiere que las cuotas en las listas de candidatos no eliminan las barreras que impiden que las mujeres desempeñen un papel influyente en la política.

  1. Problema de política

Según los autores, se identifican varios problemas políticos relevantes en relación con la implementación y la eficacia de las cuotas de género para las candidaturas. Estos problemas ponen de relieve que las cuotas no son una solución simple y universal, y que su éxito depende de una planificación cuidadosa y de factores contextuales.

Una de las cuestiones políticas centrales se refiere al diseño y la aplicación de las propias leyes de cuotas. El estudio enfatiza que, para que las cuotas aumenten eficazmente el número de mujeres en las listas de candidatos, deben ser obligatorias y aplicarse adecuadamente (Besley et al., 2017). Una falla crítica de planificación que los responsables políticos deben abordar es la posibilidad de que los partidos manipulen el sistema, por ejemplo, asignando mujeres a puestos no elegibles en las listas de los partidos, lo que comprometería el impacto previsto de la medida (Born et al., 2019).

Además, el estudio aborda la controvertida cuestión de la calidad de las candidaturas, sacando a la luz un debate que merece la atención de los responsables políticos. Por un lado, las cuotas pueden incentivar a los partidos a seleccionar candidatas más cualificadas. Por otro lado, si se percibe una escasez de mujeres con el perfil adecuado, las cuotas pueden, al menos a corto plazo, generar preocupación por una reducción en la calidad o la experiencia promedio de las candidatas, un argumento que puede ser explotado políticamente en contra de su implementación.

El estudio también destaca el comportamiento del electorado y los sesgos sociales como desafíos políticos importantes. El éxito de las cuotas puede verse comprometido si una parte significativa del electorado se resiste al liderazgo femenino, como indican los datos de la Encuesta Mundial de Valores. Esto sugiere que la simple introducción de cuotas no es suficiente; podría ser necesario complementarlas con campañas de información pública o iniciativas de educación cívica destinadas a transformar las actitudes electorales y evitar que las listas con mayor representación femenina sean penalizadas en las urnas. Este problema es especialmente crítico en los sistemas electorales de listas abiertas, donde los votantes tienen influencia directa sobre los candidatos electos, y los sesgos preexistentes pueden limitar gravemente la eficacia de las cuotas.

Otra dimensión de las cuestiones políticas se refiere a los objetivos a largo plazo, que van más allá de la representación numérica. El estudio analiza los llamados "goteo ascendenteSegún las cuotas, que pueden facilitar el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo, este progreso puede verse obstaculizado por la persistencia de redes de influencia masculina dentro de los partidos. Por lo tanto, las políticas públicas deben ir más allá de las cuotas para las candidaturas, incluyendo medidas que reformen las estructuras internas de los partidos y promuevan el avance de las mujeres en las organizaciones políticas.

Finalmente, la relación entre la representación descriptiva (presencia de mujeres en cargos públicos) y la representación sustantiva (políticas que atienden los intereses de las mujeres) se presenta como condicional. El estudio señala que el cambio político es más probable cuando las mujeres alcanzan puestos de liderazgo o alcanzan una "masa crítica", lo que indica que las cuotas dirigidas a un número mínimo de representantes podrían ser insuficientes para generar transformaciones significativas. Por lo tanto, los responsables políticos deberían considerar si las normas de cuotas también deberían incluir los puestos de liderazgo en las legislaturas y los partidos, a fin de garantizar que la presencia femenina se traduzca en una influencia efectiva.

  1. Contexto de implementación de políticas

El contexto de esta investigación se centra en la implementación de una política de cuotas de género legislada para las elecciones municipales en España, establecida por la Ley de Igualdad de 2007. El aspecto más relevante de su diseño es la aplicación selectiva basada en un criterio de población, explorado estratégicamente por los investigadores. Según los autores, inicialmente, en 2007, la ley se aplicó solo a los municipios con más de 5.000 habitantes, y posteriormente se extendió, en 2011 y 2015, a aquellos con más de 3.000. Este criterio no es arbitrario; se alinea con la estructura administrativa española, en la que estos límites ya determinan las obligaciones legales, la composición de los consejos y los recursos financieros municipales, configurando un punto de corte ideal para un análisis de Regresión Discontinua.

