Investigador principal: Bruno Benevit
Título original: Salarios mínimos y desigualdad racial
Autores: Ellora Derenoncourt y Claire Montialoux
Lugar de la intervención: Estados Unidos
Tamaño de la muestra: 490.000 trabajadores al año
Sector: Trabajar
Variable principal de interés: Ingresos
Tipo de intervención: Salario mínimo
metodología: LO HIZO, TD
Resumen
La brecha salarial entre blancos y negros pone de relieve un problema social histórico en Estados Unidos. Sin embargo, durante la era de los Derechos Civiles, esta brecha disminuyó significativamente entre finales de la década de 1960 y principios de la de 1970. El objetivo de este artículo fue estimar el impacto de... Ley sobre estándares laborales Implementada en la década de 1960, esto condujo a la adopción de un salario mínimo para diversos sectores productivos donde trabajaba la mayoría de la población negra. Mediante la metodología de diferencias en diferencias, los autores demostraron que los sectores afectados experimentaron aumentos salariales, con mayor impacto en los trabajadores negros y sin efectos en el nivel de empleo entre los trabajadores.
- Problema de política
En Estados Unidos, una de las desigualdades más notables se refiere a la persistente disparidad económica entre diferentes grupos raciales (BAYER; CHARLES, 2016; CHETTY Figura XNUMX(2020). Un aspecto central de estas disparidades es la brecha de ingresos entre los trabajadores negros y blancos. La diferencia de ingresos anuales promedio entre estos dos grupos es actualmente del 25%.
En los últimos 70 años, esta diferencia solo ha disminuido significativamente una vez, a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970, cuando se redujo aproximadamente a la mitad. Este período estuvo marcado por la implementación de políticas de derechos civiles para la población negra en Estados Unidos. Específicamente, Ley sobre estándares laborales (FLSA) de 1966, que implica la adopción del salario mínimo federal para varios sectores representativos de la población negra económicamente activa.
En este sentido, comprender los factores que contribuyeron a esta mejora histórica puede ofrecer información relevante para la adopción de políticas que reduzcan las disparidades raciales que aún persisten en la actualidad.
- Contexto de implementación de políticas
Durante la década de 1960, conocida como la era de los movimientos por los derechos de los negros, se adoptaron varias políticas antidiscriminatorias en Estados Unidos. Estas políticas implicaron mejoras institucionales en la educación, los ingresos y los derechos políticos de la población afroamericana.
En este contexto, la Ley Federal del Servicio Laboral (FLSA) de 1966 introdujo un salario mínimo federal para varios sectores de la economía estadounidense que en aquel entonces estaban subrepresentados por la población negra: agricultura, hoteles, restaurantes, escuelas, hospitales, residencias de ancianos, entretenimiento y otros servicios. Los sectores afectados por la FLSA representaban el 20 % de la fuerza laboral total de Estados Unidos y un tercio de los trabajadores afroamericanos. Mientras que la FLSA de 1938 cubría solo al 54 % de la fuerza laboral estadounidense, la reforma de la FLSA de 1966 introdujo un salario mínimo federal para otro 21 % de la fuerza laboral, lo que representa un tercio de toda la fuerza laboral afroamericana (en comparación con el 18 % de los trabajadores blancos).
- Evaluación y detalles de la política
La introducción de un salario mínimo para varios sectores nuevos se produjo en 1967. Inicialmente, este salario fue inferior al salario mínimo federal, convergiendo al nivel del salario mínimo federal en 1971, con la excepción del sector agrícola (que lo igualó en 1977). Como se observó en los sectores cubiertos por la FLSA de 1938, la relación entre el salario mínimo federal y el salario promedio alcanzó entre el 40 % y el 50 % durante la década de 1970.
Este estudio utilizó cuatro bases de datos para evaluar el impacto de la FLSA de 1966: (i) informes de salarios de la industria publicados por Bureau of Labor Statistics (BLS); (ii) microdatos de Encuesta de Población Actual (CPS) desde 1962; (iii) datos del Censo decenal de los Estados Unidos; y (iv) datos sobre la legislación estatal sobre salario mínimo por industria y género.
La muestra incluye a todos los trabajadores de entre 25 y 55 años. Para eliminar las distorsiones causadas por ingresos anuales muy bajos, se excluyeron los trabajadores autónomos, los trabajadores en residencias colectivas, los trabajadores familiares no remunerados y las personas que trabajaban menos de 13 semanas al año o menos de tres horas semanales. Los trabajadores de todos los sectores cubiertos por la FLSA de 1938 se consideraron como control (se descartaron los sectores incluidos en otras reformas). Todos los salarios se convirtieron a dólares de 2017.
- Método
Este estudio presenta varios análisis para verificar el impacto de la FLSA de 1966 en los salarios a partir de febrero de 1967. Para ello, los autores examinan el impacto de la adopción del salario mínimo en los sectores afectados de la economía estadounidense utilizando diversas bases de datos. Se utilizaron características demográficas, laborales y regionales como covariables, además de variables de efectos fijos relacionadas con la industria y el tiempo.
