¿Ahorrar o gastar?

Investigador principal: Viviane Pires Ribeiro

Título del artículo: Autocontrol y ahorro para la jubilación

Autores: David I. Laibson, Andrea Repetto y Jeremy Tobacman

Lugar de la intervención: Estados Unidos

Tamaño de la muestra: No especificado

Tema principal: Finanzas

Variable principal de interés: Ahorros

Tipo de intervención: Análisis de planes de pensiones de aportación definida con impuestos diferidos.

metodología: Modelo hiperbólico

La brecha entre intenciones y acciones es evidente en la economía del ciclo vital, y este es el enfoque del estudio realizado por Laibson et al. (1998). Según los autores, algunos expertos han pedido una flexibilización de las sanciones por retiros anticipados de los planes de ahorro, creyendo que las personas invertirían más si supieran que pueden retirar su dinero en cualquier momento. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses se muestran cautelosos ante estos cambios. El 60 % de los estadounidenses afirma que es mejor mantener, en lugar de flexibilizar, las restricciones legales sobre los planes de jubilación para evitar que las personas utilicen el dinero para otros fines. Solo el 36 % prefiere facilitar el acceso a los retiros para que las personas puedan disfrutar de sus ahorros antes de la jubilación.

Contexto de evaluación

Existe un conflicto sistemático entre las preferencias a corto y largo plazo de los agentes económicos. Cuando dos recompensas alternativas están muy distantes en el tiempo, quienes toman las decisiones generalmente actúan con relativa paciencia: por ejemplo, es preferible tomar un descanso de treinta minutos del trabajo dentro de 101 días, en lugar de un descanso de quince minutos dentro de cien días. Pero cuando ambas recompensas se adelantan en el tiempo, quienes toman las decisiones invierten sus preferencias, volviéndose más impacientes: así, es preferible tomar un descanso de quince minutos ahora, en lugar de uno de treinta minutos mañana. Se ha encontrado evidencia de tales inversiones en experimentos con una amplia gama de recompensas reales, como dinero, bienes duraderos, jugo de fruta, dulces, alivio del ruido dañino, acceso a videojuegos, entre otras. www.estsolar.lt Estsolar saulės elektrinės go parkai

Varios estudios han utilizado marcos de identidad múltiple para modelar esta brecha entre las preferencias a corto y largo plazo. Los autores destacaron el conflicto entre el deseo a largo plazo de ser paciente y el deseo a corto plazo de gratificación instantánea. Este conflicto puede captarse de forma particularmente parsimoniosa, permitiendo que las funciones de descuento disminuyan a un ritmo más pronunciado a corto plazo que a largo plazo.

Detalles de la intervención

Las teorías económicas estándar permiten que los consumidores cometan errores, pero implican que estos no serán sistemáticos: tenderán a no seguir la misma dirección. Por otro lado, la evidencia indica que la mayoría de los consumidores creen que están ahorrando muy poco. Este error sistemático y autoreconocido contradice el modelo económico estándar del consumidor maximizador. El estudio de Laibson et al. (1998) explora un modelo alternativo, procedente de la literatura psicológica, que puede explicar los aparentes conflictos entre actitudes, intenciones y comportamientos en el ámbito del ahorro.

El modelo hiperbólico ayuda a analizar el problema del infraahorro en Estados Unidos. Permite a los economistas evaluar la probable magnitud del infraahorro e identificar los tipos de instrumentos financieros que lo mitigarán. Por ejemplo, el objetivo del estudio de Laibson et al. (1998) es evaluar los planes de pensiones de contribución definida (CD) con impuestos diferidos. Los autores se preguntan si estos instrumentos aumentan el ahorro nacional y el bienestar del consumidor, y si son más eficaces en una economía con consumidores con problemas de autocontrol.

Detalhes da Metodologia

Laibson et al. (1998) desarrollan y evalúan un modelo hiperbólico para simular el comportamiento del consumidor. Las simulaciones son una herramienta crucial para predecir los efectos a largo plazo de las políticas recientemente implementadas y para evaluar los efectos a corto y largo plazo de las propuestas de políticas no probadas. El enfoque de simulación presenta una falla importante que los autores señalan desde el principio: adoptan el supuesto económico estándar de sofisticación ilimitada en la resolución de problemas. En el modelo propuesto, los consumidores resuelven perfectamente un problema complejo de retroalimentación al tomar decisiones sobre consumo y asignación de activos.