Según los autores, la política se implementó dentro del sistema electoral de representación proporcional mediante listas cerradas, un detalle esencial para comprender su impacto. En este modelo, los votantes votan por listas de partidos preordenadas, y los líderes de los partidos tienen control total sobre las posiciones de los candidatos. El orden en la lista es crucial para la elección, especialmente para la alcaldía. La cuota interfirió directamente en este proceso, al exigir que cada lista y cada grupo de cinco candidatos incluyera al menos un 40% de representantes de cada género, so pena de inelegibilidad.

Finalmente, los autores destacan la importancia del amplio apoyo multipartidista y la aceptación popular que recibió la ley, factores que facilitaron su implementación. Sin embargo, la exención otorgada a los municipios más pequeños —inicialmente con menos de 5.000 habitantes y, posteriormente, con menos de 3.000— es significativa, supuestamente motivada por la preocupación por la situación de las mujeres en las zonas rurales. Esta implementación gradual y basada en la población creó un escenario cuasiexperimental que permitió a los investigadores comparar municipios muy similares —algunos sujetos a la cuota y otros no— y, así, aislar el efecto causal de la política de otros factores a lo largo de tres ciclos electorales (2007, 2011 y 2015).

  1. Detalles de la evaluación

El estudio se centra en aproximadamente 5.000 pequeños municipios españoles, con poblaciones de entre 250 y 10.000 habitantes, que en conjunto representan alrededor del 20% de la población nacional. La investigación destaca que estos municipios presentan características demográficas distintas a las de las ciudades más grandes, caracterizadas por una población de mayor edad, un menor nivel educativo y una menor proporción de mujeres.

En estas zonas, los estereotipos de género son más pronunciados: hay un porcentaje significativamente mayor de residentes que están de acuerdo con la idea de que se debe dar prioridad a los hombres en los empleos cuando éstos son escasos, así como un menor nivel de preocupación por la discriminación de género, en comparación con los centros urbanos.

El análisis se basa en una base de datos exhaustiva que abarca cuatro ciclos electorales (2003, 2007, 2011 y 2015), incluyendo información sobre listas de candidatos, resultados electorales, perfiles de concejales, presupuestos municipales, preferencias políticas e indicadores económicos. En cuanto a los candidatos, los datos revelan que, antes de la introducción de las cuotas de género en 2007, solo el 29% eran mujeres, y su presencia en los primeros puestos de las listas electorales era aún menor, alcanzando tan solo el 17%.

En este contexto, el estudio también destaca importantes disparidades de género en relación con la experiencia política: los candidatos hombres tenían 10 puntos porcentuales más de probabilidad de tener experiencia previa y de presentarse nuevamente a elecciones futuras. Además, los investigadores utilizaron el análisis de apellidos para identificar posibles vínculos familiares, y hallaron que aproximadamente el 5,5 % de los candidatos compartían el apellido del líder del partido, lo que sugiere un nivel significativo de nepotismo en el proceso de selección de candidatos.

  1. Método

Los autores utilizan un diseño de regresión discontinua (RDD) para evaluar el impacto de una política de cuotas de género en las elecciones municipales. La implementación de la política se determinó mediante un estricto criterio poblacional: los municipios con una población superior a un determinado límite estaban obligados a adoptar la cuota, mientras que los que estaban por debajo de ese nivel estaban exentos. Para analizar la cuota inicial en 2007, los investigadores compararon municipios que, en enero de 2006, tenían poco más de 5.000 habitantes con aquellos con una población ligeramente inferior. De igual manera, para examinar el alcance de la política en 2011, se realizó una comparación entre municipios cercanos al límite de 3.000 habitantes, con base en datos de enero de 2010.

Según los autores, el análisis se realizó mediante ecuaciones de regresión específicas, desarrolladas para cada evento de implementación de cuotas. El principio central del método consiste en comparar los resultados (Y) entre municipios ubicados inmediatamente por encima y por debajo de los límites de población, partiendo del supuesto de que estas unidades son comparables entre sí. La investigación no se limitó al efecto inmediato de la política (cuando k = 0), sino que también investigó sus impactos a largo plazo. Para ello, se realizó un seguimiento de los mismos grupos de municipios a lo largo de los ciclos electorales posteriores, en 2011 y 2015, con el objetivo de observar cómo las múltiples exposiciones a la política de cuotas influyeron en los resultados.

Desde un punto de vista metodológico, el estudio empleó una estimación lineal local dentro de un rango óptimo, utilizando un kernel triangular para asignar ponderaciones a las observaciones según su proximidad al límite poblacional. Los investigadores aplicaron técnicas de inferencia robusta y, cuando fue necesario, utilizaron errores estándar agrupados a nivel municipal. Para mejorar la precisión de las estimaciones, también se incluyeron controles para los valores rezagados de la variable de resultado, así como para la proporción de candidatas y concejalas antes de la implementación de las cuotas.

