Investigador principal: Bruno Benevit
Título original: La edad mínima legal para beber y el gradiente social en el consumo excesivo de alcohol
Autores: Alexander Ahammer, Stefan Bauernschuster, Martin Halla y Hannah Lachenmaier
Lugar de la intervención: Áustria
Tamaño de la muestra: 91.208 personas
Sector: Economía de la salud
Variable principal de interés: Consumo de alcohol
Tipo de intervención: Edad mínima para consumir bebidas alcohólicas
metodología: RDD
Resumen
El consumo de alcohol está asociado a diversos costos sociales, como enfermedades y accidentes de tránsito. La adopción de edades mínimas legales para el consumo de alcohol es una medida destinada a mitigar este problema. Para analizar los impactos de este tipo de políticas, este estudio examinó cómo el consumo de alcohol afecta a los adolescentes en Austria, donde la edad mínima establecida es de 16 años. Utilizando una metodología de regresión discontinua, los resultados revelaron que el acceso legal al alcohol aumenta la frecuencia e intensidad del consumo de alcohol entre los adolescentes, aumentando las hospitalizaciones por intoxicación, especialmente entre los niños y jóvenes de entornos de bajos ingresos. Además, se observó que la percepción de acceso al alcohol es alta independientemente de la política de edad mínima, aunque los jóvenes tienden a subestimar los riesgos del consumo excesivo de alcohol después del permiso legal.
- Problema de política
El consumo excesivo de alcohol se asocia a diversas consecuencias negativas para la salud y la sociedad. En particular, los jóvenes se ven relativamente más afectados por este comportamiento, ya que sus cerebros en desarrollo son más susceptibles a los efectos del alcohol. En Europa, donde los niveles de consumo de alcohol se encuentran entre los más altos del mundo, el abuso de sustancias es responsable de una parte significativa de las muertes y años de vida perdidos debido a discapacidades (AHAMMER et al., 2022). Además de los efectos directos sobre la salud, como el daño hepático y al sistema nervioso, el consumo excesivo de alcohol también se relaciona con accidentes mortales, aumento de la delincuencia y deterioro del rendimiento educativo.
Las políticas sobre la edad mínima para consumir alcohol (MBA) se han adoptado ampliamente en diversos países, especialmente en Europa, donde los límites legales varían considerablemente. Si bien la mayoría de los países la establecen en 18 años, algunos permiten el consumo de cerveza y vino a partir de los 16, como es el caso de Austria, Bélgica, Dinamarca, Alemania y Suiza. Sin embargo, esta flexibilidad se ha asociado con patrones de consumo precoz entre los jóvenes. Por otro lado, se argumenta que la exposición controlada al alcohol a edades más tempranas podría promover un consumo más responsable en el futuro.
La regulación de la Edad Mínima para el Desarrollo Infantil (MACD) ha sido objeto de estudios que buscan comprender su impacto en las conductas de riesgo, la salud e incluso en indicadores sociales como la accidentalidad y la delincuencia. A pesar de ello, la investigación sobre los efectos de la MACD aún es limitada, centrándose principalmente en datos de Estados Unidos y Canadá, donde la edad mínima es más alta. Esto deja importantes lagunas en la comprensión de los impactos de estas políticas en contextos con MACD más bajas, como en Europa, y cómo estos efectos pueden variar entre diferentes grupos socioeconómicos.
- Contexto de implementación de políticas
En Austria, el consumo de alcohol ha sido históricamente alto, destacando entre los países industrializados occidentales. Desde 1960, el consumo per cápita de alcohol puro en el país ha sido elevado, con 8,7 litros, y ha aumentado a lo largo de las décadas, alcanzando los 10,4 litros en 2014, la tasa más alta entre los países analizados. Además, más del 50 % de los consumidores de alcohol mayores de 15 años reportaron al menos un episodio de consumo excesivo de alcohol.consumo excesivo de alcoholEn el último mes, un porcentaje significativamente mayor que en otros países, el patrón de consumo intenso y frecuente de Austria coloca al país en una posición destacada para los estudios sobre los efectos de las políticas relacionadas con el alcohol, especialmente en lo que se refiere al IMCA (Índice Internacional de Contenido de Alcohol).
Actualmente, la regulación del IMCA en Austria se establece en la Ley de Protección de la Infancia y la Juventud. Antes de 2019, las normas variaban entre los nueve estados federados; la mayoría permitía el acceso a bebidas no destiladas, como cerveza y vino, a partir de los 16 años, y a bebidas destiladas a partir de los 18. Sin embargo, algunos estados, como Burgenland, Baja Austria y Viena, permitían el acceso universal a todo tipo de alcohol a partir de los 16 años. Tras la armonización legislativa de 2019, el IMCA se fijó en 16 años para las bebidas no destiladas y en 18 años para las destiladas a nivel nacional.
