Investigador principal: Omar Barroso Khodr
Autores: Mariacristina De Nardia, Giulio Fellab, Marike Knoefc, Gonzalo Paz-Pardod, Raun Van Ooijene
Título original: Seguros familiares y gubernamentales: riesgos salariales, de ingresos y de ganancias en los Países Bajos y los Estados Unidos
Lugar de la intervención: Estados Unidos (EE. UU.) y Países Bajos
Tamaño de la muestra: 95.000 personas (Países Bajos) y 18.000 personas (EE. UU.)
Variable principal de interés: Las ganancias individuales brutas se definen como la compensación total recibida por un empleado en un año determinado, que incluye sus contribuciones a la seguridad social.
Tipo de intervención: Políticas de redistribución y bienestar social.
metodología: Método de momentos (Arellano et al., 2017); Asimetría de Kelley; y Medida de curtosis de Crow-Siddiqui
Resumen
Este estudio documenta nuevos hallazgos sobre el riesgo asociado con los salarios e ingresos masculinos, los ingresos familiares y los ingresos antes y después de impuestos en los Países Bajos y los Estados Unidos. Según los autores, en ambos países, los ingresos muestran desviaciones significativas de los supuestos tradicionales de linealidad y normalidad. El riesgo individual relacionado con los salarios e ingresos masculinos es relativamente alto al principio y al final de la vida laboral, así como entre los individuos en los tramos de ingresos bajos y altos. Las horas trabajadas son el principal factor responsable de la asimetría negativa y, en menor medida, de la alta curtosis en las variaciones de los ingresos. Aunque los autores no encontraron evidencia de efectos de trabajadores adicionales, la presencia de ingresos conyugales contribuye a reducir la variabilidad de los ingresos familiares en comparación con los ingresos masculinos. En los Países Bajos, las transferencias gubernamentales representan una fuente importante de protección, reduciendo sustancialmente la desviación estándar, la asimetría negativa y la curtosis de las variaciones de los ingresos. En los Estados Unidos, el papel del seguro familiar es considerablemente más relevante que en los Países Bajos. Tanto las pólizas de seguro familiares como las gubernamentales ayudan a mitigar, aunque no eliminan por completo, las no linealidades en el ingreso disponible de las familias según la edad y en relación con sus ingresos anteriores.
- Problema de política
Según los autores, existen varias cuestiones políticas relevantes relacionadas con la gestión de los riesgos asociados a los salarios y los ingresos por parte de las familias y los gobiernos. Señalan que una de las cuestiones centrales se refiere a la idoneidad y el diseño de la red de seguridad social. El estudio revela que, en los Países Bajos, las transferencias gubernamentales son una fuente importante de seguridad social, contribuyendo significativamente a mitigar la volatilidad, la asimetría negativa y la curtosis de las variaciones de los ingresos. Este hallazgo resalta una cuestión política crucial sobre la eficacia de los programas públicos —como el seguro de desempleo, la asistencia social y otras transferencias— para proteger a las familias de las consecuencias financieras de las disminuciones de los ingresos, que son frecuentes y no siguen una distribución normal. El contraste con Estados Unidos, donde el papel del gobierno es más limitado, subraya que el tamaño y la estructura del estado de bienestar son decisiones políticas fundamentales con impactos directos en la seguridad económica de las familias.
Además, los autores destacan la distribución del riesgo en la población y a lo largo del ciclo vital como una preocupación clave para el desarrollo de políticas específicas. Observan que el riesgo de pérdida de ingresos es especialmente alto entre las personas al inicio y al final de su vida laboral, así como entre quienes se encuentran en los tramos de ingresos más bajos y más altos. Este hallazgo sugiere un posible problema con los sistemas estandarizados de seguridad social, lo que indica la necesidad de políticas más sensibles a las variaciones demográficas y económicas. Por ejemplo, diferentes formas de apoyo o seguro podrían ser más adecuadas para los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, los trabajadores con más experiencia y las personas de bajos ingresos.
Finalmente, la investigación plantea una cuestión política importante: Identificar la principal fuente de inestabilidad del ingreso.La creencia de que las horas trabajadas son el principal factor de la asimetría negativa de las variaciones del ingreso —y no los salarios— desplaza el enfoque de las políticas públicas. Esto indica que los riesgos más significativos están relacionados con el desempleo, el subempleo y la volatilidad de la jornada laboral. Por lo tanto, las políticas centradas exclusivamente en los pisos salariales, como el salario mínimo, pueden resultar insuficientes. Por el contrario, las medidas que promueven la estabilidad en la jornada laboral —como el seguro de desempleo, los programas de reducción de jornada y la regulación de horarios impredecibles— se vuelven esenciales para mitigar las formas más graves de pérdida de ingresos que enfrentan las familias.
