Investigador principal: Viviane Pires Ribeiro
Título del artículo: ¿Quién impulsa las políticas climáticas relevantes en las potencias emergentes?
Autores: Hubert Schmitz
Lugar de la intervención: Potencias emergentes
Tamaño de la muestra: 4 países
Tema principal: Medio ambiente, energía y cambio climático
Variable principal de interés: Políticas climáticas
Tipo de intervenciónAnálisis económico de políticas climáticas relevantes
metodología: Análisis de la economía política
Las potencias económicas emergentes tienen un impacto significativo en el futuro del planeta Tierra y de la especie humana. El estudio de Schmitz (2017) ofrece un análisis económico de las políticas climáticas en China, India, Brasil y Sudáfrica. La principal conclusión es que la mayoría de los actores que apoyan estas políticas tienen otras prioridades además de mitigar el cambio climático. Sus principales preocupaciones son asegurar el suministro de energía para el país o regiones específicas, impulsar nuevas industrias verdes y hacerlas competitivas, generar empleo e ingresos en estas industrias, o sentar las bases para aumentar los ingresos públicos. Mitigar el cambio climático no es irrelevante, pero tiende a ser un cobeneficio, no un factor determinante.
Contexto de evaluación
En los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos se han vuelto más comunes en muchas partes del mundo. Existe una sólida evidencia de este creciente caos climático, así como de que las emisiones de carbono derivadas de la actividad humana son las principales causas. Reducir estas emisiones es uno de los desafíos de nuestro tiempo. Requiere cambios estructurales para que la economía global funcione dentro de los límites ambientales. Si bien persiste la controversia sobre la rapidez con la que se deben reducir las emisiones, se acepta cada vez más que las demoras probablemente incrementarán los costos de abordar este caos climático en el futuro.
El reconocimiento de la necesidad de actuar con urgencia impulsó grandes esfuerzos para encontrar soluciones globales. Sin embargo, se avanzó poco en las negociaciones internacionales hasta el gran avance de París, donde se alcanzó un acuerdo global en diciembre de 2015.
Detalles de la intervención
Dado que en 2015 se firmó un acuerdo global (el Acuerdo de París) para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento promedio de la temperatura global, Schmitz (2017) comenta que la pregunta principal es cuán creíbles son estos compromisos. ¿Se cumplirán? El autor enfatiza que esta pregunta es relevante para todos los países, pero que se prestará mayor atención a los países responsables de las reservas de carbono y a aquellos responsables del aumento de las emisiones de carbono, en particular las potencias emergentes, que son el foco de su estudio.
El artículo analiza los aspectos tras bambalinas, cuestionando quién impulsa las políticas climáticas en las potencias económicas emergentes y quién las obstaculiza. Estas preguntas se analizaron en cuatro países: India, China, Brasil y Sudáfrica. En otros estudios, investigadores que analizaron estos países buscaron respuestas examinando la literatura disponible y realizando entrevistas con actores clave. El trabajo de Schmitz (2017) recopila los principales hallazgos.
Detalhes da Metodologia
Schmitz (2017) analiza cada uno de los cuatro países (China, India, Brasil y Sudáfrica) y presenta sus conclusiones en su contexto. Si bien es necesariamente breve, muestra quiénes son los principales actores, cuáles son sus prioridades, en qué ámbito operan y cómo las oportunidades y las crisis influyen en las políticas. Por lo tanto, el estudio contribuye a la comprensión de la política nacional en la formulación de políticas globales. Sin embargo, la principal preocupación del autor no es rastrear las conexiones entre la política nacional y la global en un momento dado, sino obtener un control analítico sobre las fuerzas que impulsan las políticas climáticas.
Dado que muchas políticas y sectores tienen repercusiones climáticas, el estudio fue selectivo. El autor prestó especial atención a la transformación de combustibles fósiles en energías renovables, ya que es un componente central de la descarbonización y cada vez más viable desde un punto de vista tecnológico y económico. Esto sitúa la viabilidad política en el centro de la atención y resalta la necesidad de adoptar un enfoque de economía política.