Las infracciones de estas normas se consideran infracciones administrativas, con sanciones que varían según la gravedad y el tipo de infractor. En el caso de los menores, las sanciones pueden incluir la participación en reuniones de concienciación, servicios comunitarios o multas de hasta 500 euros. Los adultos y los empresarios que suministren alcohol a menores pueden enfrentarse a multas de hasta 20.000 euros y, en casos extremos, a penas de prisión de hasta seis semanas. A pesar de estas medidas, la aplicación de las sanciones a adultos y empresarios resulta compleja, mientras que los infractores menores suelen recibir sanciones más leves, como multas menores o asistencia.
- Detalles de la evaluación
El estudio utilizó datos de dos fuentes principales: encuestas escolares y registros administrativos del sistema de salud. La primera base de datos se obtuvo de... Proyecto de encuesta escolar europea sobre alcohol y otras drogas (ESPAD), un proyecto que recopila información sobre el consumo de sustancias entre adolescentes en varios países. Para el análisis, se utilizó una encuesta realizada en Austria en 2015, que incluyó a estudiantes de 9.º y 10.º grado, nacidos entre 1997 y 2001, de diferentes tipos de escuelas, excepto escuelas de educación especial. La investigación se realizó mediante cuestionarios anónimos en línea, aplicados en las escuelas entre marzo y julio de 2015.
La muestra considerada en este estudio estuvo compuesta por jóvenes de entre 14 y 18 años, el 53% de los cuales eran mujeres y el 64% tenía madres que habían completado al menos la secundaria, lo que indica un nivel socioeconómico más alto. Los participantes proporcionaron información detallada sobre su consumo de alcohol, incluyendo la frecuencia, la cantidad y el tipo de bebida consumida en los últimos siete días, así como los casos de... borrachera Durante los últimos 30 días. También evaluaron la percepción del riesgo asociado al consumo de alcohol y la facilidad de acceso a bebidas destiladas y no destiladas.
La segunda fuente de datos es administrativa y procede del sistema sanitario austriaco, concretamente de... Caja de Seguro de Salud de Alta Austria (UAHIF), que abarca aproximadamente el 75% de la población de Alta Austria. La muestra incluye todos los nacidos vivos entre 1991 y 1995 en la región, lo que suma un total de 91.208 adolescentes de entre 13 y 22 años, a quienes se les realizó un seguimiento. La base de datos registra información sobre hospitalizaciones por intoxicación alcohólica.
A pesar de la amplia cobertura, solo se registran los casos que requieren hospitalización, lo que podría subestimar la incidencia de intoxicaciones tratadas de forma ambulatoria. La probabilidad de que un adolescente entre 13 y 22 años sea hospitalizado por intoxicación alcohólica es del 3,2 %, y la mayoría de los casos ocurren solo una vez. La muestra está equilibrada en cuanto a género (el 48 % son mujeres) y el 69 % de las madres tienen un nivel socioeconómico alto, definido por su nivel educativo.
- Método
El estudio utilizó el método de regresión discontinua de Sharp (RDD) para estimar el impacto de la IMCA en Austria. El método comparó a adolescentes justo por debajo y por encima de los 16 años, edad a partir de la cual se legaliza el acceso a bebidas no destiladas en el país. El RDD permite atribuir el impacto en el comportamiento a la IMCA, suponiendo que los individuos en torno a los 16 años eran comparables. Además de la variable latente en función de la edad, se consideraron covariables como el género, el tipo de escuela y el nivel socioeconómico.
Para evaluar los efectos en el comportamiento de consumo de alcohol, se utilizaron datos de la encuesta ESPAD, que proporcionó información detallada sobre la frecuencia y la cantidad de alcohol consumido. Así, se analizaron tanto el consumo en los últimos siete días como los casos de... borrachera Durante los últimos 30 días. El análisis consideró especificaciones lineales y cuadráticas para la función de edad, así como modelos no paramétricos.
Además, se verificó el efecto de la IMCA en las hospitalizaciones por intoxicación alcohólica con base en datos administrativos de la UAHIF. La probabilidad de hospitalización por intoxicación se modeló en función de la edad, con controles para las características individuales y socioeconómicas. El análisis también exploró las diferencias socioeconómicas y los antecedentes familiares de abuso de alcohol, mediante regresiones que diferenciaron entre familias con y sin antecedentes de problemas relacionados con el alcohol. Además, se investigó la posibilidad de sustitución del alcohol con otras drogas, utilizando datos sobre el consumo de sustancias ilícitas.
