Investigador principal: Adriano Valladão Pires Ribeiro
Título del artículo: La democracia sí genera crecimiento.
Autores del artículo: Daron Acemoglu, Suresh Naidu, Pascual Restrepo y James A. Robinson
Lugar de la intervención: Panel de países
Tamaño de la muestra: 175 países
Tema principal: Política económica y gobernanza
Tipo de intervención: Adopción de un régimen democrático
Variable principal de interés: El crecimiento del PIB
Método de evaluación: Modelo lineal dinámico
Problema de política
Una cuestión de interés general es la relación entre el sistema político y el crecimiento económico. En otras palabras, ¿qué régimen, entre la democracia y la no democracia, genera mayor crecimiento? El tema cobra aún más relevancia en vista del reciente desempeño del régimen no democrático chino, que lleva a conclusiones simplistas de que un mayor número de derechos políticos no tiene efecto o incluso lo obstaculiza.
Contexto de evaluación
A pesar de la relevancia del tema, determinar los efectos causales de la democracia en el crecimiento económico y responder a la pregunta anterior no es una tarea fácil. En primer lugar, es difícil construir índices democráticos libres de errores que correspondan y capturen los cambios en las instituciones de los países, por lo que variaciones erróneas en los índices pueden llevar a conclusiones incorrectas sobre el efecto del régimen político en el crecimiento. En segundo lugar, las democracias y los países no democráticos también difieren en factores no observables que afectan el crecimiento, como las instituciones, la historia y los aspectos culturales. No considerar estos elementos afecta la medición del impacto en el crecimiento. En tercer lugar, los datos revelan que, en promedio, el PIB experimenta un declive rápido y temporal en los años previos a la democratización, por lo que su dinámica debe considerarse adecuadamente para medir correctamente los efectos de la transición a un régimen democrático. Finalmente, los cambios en el régimen político pueden verse afectados por factores variables a lo largo de los años que no son observables; es decir, no considerarlos daría lugar a una medición distorsionada del efecto de la democratización en el crecimiento. En resumen, es necesario construir correctamente los datos, considerar las particularidades de cada país, analizar correctamente la dinámica del PIB y ponderar los factores que cambian con el tiempo. Solo cuando se puedan abordar todos estos puntos sin errores, se podrá medir el impacto causal del régimen político en el crecimiento económico.
Detalles de la intervención
Con base en la discusión anterior, la elección de períodos y variables se vuelve importante; por lo tanto, se consideran datos anuales de 175 países entre 1960 y 2010. El índice que mide la democracia combina información de varios otros índices, como los de Freedom House y Polity IV, y clasifica a un país en un año dado como democrático solo si está clasificado como tal en varios de los índices considerados. El crecimiento económico se mide utilizando el PIB per cápita proporcionado por el Banco Mundial; otras variables accesibles del Banco Mundial incluyen la inversión, el comercio (suma de exportaciones e importaciones), la matriculación en la escuela primaria y secundaria, y la tasa de mortalidad infantil. Además, se recopila información sobre flujos financieros, productividad, impuestos, reformas económicas y una medida de insurgencias sociales (que indica disturbios y revueltas).
Detalhes da Metodologia
Con los datos anteriores, es posible mitigar todos los problemas mencionados anteriormente, ya que la información se utiliza para modelar la dinámica del crecimiento del PIB y atenuar los efectos de las características individuales de cada país y las variaciones temporales. La hipótesis necesaria para medir el efecto de la democracia en el crecimiento económico es que los países en transición hacia o desde un régimen democrático, con niveles de PIB similares en un momento dado, presentarían la misma tendencia de crecimiento y niveles de desarrollo similares a largo plazo. Por lo tanto, los cambios en políticas e instituciones, como los impuestos y las reformas económicas, resultantes de la transformación del sistema político, constituirían los canales de impacto posterior en el PIB.
Un segundo ejercicio sería utilizar las olas de democratización en regiones específicas, como la Primavera Árabe, el establecimiento de regímenes no democráticos en América Latina en las décadas de 1960 y 1970 y el retorno a la democracia en la década de 1980, y la democratización de Europa del Este tras la caída de la Unión Soviética, entre otras. Tras la democratización de un país en una región, varios países vecinos tienden a seguir su ejemplo. Las olas de democratización no están asociadas con factores económicos; por lo tanto, la relación entre estas olas y el índice de democracia puede utilizarse para determinar con mayor precisión el impacto de la democratización en el crecimiento económico.
Finalmente, el último ejercicio busca explorar los mecanismos que explican el impacto del régimen político en el crecimiento económico. Los mecanismos investigados son la proporción de la inversión en el PIB, la productividad de la economía, las reformas económicas adoptadas con el cambio de régimen, la proporción del comercio en el PIB, la presión fiscal, la matrícula en educación primaria y secundaria, la tasa de mortalidad infantil y el índice de insurgencia social.
Resultados
La dinámica de la evolución del PIB desempeña un papel importante en el cálculo de los resultados, ya que un cambio de régimen político impacta el crecimiento económico durante varios años. Por lo tanto, el efecto total de la democratización sobre el PIB, también llamado efecto a largo plazo, se determina mediante la acumulación de variaciones a lo largo de los años; es decir, la dinámica considera el impacto en el primer año, luego en el segundo, y así sucesivamente hasta contabilizar el efecto completo. Dicho esto, el impacto de un cambio permanente a un régimen democrático implica un aumento total del 21,24 % en el PIB per cápita. Cabe destacar también que la mayor parte de las ganancias se obtienen casi en su totalidad entre 25 y 30 años después de la transición.
El resultado del segundo método, que utiliza ondas regionales de democratización, también captura, al igual que en el primer ejercicio, la dinámica del PIB. El efecto a largo plazo de la implementación definitiva de una democracia es un aumento del PIB per cápita del 26,32 %. Se observa que la corrección generada por el uso de ondas de democratización solo acentúa el efecto total de la democracia sobre el PIB per cápita.
Dado el efecto positivo de la democratización, aún queda por explorar los mecanismos responsables de este crecimiento. Se ha constatado que, en una democracia, existen mayores posibilidades de implementar reformas económicas, aumentar los impuestos, aumentar la matrícula en educación primaria y secundaria, y reducir la mortalidad infantil. Además, el efecto de la democracia es positivo para la inversión y la apertura al comercio exterior, y negativo para las revueltas sociales. Por lo tanto, los regímenes democráticos parecen implementar reformas económicas, controlar las revueltas sociales y destinar el dinero proveniente del aumento de impuestos a áreas sociales como la salud y la educación, todo lo cual contribuiría a un mayor crecimiento económico.
Lecciones de política pública
La principal lección del estudio es que, de hecho, las democracias generan un mayor crecimiento económico que las no democracias, a pesar de la opinión generalizada, influenciada por el explosivo crecimiento de China. Este resultado se obtuvo, en primer lugar, tras controlar la dinámica del PIB y, posteriormente, mediante el análisis de las oleadas regionales de democratización. Finalmente, el estudio vincula un mayor crecimiento en una democracia con la promoción de reformas económicas, la estabilidad social y la provisión de educación y atención sanitaria a la población.
Referencia
Acemoglu, Daron; Naidu, Suresh; Restrepo, Pascual; Robinson, James A.. “La democracia genera crecimiento”. Journal of Political Economy, vol. 127, n.º 1, págs. 47-100, 2019.