Resultados
Los análisis de los cuatro países (China, India, Brasil y Sudáfrica) revelan factores estructurales que inhiben o facilitan las transformaciones. Algunos factores inhibidores son heredados de millones de años de evolución, como la dotación de combustibles fósiles; otros son de origen reciente y antropogénicos, en particular las inversiones en infraestructura de combustibles fósiles. Los factores facilitadores también pueden subdividirse en aquellos "dados por la naturaleza", es decir, la dotación eólica y solar, y aquellos antropogénicos, como la capacidad nacional para producir nuevas tecnologías de energía renovable. Donde exista dicha capacidad, es probable que la presión a favor de las energías renovables sea más fuerte. Schmitz (2017) enfatiza que también debe considerarse un factor facilitador no intencional, a saber, la escasez de energía, que probablemente disminuirá la resistencia a la introducción de energías renovables.
Estos no son los únicos factores. Los sistemas institucionales desempeñan un papel importante. La distinción entre sistemas institucionales coordinados y liberales parece relevante. Dada la alta interdependencia de las inversiones públicas y privadas en el sector energético, según el autor, se puede plantear la hipótesis de que los sistemas institucionales coordinados son más propicios para las transiciones energéticas. Y dadas las enormes incertidumbres y la necesidad de experimentación, se puede plantear la hipótesis de que los sistemas descentralizados son más propicios para un aprendizaje rápido.
En conjunto, las perspectivas identificadas en el estudio conducen a tres conclusiones generales. En primer lugar, las razones para apoyar políticas climáticas relevantes varían ampliamente. Estas razones pueden clasificarse en dos grupos: materiales y morales. Más importante aún, no son mutuamente excluyentes, sino, en algunos casos, complementarias. Las oportunidades para comprender y promover el cambio surgen cuando se permite la convergencia entre ambas.
En segundo lugar, existen diferentes tipos de alianzas. Por un lado, está la alianza estratégica basada en la acción conjunta; por otro, la mera alineación de intereses sin coordinación entre las partes. Estrechamente relacionada, y también muy útil, es la distinción entre una alianza buscada conscientemente y una alianza incidental. Ambas pueden ser transitorias (a corto plazo) o duraderas (a largo plazo), pero una alianza incidental es más probable que sea a corto plazo. La información sobre la longevidad de las alianzas es escasa, pero se observa que las alianzas a corto plazo, impulsadas por eventos específicos o centradas en iniciativas específicas, son más comunes.
En tercer lugar, las alianzas marcan la diferencia. Son fundamentales para acelerar el cambio o bloquearlo. Si bien la literatura sobre cómo se organizan y operan las alianzas es desigual, Schmitz (2017) argumenta que son importantes. El autor enfatiza que debemos analizar el proceso de formulación de políticas y prestar especial atención a los cuellos de botella. Sin suscribirnos a un proceso de formulación de políticas lineal, podemos distinguir útilmente entre la formulación y la implementación de políticas.
Esto se pone de relieve en el caso de China, donde la formulación de políticas se produce principalmente a nivel central mediante negociaciones entre diversos actores. La implementación de políticas requiere la participación de otros actores, generalmente a nivel subnacional, y la cooperación entre los gobiernos locales y las empresas.
Lecciones de política pública
El estudio de Schmitz (2017) muestra que las alianzas desempeñan un papel fundamental en el impulso de políticas climáticas relevantes. Sin embargo, la mayoría de los actores que apoyan estas políticas tienen otras prioridades además de la mitigación del cambio climático. El apoyo a estas políticas se deriva de la preocupación por la seguridad energética, el desarrollo de industrias verdes competitivas, la creación de empleo o la generación de una base para futuros ingresos públicos. Esta percepción no es solo analítica, sino también política. Esto significa que las políticas climáticas relevantes pueden contar con el apoyo de un electorado amplio, no solo de aquellos con convicciones ecológicas. Este análisis proporciona el punto de partida para comprender la viabilidad política de las transformaciones bajas en carbono.
La viabilidad política de las transformaciones bajas en carbono puede verse influida por diversos factores estructurales, como el grado de escasez energética, los recursos naturales (reservas de combustibles fósiles, recursos solares y eólicos), la capacidad para producir y adoptar nuevas tecnologías y la infraestructura energética. Es plausible que estas diferencias estructurales entre países desempeñen un papel importante en el proceso político, pero parece que se ha realizado poca o ninguna investigación comparativa sobre si son importantes para la transformación baja en carbono, cómo lo son y por qué.
Referencias
Schmitz, H. (2017). ¿Quién impulsa las políticas climáticas relevantes en las potencias emergentes? Nueva economía política, 22(5), 521-540.