Finalmente, el estudio examinó los efectos de la IMCA en el acceso al alcohol y la percepción del riesgo. Se utilizaron datos de compras de prueba realizadas por menores para evaluar el acceso objetivo a bebidas alcohólicas en establecimientos comerciales. La percepción del acceso al alcohol se analizó con base en las respuestas de la encuesta ESPAD, que incluía preguntas sobre la facilidad para obtener bebidas alcohólicas. Además, se evaluó la percepción del riesgo asociado al consumo de alcohol mediante preguntas que midieron la percepción de daño físico y otros riesgos relacionados con el consumo diario y con... borrachera.
- Resultados principales
Los resultados mostraron que el acceso legal al alcohol a los 16 años aumentó significativamente la frecuencia y la cantidad de consumo entre los adolescentes. El promedio de días que los adolescentes consumieron alcohol durante la última semana aumentó en 0,276 días, lo que representa un incremento de aproximadamente el 39 %. Además, el consumo de alcohol puro aumentó en aproximadamente 50 gramos, lo que representa un incremento del 90 % en comparación con el período anterior a los 16 años. El efecto fue más pronunciado en los chicos y adolescentes de bajo nivel socioeconómico, quienes fueron más propensos a consumir alcohol en grandes cantidades y a incurrir en episodios de consumo excesivo.
El análisis de datos administrativos reveló un aumento significativo en las hospitalizaciones por intoxicación etílica después de los 16 años. La probabilidad de hospitalización aumentó 0,04 puntos porcentuales (pp), lo que representa un aumento del 42 %. Este efecto fue más pronunciado en los niños y adolescentes de bajos recursos, quienes presentaron una mayor probabilidad de ser hospitalizados por consumo excesivo de alcohol. En cuanto a la influencia de la edad en este comportamiento, la diferencia entre los grupos socioeconómicos persistió hasta los 22 años, donde los adolescentes de bajos recursos presentaron una probabilidad de hospitalización un 40 % mayor que los de altos recursos.
Los adolescentes de familias con antecedentes de abuso de alcohol no mostraron un aumento significativo en las hospitalizaciones por intoxicación después de los 16 años, a diferencia de quienes no tenían estos antecedentes familiares. Sin embargo, estos adolescentes ya presentaban el doble de incidencia de intoxicación alcohólica antes de los 16 años. Este resultado sugiere que la conducta parental influye en el consumo de alcohol de los hijos, independientemente de la edad legal para consumir alcohol.
Los resultados sobre el acceso al alcohol y la percepción del riesgo indicaron que este tipo de bebida era relativamente accesible para los jóvenes antes de los 16 años, con un 23% de intentos de compra exitosos por parte de menores. La percepción del acceso al alcohol ya era alta entre los jóvenes de 15 años, con un 84% que reportaba facilidad para obtener bebidas no destiladas, aumentando ligeramente después de los 16 años, especialmente en los estados donde las bebidas destiladas estaban permitidas a esa edad. En cuanto a la percepción del riesgo, la creencia de que el consumo diario de alcohol es perjudicial se mantuvo estable, pero la percepción del riesgo asociada con... borrachera Los fines de semana, el consumo se redujo significativamente, del 70% al 60%, después de los 16 años. Esto sugiere que la legislación ha influido en las normas sociales, haciendo que el consumo excesivo de alcohol sea más aceptable después de la edad legal para beber.
- Lecciones de política pública
En este artículo, los autores realizaron varios enfoques empíricos para identificar cómo la adopción de una edad internacional para la infancia y la adolescencia (IMCA) a los 16 años en Austria influyó en el consumo de alcohol entre los adolescentes. Los resultados indican que el acceso legal al alcohol a los 16 años aumentó significativamente la frecuencia y la cantidad de consumo, con especial énfasis en los episodios de... borrachera y hospitalizaciones por intoxicación etílica. Este efecto fue más pronunciado entre niños y adolescentes de bajos recursos. Además, se identificó que la percepción de riesgo asociada al consumo excesivo de alcohol disminuyó después de los 16 años, mientras que el acceso físico al alcohol ya era relativamente fácil incluso antes de esa edad.
La evidencia presentada en este artículo ayuda a comprender los mecanismos que subyacen al aumento del consumo de alcohol después de la edad legal para consumir alcohol, aportando información relevante para la formulación de políticas públicas. Los autores destacan que, dados los impactos negativos observados, las campañas de concienciación sobre los riesgos del consumo temprano pueden ser eficaces para mitigar estos efectos, especialmente en jóvenes con antecedentes familiares de abuso de alcohol. Asimismo, promover políticas que reduzcan la disponibilidad de alcohol para los adolescentes y refuercen la percepción del riesgo asociado a su consumo tiene el potencial de contribuir a la reducción de los problemas relacionados con el abuso de alcohol en este grupo de edad.
Referencias
AHAMMER, A. et al. Edad mínima legal para beber y gradiente social en el consumo excesivo de alcohol. Revista de Economía de la Salud, v. 81, pág. 102571, enero de 2022.