El primer análisis de este artículo consideró datos de la CPS. Se utilizó el método de diferencias en diferencias (DID) para evaluar el impacto de la FLSA de 1966 en los salarios de los trabajadores tratados después de 1966 (el salario mínimo entró en vigor en 1967) en comparación con los trabajadores del grupo de control. El logaritmo de los salarios de los trabajadores se consideró como variable de resultado. Además, los autores estimaron varios modelos con diferentes covariables.
Como segunda estrategia para identificar los efectos de la política, los autores utilizaron datos de la CPS y consideraron la proporción de trabajadores afectados por la implementación de la FLSA de 1966 que estaban por debajo del salario mínimo, así como el aumento salarial promedio observado entre estos trabajadores, para estimar el efecto de la intervención sobre los salarios. Además, se estimaron los efectos considerando la educación (hasta 11 años de escolaridad y más de 11 años de escolaridad), la raza (blanca y negra) y el cuartil de la distribución salarial de los trabajadores.
En la tercera estrategia, se consideraron los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) para estimar el impacto de la implementación del salario mínimo en los salarios por hora en los sectores afectados. Para ello, se adoptaron los métodos de diferenciación diferencial (DID) y de triple diferencia (TD). El método DID sigue el modelo adoptado en el primer análisis, mientras que el método TD verifica el impacto combinado del tratamiento en los estados del sur de Estados Unidos, la región con la mayor concentración de población negra del país.
El cuarto análisis evaluó los impactos de la FLSA de 1966 en submuestras separadas de trabajadores blancos y negros. Se consideraron datos de la CPS y de los períodos de tratamiento 1967-1972 y 1973-1980. Esta estrategia empleó varios modelos DID, considerando efectos fijos de estado o la interacción entre años y estados. Los autores también realizaron un análisis para verificar el efecto de la política sobre los salarios en estados sin leyes de salario mínimo en enero de 1966.
Finalmente, los autores realizaron varios análisis para verificar el impacto de la FLSA de 1966 en otros indicadores. Así, se utilizó el método DID para estimar los impactos en el número de horas trabajadas anualmente y la probabilidad de estar empleado. Además, los autores calcularon escenarios contrafácticos para evaluar el impacto de la política en la elasticidad empleo-salario y la brecha salarial entre trabajadores blancos y negros.
- Resultados principales
Los resultados indicaron un aumento significativo en los salarios de los trabajadores en los sectores afectados por la implementación del salario mínimo a partir de 1967. Considerando el análisis DID con datos de la CPS, la FLSA de 1966 resultó en un aumento del 5,3% en los salarios de estos trabajadores en comparación con los trabajadores de los sectores del grupo de control. Los autores también estimaron que el 16% de los trabajadores en estas industrias se vieron afectados, lo que implica un aumento del 34% en los salarios, lo que resulta en un efecto del 5,4% para todos los trabajadores en las industrias estudiadas, cercano al coeficiente del análisis DID. Los resultados utilizando datos de la BLS fueron similares.
En cuanto a la heterogeneidad del efecto del tratamiento, los resultados indican que la FLSA de 1966 afectó con mayor intensidad a los trabajadores con menor nivel educativo (10,1 % frente al 2,5 %) y a aquellos en el cuartil inferior de la distribución salarial (+7 %). Los trabajadores negros fueron los más afectados, con un aumento casi el doble (9,5 %) en comparación con los trabajadores blancos (5,4 %).
Utilizando el método TD y datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), los autores hallaron mayores impactos (7,5 %) en los estados del sur de EE. UU., una región con una mayor concentración de trabajadores negros. Además, los estados con convenios que no tenían leyes de salario mínimo antes de la implementación de la FLSA de 1966 se vieron más afectados que los estados que ya contaban con leyes similares (4,1 %).
La implementación de la FLSA no generó cambios en la dinámica de la oferta y la demanda en el mercado laboral. Al observar el período anterior y posterior a la reforma, los autores identificaron efectos de la reforma en la elasticidad de la oferta laboral. Además, no se identificaron efectos significativos en la probabilidad de empleo.
- Lecciones de política pública
En este artículo, los autores evaluaron los impactos de la reforma laboral de la FLSA de 1966, que estableció un salario mínimo para diversos sectores de la economía que concentraban una gran proporción de trabajadores negros en Estados Unidos. Mediante una metodología robusta, los autores demostraron que esta política provocó un gran aumento salarial de los trabajadores más vulnerables socioeconómicamente sin afectar la empleabilidad de los sectores abarcados.
Dado que la reforma tuvo importantes efectos positivos en los salarios, pero menores en el empleo, redujo no solo la brecha racial en los ingresos entre las personas empleadas, sino también la brecha racial en los ingresos en general. Por lo tanto, este estudio proporcionó información convincente a los responsables políticos, demostrando el potencial del salario mínimo para reducir las desigualdades sociales y presentando evidencia relacionada con los posibles efectos no deseados de esta política.
Referencias
BAYER, P.; CHARLES, KK Caminos divergentes: cambio estructural, posición económica y evolución de las diferencias salariales entre negros y blancos, 1940-2014, n. w22797. Cambridge, MA: Oficina Nacional de Investigación Económica, noviembre de 2016.
CHETTY, R.; HENDREN, N.; JONES, MR; PORTER, SR Raza y oportunidad económica en los Estados Unidos: una perspectiva intergeneracional. The Quarterly Journal of Economics, v. 135, n. 2, p. 711–783, 1 de mayo de 2020.