- Contexto de implementación de políticas
Según los autores, el contexto en el que se implementan las políticas públicas es fundamental para comprender mejor el riesgo de ingresos y los mecanismos de protección. La investigación indaga explícitamente en el papel de los sistemas tributarios y las transferencias gubernamentales como instrumentos principales para proteger a las familias frente a las fluctuaciones de ingresos.
El estudio concluye que, en los Países Bajos, el estado de bienestar desempeña un papel predominante. El análisis revela que «los impuestos, y en particular el sistema de transferencias, desempeñan un papel aún mayor en la reducción del riesgo de ingresos» que los mecanismos de seguro familiar. Esta conclusión se ve reforzada por una comparación directa con Estados Unidos, que cuenta con un estado de bienestar más limitado y un sistema tributario menos progresivo. La comparación internacional muestra que, si bien el seguro familiar es más relevante en EE. UU., «en los Países Bajos, el gobierno es responsable de la mayor parte de la reducción del riesgo de ingresos» (Guvenen et al., 2015; Arellano et al., 2017).
Además, la metodología del estudio —que distingue entre variaciones salariales y cambios en la jornada laboral— tiene implicaciones políticas directas. El hallazgo de que «las horas son el principal factor de variabilidad» para las personas de bajos ingresos sugiere que las políticas destinadas a estabilizar los ingresos, como el seguro de desempleo o los programas de reducción de la jornada laboral, son especialmente relevantes para este grupo. Los autores también señalan que «las características institucionales específicas de cada país son determinantes para determinar si los salarios o las horas representan el principal margen de ajuste», lo que implica que la propia política pública configura la naturaleza del riesgo de ingresos que enfrentan las personas.
Finalmente, el artículo presenta sus hallazgos como insumos estratégicos para los responsables de la formulación de políticas, afirmando que una comprensión precisa de los shocks de ingresos de orden superior es esencial para diseñar una seguridad social y una tributación ideales. Al ofrecer datos detallados sobre cómo se manifiestan y absorben los riesgos de ingresos en los sistemas gubernamentales, el estudio proporciona una sólida base empírica para evaluar y desarrollar políticas públicas orientadas a la estabilización económica y la protección social.
- Detalles de la evaluación
El análisis del estudio se basa en dos fuentes de datos principales para los Países Bajos y una para Estados Unidos, seleccionadas por sus fortalezas complementarias. En el caso de los Países Bajos, los investigadores combinan los registros tributarios administrativos del Estudio de Panel de Ingresos (IPO) con datos de nóminas de las administraciones de nóminas (APN). El IPO ofrece una muestra representativa del 1% de la población —aproximadamente 95 personas y sus familias— entre 2001 y 2014. Entre sus principales ventajas se encuentran la alta calidad de los datos, con un error de medición mínimo gracias a la verificación por terceros, una rotación muy baja (excepto por fallecimientos o migración) y una perspectiva única a nivel de hogar.
En esencia, los autores realizan un análisis detallado de los ingresos laborales, los impuestos y las transferencias gubernamentales a todos los miembros del hogar, lo cual es crucial para evaluar los mecanismos de protección familiar y estatal. Por otro lado, los datos de la DPA, exigidos por ley en los Países Bajos, proporcionan registros precisos de las horas y días trabajados, informados directamente por los empleadores.
Si bien los datos posteriores a 2006 están completos, los registros anteriores requirieron ajustes metodológicos, como la estandarización de las semanas laborales por sector y la aplicación de un límite a las horas de tiempo completo. Para fines de comparación internacional, el estudio utiliza datos de Estados Unidos del Panel Study of Income Dynamics (PSID), que abarca el período de 1968 a 1992. Se excluyeron años posteriores debido a la reformulación de la encuesta y al cambio a la recopilación de datos bienal. Los investigadores también realizaron comprobaciones de robustez para garantizar que las diferencias observadas entre países no se deban a diferentes períodos de muestreo o fuentes de datos utilizadas.
- Método
La metodología del estudio se basa en un análisis empírico diseñado para investigar diferentes mecanismos de protección contra shocks económicos. Por lo tanto, el enfoque central consiste en comparar la variabilidad de los ingresos a diferentes niveles: salarios e ingresos individuales masculinos, ingresos totales del hogar e ingresos netos (disponibles) del hogar. Según los autores, el marco comparativo es fundamental para el análisis, ya que permite aislar mecanismos de protección específicos. Las fluctuaciones en los salarios de un individuo en relación con sus ingresos totales revelan la capacidad de autoprotección mediante ajustes en la oferta laboral personal. Las diferencias entre los ingresos individuales y totales del hogar arrojan luz sobre la protección familiar a través de la oferta laboral del cónyuge. De esta manera, comparar los ingresos del hogar antes y después de impuestos y transferencias aclara la función del seguro público.
