Calidad de la atención prenatal a embarazadas con riesgo habitual: limitaciones y desafíos

Investigador principal: Viviane Pires Ribeiro

Título del artículo: EVALUACIÓN DEL PROCESO EN LA ATENCIÓN PRENATAL DE LAS EMBARAZADAS CON RIESGO HABITUAL

Autores del artículo: Marianne Maia Dutra Balsells, Tyane Mayara Ferreira de Oliveira, Elizian Braga Rodrigues Bernardo, Priscila de Souza Aquino, Ana Kelve de Castro Damasceno, Régia Christina Moura Barbosa Castro, Paula Renata Amorim Lessa y Ana Karina Bezerra Pinheiro

Lugar de la intervención: Fortaleza, Ceará, Brasil

Tamaño de la muestra: 560 registros médicos

Sector: Salud

Tipo de intervención: Evaluación de la calidad de la atención respecto del proceso ofrecido a la mujer embarazada con riesgo habitual.
Variable principal de interés: Atención prenatal

Método de evaluación: Investigación evaluativa

Contexto de evaluación

La atención prenatal tiene como objetivo garantizar el desarrollo saludable del embarazo, promoviendo un parto saludable con el menor impacto posible en la salud materna y fetal, considerando aspectos psicosociales, educativos y preventivos. En este sentido, investigaciones brasileñas demuestran que el nivel de salud de las madres y los fetos está estrechamente vinculado a la calidad de la atención prenatal, existiendo así una correlación directa entre una atención prenatal adecuada y la reducción de las tasas de morbilidad y mortalidad materna y perinatal.

Balsells et al. (2018) destacan que los estudios actuales sobre la calidad de los servicios de salud se han basado en una o más categorías propuestas por Donabedian (1991), quien define la calidad de estos servicios como el grado en que satisfacen las necesidades, expectativas y estándares de atención de la población. Además, la aplicación de criterios de calidad para evaluar el proceso de atención prenatal se considera una condición para garantizar la eficacia de la atención a las embarazadas, ya que permite identificar el desempeño del servicio y demostrar la calidad de la atención.

Detalles de la intervención

Balsells et al. (2018) evaluaron la calidad de la atención ofrecida a mujeres embarazadas con embarazos de riesgo habitual. Para lograr este objetivo, los autores utilizaron una encuesta evaluativa realizada entre mayo de 2015 y enero de 2016 en el Centro de Parto Natural Lígia Barros Costa (CPN) en Fortaleza, Ceará. El instrumento de recolección de datos incluyó aspectos sociodemográficos, clínicos y obstétricos, e indicadores del proceso de atención prenatal.

La evaluación consistió en el análisis de todos los historiales médicos desde enero de 2011 (periodo correspondiente a la formulación de la Estrategia de la Red Cigüeña) hasta junio de 2015, lo que resultó en 695 registros. Sin embargo, se excluyeron de la muestra los historiales de mujeres que recibían atención prenatal al momento de la recolección de datos (56), las derivadas a atención prenatal de alto riesgo (21) y las que solo habían tenido una consulta (24). Por lo tanto, la muestra total quedó compuesta por 560 registros.

Detalhes da Metodologia

Para evaluar el proceso, los autores adoptaron indicadores prenatales, indicadores de evaluación clínica y obstétrica, e indicadores de exámenes complementarios. En cuanto a los indicadores prenatales, la atención se considera adecuada cuando comienza dentro de las 12 semanas de gestación y la mujer ha tenido siete o más consultas. Se considera inadecuada cuando la atención prenatal comienza después de la semana 27 de gestación o la mujer ha tenido dos o menos consultas. Por otro lado, la calidad de la atención prenatal se considera intermedia cuando presenta situaciones entre adecuada e inadecuada.

En cuanto a los indicadores relacionados con los procedimientos clínicos y obstétricos, se considera adecuado cuando existen cinco o más registros de altura uterina (AU), edad gestacional (EG), peso, presión arterial (PA) e índice de masa corporal (IMC); cuatro o más registros de frecuencia cardíaca fetal (FCF); y dos o más registros de presentación fetal y edema. Se considera inadecuado cuando existen dos o menos registros deAU, EG, PA, edema, peso y FCF, o ningún registro de presentación fetal. Se considera intermedio cuando presenta todas las situaciones intermedias entre adecuado e inadecuado.

En cuanto a los indicadores de exámenes complementarios, los autores evaluaron las pruebas de toxoplasmosis y HBsAg, recomendadas por la Estrategia de la Red Stork. Por lo tanto, se considera adecuado cuando la embarazada se sometió a tipificación ABO-Rh, dos pruebas de hematocrito, dos pruebas de hemoglobina, dos glucemias en ayunas, dos pruebas VDRL, dos pruebas anti-VIH, dos análisis de orina, una prueba de HBsAg y una serología para toxoplasmosis durante todo el período prenatal. Se considera inadecuado cuando no se registra ninguna prueba de laboratorio. Finalmente, cualquier prueba básica realizada, independientemente del tipo, se clasifica como intermedia.

Resultados

El promedio de consultas prenatales realizadas en el CPN entre mayo de 2015 y enero de 2016 fue de 5,83 (mediana de 6,00), y la mayoría de las gestantes, 73,8% (n=413), iniciaron el control prenatal después de la semana 12 de gestación, siendo el más prevalente el inicio del control prenatal en el 2º trimestre del embarazo, 52,9% (n=296).

En cuanto a los indicadores de calidad de la atención prenatal, los resultados muestran que el 42,3% (n=237) asistió al número adecuado de consultas, con siete o más. Solo el 26,3% (n=147) inició la atención prenatal de forma temprana. En cuanto a los indicadores de calidad de los procedimientos clínicos y obstétricos, el 55% (n=309) se consideró adecuado. Al analizar los indicadores de calidad relacionados con las pruebas de laboratorio, solo el 25,4% (n=142) se consideró adecuado.

Lecciones de política pública

El estudio de Balsells et al. (2018) destaca la baja adecuación de la atención prenatal en cuanto al inicio del seguimiento prenatal, el número de visitas durante el embarazo, la realización de procedimientos clínicos y obstétricos, y las pruebas de laboratorio recomendadas por el Ministerio de Salud. Por lo tanto, el inicio tardío de la atención prenatal y el número inadecuado de visitas contribuyen, entre otros factores, a un resultado desfavorable, ya que este procedimiento es esencial para la detección temprana de situaciones que ponen en riesgo la salud materna y fetal.

La calidad de la atención prenatal es adecuada en una minoría de la población analizada. Por lo tanto, es necesario mejorar la atención en cuanto a los indicadores de proceso dentro del servicio, lo que requiere mayor atención por parte de los gestores y profesionales de la salud, con inversión en capacitación y planificación de acciones para mejorar los indicadores relacionados con el número de consultas, el inicio temprano de la atención prenatal, los procedimientos clínicos y obstétricos, y la realización de pruebas de laboratorio. Además, es necesario implementar un programa de monitoreo y evaluación de la atención prenatal para garantizar la eficacia de las acciones y la calidad de la atención.

Referencia
BALSELLS, MMD et al. Evaluación del proceso de atención prenatal para embarazadas con riesgo habitual. Acta Paulista de Enfermagem, vol. 31, n.º 3, págs. 247-254, 2018.