¿Existen diferencias raciales en la contratación para puestos bien remunerados?

Investigador principal: Eduardo Miller de Figueiredo

Autores: François Gerard, Lorenzo Lagos, Edson Severnini y David Card

Lugar de la intervención: Región Sudeste de Brasil

Tamaño de la muestra:

Sector: Mercado de trabajo

Variable principal de interés: Registro del salario por hora

Tipo de intervención: Salario

metodología:  Outro

Resumen

El debate político sobre las diferencias raciales en los niveles educativos entre blancos y no blancos es intenso en los países latinoamericanos, donde se observa que los no blancos siguen estando subrepresentados en los sectores mejor remunerados. Analizando datos de las encuestas PNAD y RAIS para la región sureste de Brasil, este artículo estima las diferencias salariales entre razas y géneros, considerando los efectos individuales y de establecimiento. Los resultados demuestran una disparidad salarial entre razas.

  1. Problema de política

La diferenciación salarial entre personas blancas y no blancas se da en muchos países del mundo. Estudios aleatorios muestran que las tasas de devolución de llamadas de los empleadores son menores para los solicitantes de empleo pertenecientes a minorías, lo que implica que algunas empresas establecen estándares más altos para la contratación de candidatos no blancos o incluso evitan contratar a personas de minorías. Esto también sugiere que los empleadores asignan a los trabajadores no blancos a ocupaciones con salarios más bajos, lo que explica algunas de las disparidades salariales raciales dentro de las empresas (Penner, 2008; Giuliano, Leonard y Levine, 2009, 2011). Sin embargo, no está claro en qué medida estos estándares contribuyen a las disparidades salariales promedio entre personas blancas y no blancas (Lang y Lehmann, 2012).

Entender esta práctica de contratación diferenciada es particularmente relevante en Brasil, un país donde casi la mitad de todos los trabajadores se identifican como no blancos.

  1. Contexto de implementación y evaluación

En Brasil, aproximadamente el 50% de los hombres y mujeres en edad laboral son blancos, el 42% se consideran mestizos y el 8% son negros. En la región Sudeste, el 57% son blancos y el 33% mestizos. En promedio, el 45% de los hombres brasileños empleados en el sector privado durante el período de estudio habían completado la secundaria, con una tasa más alta para los blancos (53%) que para los no blancos (38%).

Si analizamos las estadísticas del salario medio por hora, se destacan varios factores: (i) los trabajadores blancos de ambos sexos ganan entre un 30% y un 35% más que los trabajadores no blancos; (ii) los niveles salariales son más de diez puntos logarítmicos más altos en el sudeste que en el país en su conjunto, pero las disparidades salariales siguen siendo similares; y (iii) los salarios medios de los trabajadores morenos y negros difieren sólo unos pocos puntos porcentuales.

El sector informal en Brasil es grande: sólo el 80% de los empleados del sector privado afirman poseer un permiso de trabajo válido, lo que es un indicio de empleo formal en el país.

  1. Detalles de la política/programa

El análisis principal del estudio utiliza datos administrativos de los trabajadores del sector formal en la región sureste de Brasil, que incluye Espírito Santo, Minas Gerais, Río de Janeiro y São Paulo. La información anual sobre el mercado laboral de trabajadores formales e informales se recopiló mediante la Encuesta Nacional por Muestreo de Hogares (PNAD). Se utilizaron datos de hombres y mujeres de 25 a 54 años, con al menos un año de experiencia laboral y empleados en el sector privado.

Para estimar los impactos de las políticas empresariales sobre las disparidades salariales raciales, los autores utilizaron el Informe Anual de Información Social (RAIS), que proporciona una cobertura universal de los datos de empleo formal en el país (Ministerio de Trabajo, 2015).

  1. Método

Para evaluar el problema de la informalidad, se estimaron modelos de probabilidad lineales simples para la incidencia de la formalidad. Los modelos sugieren efectos nulos, con precisión, de la raza no blanca sobre la probabilidad de formalidad. Además, se comparó la magnitud de las diferencias salariales no explicadas entre blancos y no blancos con base en muestras que incluyen a todos los empleados del sector privado y solo a los del sector formal.