Para captar patrones de riesgo complejos, el estudio va más allá de la simple varianza y analiza la distribución de los cambios anuales en el logaritmo de cada variable de ingresos. Estos cambios se examinan en diferentes rangos de edad y percentiles de la distribución de ingresos masculinos del año anterior. La metodología sigue de cerca las prácticas establecidas en la literatura sobre "alto riesgo salarial" en cuanto a la selección de la muestra, la definición de las variables y el procesamiento de datos. La muestra se limita a hombres en edad laboral (25-60 años) con un nivel mínimo de ingresos laborales anuales y excluye a los trabajadores por cuenta propia para centrarse en una población consistente y relevante.
De esta manera, las variables se construyen para que fluyan de los recursos individuales a los del hogar. Los ingresos brutos individuales se definen como los ingresos anuales totales. Estos se agregan para todos los miembros del hogar para generar el ingreso bruto familiar, que luego se ajusta añadiendo los ingresos del ahorro para obtener el ingreso antes de impuestos. El ingreso disponible del hogar se calcula restando el impuesto sobre la renta y sumando las transferencias gubernamentales. Para aislar las perturbaciones idiosincrásicas, los datos se depuran de los efectos generales de la edad y el tiempo mediante residuos de regresión que controlan un polinomio cuadrático sobre las variables binarias de edad y año.
Finalmente, el estudio emplea un conjunto completo de momentos estadísticos para describir la distribución de los cambios en los ingresos. Esto incluye no solo momentos de segundo orden (varianza), sino también momentos de orden superior y, fundamentalmente, medidas de asimetría y curtosis basadas en cuartiles. Los investigadores justifican el uso de estas medidas basadas en cuartiles (asimetría de Kelley y curtosis de Crow-Siddiqui) porque son más robustas a los valores atípicos y más fáciles de interpretar que los momentos centrados estandarizados, aunque estos últimos también se reportan cuando ofrecen una imagen cualitativamente diferente. Esto permite un análisis diferenciado de la asimetría y los riesgos de cola en las fluctuaciones de los ingresos.
- Resultados principales
El estudio identifica diferencias significativas en los riesgos económicos y los mecanismos de protección entre los Países Bajos y Estados Unidos. Un hallazgo relevante es que variables como los salarios, las horas trabajadas y los ingresos presentan una volatilidad considerablemente mayor (medida por la desviación estándar) en Estados Unidos que en los Países Bajos. Además, la dinámica de los ingresos difiere entre los países: en Estados Unidos, los salarios y los ingresos varían de forma más sincronizada, lo que sugiere que los propios salarios se ajustan con mayor frecuencia. En los Países Bajos, sin embargo, la variación de los ingresos está más estrechamente relacionada con las horas trabajadas, especialmente entre los trabajadores de bajos ingresos.
Las horas trabajadas también se destacan como el principal factor que contribuye a la asimetría negativa (es decir, a la ocurrencia de grandes caídas en los ingresos) y a la alta curtosis, lo que indica la presencia de variaciones extremas en los ingresos en ambos países.
En cuanto a los mecanismos de seguro contra estos riesgos, el estudio destaca el papel diferenciado que desempeñan las familias y el gobierno. En Estados Unidos, el ingreso conyugal desempeña un papel importante para suavizar la volatilidad del ingreso masculino y reducir la asimetría negativa. En los Países Bajos, por otro lado, el seguro intrafamiliar contribuye principalmente a mitigar la asimetría, pero solo reduce la volatilidad del ingreso en las familias donde el esposo se encuentra en el tercio inferior de la distribución del ingreso.
La diferencia más notable reside en el papel del seguro público. Si bien los impuestos y las transferencias contribuyen a reducir la variabilidad de los ingresos y la desigualdad negativa en ambos países, este efecto es significativamente mayor en los Países Bajos, especialmente entre las familias de bajos ingresos. Programas como el Seguro de Invalidez (SI) y el Seguro de Desempleo (SE) resultan especialmente eficaces para los hombres holandeses con ingresos más bajos.
Los investigadores realizaron pruebas de robustez para garantizar que estos patrones reflejen diferencias reales entre países y no distorsiones causadas por las fuentes de datos (datos administrativos en el caso de los Países Bajos y datos de encuestas en el caso de Estados Unidos) o por los períodos analizados. Concluyen que el papel integral del gobierno en la provisión de seguros en los Países Bajos podría reducir o incluso sustituir el tipo de protección intrafamiliar más común en Estados Unidos.