  1. Resultados principales

Según los autores, las cuotas lograron su objetivo inmediato, aumentando la proporción de candidatas en 8 puntos porcentuales y la de concejalas en 4 puntos porcentuales. Sin embargo, los objetivos más amplios del estudio —como promover el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo o influir en las políticas públicas para reflejar mejor las preferencias de la ciudadanía femenina— no se lograron, al menos en los tres ciclos electorales analizados.

Mientras tanto, los autores destacan que el análisis no encontró evidencia que sustente la crítica recurrente de que las cuotas comprometen la calidad de los políticos electos. Indicadores como el nivel educativo y el desempeño electoral de las listas de partidos más afectadas no revelaron una disminución significativa de la calidad.

En este contexto, los autores plantean algunas reservas importantes. El estudio se centró en municipios más pequeños, caracterizados por una baja participación femenina en el mercado laboral y actitudes de género más conservadoras. Por lo tanto, los resultados podrían reflejar los efectos de la aplicación de cuotas en entornos similares, sin que esto se extienda necesariamente a otros contextos. Además, el intervalo de tres ciclos electorales podría haber sido insuficiente para captar los impactos a largo plazo, y el aumento relativamente modesto de 4 puntos porcentuales en el número de concejalas podría haber sido demasiado pequeño para generar transformaciones más profundas.

El estudio también se limita en gran medida al análisis de un solo mecanismo —los cambios en las listas de candidatos locales— sin considerar otros canales potenciales, como el valor simbólico de las cuotas, el papel de los referentes nacionales o el posterior avance político de las mujeres electas. Dado que el impacto de las cuotas está fuertemente condicionado por el contexto, los autores concluyen que se necesita más investigación en diferentes entornos para lograr una comprensión más completa de la dinámica electoral.

  1. Lecciones de política pública

Este estudio investiga el impacto de las leyes de cuotas de género en las elecciones municipales en cuatro dimensiones principales: la composición de las listas de candidatos, el comportamiento del electorado, la composición del consejo local y las políticas públicas. El análisis emplea un enfoque metodológico riguroso, utilizando modelos de regresión discontinua (RD) en torno a umbrales poblacionales de 3.000 y 5.000 habitantes para identificar efectos causales, y presenta resultados robustos en diferentes anchos de banda y especificaciones del modelo.

Los hallazgos más significativos se relacionan con la composición de las listas de candidatos. La investigación demuestra de manera concluyente que las cuotas fueron altamente efectivas en su objetivo principal: lograron aumentar la proporción general de candidatas en aproximadamente 8 a 9 puntos porcentuales en la primera elección después de su implementación. Sin embargo, este aumento se implementó estratégicamente. Los partidos cumplieron con la ley principalmente al ubicar a las mujeres en los puestos más bajos dentro del rango obligatorio de cinco posiciones, lo que resultó en un aumento muy modesto (2 puntos porcentuales) en la representación femenina en los puestos más altos y con mayor probabilidad de ser elegidos. Es crucial que este impulso inicial no se intensificara en las elecciones posteriores, lo que indica que las cuotas crearon un techo, en lugar de un piso, para la representación femenina.

Otros hallazgos importantes incluyen que las cuotas no tuvieron varias consecuencias negativas potenciales que a menudo temen los críticos. No se encontró evidencia de que la política provocara la retirada de los partidos de las elecciones ni de que generara un aumento del nepotismo (medido por candidatos que compartían el apellido del líder del partido). El estudio también encontró una disminución mecánica y a corto plazo en la experiencia política de los candidatos a medida que se incorporaban nuevas mujeres para cumplir con la cuota, pero este efecto disminuyó con el tiempo a medida que estas nuevas candidatas adquirían experiencia. Finalmente, las cuotas no tuvieron un impacto estadísticamente significativo en la proporción de mujeres líderes de los partidos, ni inmediatamente ni en los dos ciclos electorales posteriores observados.

Referencias

 Besley, T.J., Folke, O., Persson, T. y Rickne, J., 2017. Cuotas de género y la crisis del hombre mediocre: teoría y evidencia de Suecia. American Economic Review, 107(8), pp. 2204–2242.

Born, A., Ranehill, E. y Sandberg, A., 2019. ¿Un mundo de hombres? El impacto de un entorno dominado por los hombres en el liderazgo femenino. Documento de trabajo de la Universidad de Gotemburgo.