Los resultados se estimaron con base en el modelo AKM (Abowd, Kramarz y Margolis, 1999), siendo la variable dependiente el logaritmo del salario por hora pagado al trabajador. i en el grupo de raza-género g en diciembre del año tSe añadió un efecto fijo por persona, así como un conjunto de controles que varían con el tiempo. Los resultados también se estimaron mediante variables instrumentales, empleando la prima salarial estimada para trabajadores del mismo grupo racial, pero de sexo opuesto, como instrumento para calcular el fondo salarial del grupo en cada establecimiento.

Según los autores, es importante destacar que los efectos personales estimados en un modelo AKM incorporan cualquier componente no observado del capital humano, como las diferencias en la calidad escolar o la elección de educación superior. Por lo tanto, las diferencias en la calidad escolar o de graduación entre personas blancas y no blancas probablemente se reflejaron en las medidas basadas en la capacidad, pero no influyeron en las medidas de clasificación residual.

  • Resultados principales

Las estimaciones sugieren que los efectos personales explican entre el 51% y el 62% de la variación salarial, mientras que los efectos del establecimiento explican entre el 20% y el 23%. Los efectos del trabajador y de la empresa están correlacionados positivamente dentro de cada grupo de género-raza, lo que explica entre el 8% y el 11% de la variación salarial general para los no blancos y el 18% para los blancos. En conjunto, las diferencias en los salarios pagados por los diferentes establecimientos y el fuerte patrón de correspondencia entre trabajadores y establecimientos explican entre el 30% y el 40% de la variación salarial para todos los grupos de género y raza. Estas estimaciones son similares a las reportadas por Card, Heining y Kline (2013) para el análisis de Alemania y por Lavetti y Schmutte (2016) para Brasil.

Al descomponer los salarios raciales en efectos personales y de establecimiento, los autores encuentran una brecha salarial de 15,5 puntos porcentuales para los hombres y de 23,8 puntos porcentuales para las mujeres. La mayor parte de esta brecha salarial se atribuye a diferencias en los efectos personales. Por lo tanto, los efectos personales y las covariables que varían con el tiempo explican el 79 % y el 75 % de la brecha salarial general entre blancos y no blancos, entre hombres y mujeres, respectivamente.

Para la educación, se realizaron estimaciones para tres categorías educativas: trabajadores con menos de una educación secundaria, graduados de la escuela secundaria que no completaron la universidad y graduados universitarios. Los resultados demuestran que la disparidad salarial entre blancos y no blancos aumenta drásticamente en las tres categorías, tanto para hombres como para mujeres, desde aproximadamente 5 puntos porcentuales para trabajadores sin educación secundaria hasta 19-22 puntos porcentuales para aquellos con un título universitario. Los resultados también demuestran que el aumento en los efectos individuales y los efectos del establecimiento, para los niveles de educación superior, es más pronunciado para los blancos que para los no blancos para ambos sexos. Y que, junto con las diferencias en los efectos del establecimiento, la brecha salarial general por raza aumenta para los graduados de la escuela secundaria y la universidad.

Por último, las estimaciones muestran que los trabajadores con mayores habilidades transferibles tienen más probabilidades de trabajar en establecimientos que pagan primas más altas, y que los blancos tienden a tener mayores habilidades transferibles que los no blancos y ganan salarios más altos para un nivel de habilidad determinado.

  1. Lecciones de política pública

Los resultados de este artículo se refieren a los debates políticos actuales en países latinoamericanos donde persisten las disparidades raciales en los niveles educativos y las personas no blancas siguen estando subrepresentadas en los sectores mejor remunerados. Se ha demostrado que las personas no blancas tienen menos probabilidades de conseguir empleo en puestos de alta calidad, incluso en ausencia de prácticas laborales discriminatorias.

Referencias

GERARD, François et al. ¿Emparejamiento selectivo o contratación excluyente? El impacto de las políticas de empleo y remuneración en las diferencias salariales raciales en Brasil. American Economic Review, v. 111, n. 10, pág. 3418-57, 2021.