- Lecciones de política pública
Este estudio ofrece una lección esencial sobre la eficacia de los diferentes modelos de protección social. El análisis revela que, si bien la volatilidad económica, especialmente en salarios y horas trabajadas, es un fenómeno común, las estrategias adoptadas por las sociedades para contener estas perturbaciones varían significativamente y tienen profundas implicaciones. La principal conclusión es que un estado de bienestar sólido, como el de los Países Bajos, es sustancialmente más eficaz para reducir la volatilidad de los ingresos y, sobre todo, para mitigar las caídas bruscas (asimetría negativa), en comparación con modelos que se basan predominantemente en mecanismos privados, como el de Estados Unidos.
Una lección específica se refiere al papel del gobierno en contraste con el de la familia. En Estados Unidos, donde la red de seguridad social estatal es menos integral, los ingresos conyugales se convierten en un colchón financiero crucial. Sin embargo, en los Países Bajos, la intervención estatal es tan amplia y eficaz que reemplaza la necesidad de este tipo de seguro intrafamiliar, especialmente entre las familias de bajos ingresos. Esto sugiere una compensación entre el seguro público y el privado: unas políticas gubernamentales sólidas pueden liberar a las familias de la responsabilidad de ser la principal red de seguridad económica de la otra.
En este contexto, el estudio destaca el valor de las políticas públicas bien formuladas. Los programas de transferencias de ingresos, como el seguro de desempleo y el seguro de invalidez, no deben considerarse meras medidas de bienestar, sino potentes instrumentos de estabilización macroeconómica a nivel individual. Su eficacia es particularmente evidente en los estratos más bajos de la distribución del ingreso, lo que demuestra que dichas políticas son fundamentales no solo para combatir la pobreza, sino también para garantizar la seguridad económica y la previsibilidad de los trabajadores más vulnerables. En resumen, la elección entre un estado de bienestar y un modelo de menor intervención resulta en realidades económicas radicalmente diferentes para los ciudadanos, especialmente ante crisis financieras adversas.
Además, el estudio ofrece una lección crucial para la formulación de políticas públicas: la importancia de la calidad de los datos y la transparencia metodológica. La investigación muestra que los datos anteriores a 2006, debido a la normalización y limitación de la jornada laboral, presentaban una visión distorsionada de la fuerza laboral, ocultando especialmente el extraordinario esfuerzo de los trabajadores a tiempo completo. El hecho de que los autores necesitaran realizar correcciones metodológicas significativas para construir un conjunto de datos consistente refuerza un principio vital para las agencias estadísticas: las decisiones políticas basadas en métricas inexactas o inconsistentes pueden verse comprometidas desde el principio. Por lo tanto, es esencial que las políticas públicas prioricen e inviertan en la recopilación de datos administrativos granulares, frecuentes y consistentes, garantizando que el análisis que sustenta las leyes y regulaciones se base en fundamentos fiables.
El estudio también demuestra que decisiones técnicas aparentemente secundarias en la recopilación de datos pueden tener implicaciones significativas para la orientación y evaluación de políticas. La limitación del registro de horas antes de 2006 hizo invisible el trabajo de horas extras de los empleados a tiempo completo en las estadísticas oficiales. Si un gobierno hubiera desarrollado una política para compensar el exceso de horas extras o para regular la conciliación de la vida laboral y personal, esta limitación habría llevado a un diagnóstico erróneo del problema, comprometiendo la eficacia de la política. Por lo tanto, una lección importante para los responsables de las políticas públicas es examinar cuidadosamente los detalles metodológicos de los datos utilizados, asegurándose de que las métricas reflejen directamente los fenómenos que pretenden medir e influir (como las horas efectivamente trabajadas), en lugar de indicadores indirectos normalizados o limitados.
Finalmente, la investigación ofrece una valiosa lección sobre resiliencia y validación de políticas. La capacidad de los investigadores para confirmar sus hallazgos clave con datos posteriores a 2006 más precisos sirvió como una sólida "comprobación de sensibilidad", demostrando que los hallazgos no se debían a distorsiones en los datos antiguos. Esta práctica es directamente aplicable a la gestión pública: antes de implementar una política a gran escala, la realización de programas piloto o validaciones retrospectivas con nuevas fuentes de datos puede evitar el desperdicio de recursos y el fracaso de las políticas. La alineación consistente de los resultados en diferentes períodos proporciona un modelo de cómo los responsables de las políticas deberían buscar una validación independiente de sus supuestos, garantizando así la solidez de las políticas y la veracidad de los efectos observados.
Referencias
Arellano, Manuel, Blundell, Richard, Bonhomme, Stéphane, 2017. Dinámica de ingresos y consumo: un marco de datos de panel no lineales. Econometrica 85(3), 693–734.
Guvenen, Fatih, Karahan, Fatih, Ozkan, Serdar, Song, Jae, 2015. ¿En qué se basan los datos?
Millones de trabajadores estadounidenses revelan el riesgo que corren sus ingresos durante el ciclo de vida, documento de trabajo
20913, Oficina Nacional de Investigación Económica.