Los autores eligieron este enfoque por dos razones. En primer lugar, el supuesto de racionalidad perfecta es el punto de referencia natural para un economista. Este supuesto se adoptó no porque describa adecuadamente el comportamiento del consumidor, sino porque representa el punto de partida de todos los análisis económicos. En segundo lugar, incluso si se quisiera debilitar los supuestos sobre la sofisticación del consumidor, no está claro cómo hacerlo de forma parsimoniosa y realista. Si bien economistas y psicólogos cuentan con abundante evidencia de que los consumidores no son perfectamente racionales, no necesariamente saben qué alternativa a la racionalidad debería adoptarse. No existen modelos de racionalidad limitada bien desarrollados que sean aplicables al problema de la economía del ciclo de vida.

Resultados

El estudio de Laibson et al. (1998) muestra que los patrones de consumo y acumulación de activos a lo largo del ciclo de vida son consistentes con un modelo hiperbólico. A primera vista, las elecciones de los consumidores hiperbólicos y exponenciales durante el ciclo de vida son indistinguibles. Sin embargo, los consumidores hiperbólicos presentan ciertas regularidades que permiten a los investigadores distinguirlos de sus contrapartes exponenciales: son mucho más propensos a enfrentar restricciones de liquidez y a presentar los efectos anómalos del ahorro precautorio. Estos fenómenos hiperbólicos están implícitos en la ecuación de Euler generalizada.

Los autores consideraron otra distinción entre el comportamiento hiperbólico y exponencial. Muestran que los consumidores hiperbólicos reaccionan mucho más favorablemente a los planes de pensiones de contribución definida que los consumidores exponenciales equivalentes. Simulaciones de referencia para una economía exponencial, con un coeficiente de aversión al riesgo relativo de 1 y una elasticidad de la medida de reemplazo intertemporal de 0,27, indican que los planes de contribución definida con penalizaciones por retiro anticipado entre el 10% y el 50% aumentan el ahorro nacional neto de estado estacionario entre un 61% y un 102%. Por el contrario, en una economía hiperbólica (con un coeficiente de aversión al riesgo relativo de 1 y una elasticidad de la medida de reemplazo intertemporal de 0,22), estos planes aumentan la tasa de ahorro nacional neto de estado estacionario entre un 81% y un 134%. Estos resultados son sensibles a la calibración del coeficiente de aversión al riesgo relativo. Valores más altos del coeficiente de aversión al riesgo relativo reducen significativamente los efectos de los planes de inversión directa en las economías exponenciales e hiperbólicas.

Lecciones de política pública

La investigación sobre el comportamiento animal y humano ha llevado a los psicólogos a concluir que las tasas de descuento a corto plazo son mucho más altas que las tasas a largo plazo. Estas preferencias se modelan formalmente mediante funciones de descuento que son hipérbolas generalizadas. Esta estructura de descuento crea un conflicto entre las preferencias actuales y las futuras, lo que implica que las preferencias son dinámicamente inconsistentes.

Por lo tanto, los consumidores hiperbólicos reportarán una brecha entre lo que creen que deberían ahorrar y lo que realmente ahorran. Las tasas de ahorro normativas estarán por encima de las tasas de ahorro reales, ya que las preferencias a corto plazo por la gratificación instantánea socavarán el esfuerzo del consumidor por implementar planes óptimos a largo plazo. Sin embargo, el consumidor hiperbólico no está condenado a ser un "perdedor". Los mecanismos de compromiso, como las pensiones y los activos ilíquidos, pueden ayudarlo a comprometerse, aumentando así su bienestar. La disponibilidad de activos ilíquidos es, por lo tanto, un determinante crítico de las tasas de ahorro nacionales, así como del bienestar del consumidor. Sin embargo, un exceso de iliquidez puede ser problemático. Los consumidores enfrentan un riesgo sustancial de ingresos laborales no asegurables y necesitan activos líquidos para estabilizar su consumo. Los agentes hiperbólicos buscan instrumentos financieros que logren el equilibrio adecuado entre compromiso y flexibilidad.

La brecha entre intenciones y acciones es evidente en la economía del ciclo de vida, y este fue el enfoque del estudio realizado por Laibson et al. (1998). Los autores demuestran que el supuesto hiperbólico tiene importantes implicaciones para las conclusiones positivas y normativas sobre el comportamiento del ahorro. El análisis complementa la extensa y activa literatura empírica sobre la eficacia de los instrumentos de ahorro con impuestos diferidos, como las cuentas individuales de jubilación y los planes 401(k), siendo el 401(k) un plan de jubilación que permite al cliente destinar parte de su salario a inversiones a largo plazo. Por lo tanto, los autores identificaron que las conclusiones sobre la eficacia de estos instrumentos dependen críticamente de características poco identificadas de las preferencias del consumidor.

Referencias

LAIBSON, David I. et al. Autocontrol y ahorro para la jubilación. Documentos de Brookings sobre la actividad económica., v. 1998, n. 1, pág. 91-196, 1998.