Investigador principal: Pedro Jorge Holanda Alves
Título del artículo: NORMAS VERSUS ACCIÓN: POR QUÉ LOS VOTANTES NO LOGRAN
SANCIONAR LOS MALTRATOS EN BRASIL
Autores del artículo: Taylor C. Boas, F. Daniel Hidalgo y
Marcus André Melo
Lugar de la intervención: brasil
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SectorPolítica económica y gobernanza
Tipo de intervenciónEl efecto de la infracción política en
comportamiento de los votantes
Variable principal de interés: Votos para alcalde
Método de evaluación: Evaluación experimental (ECA)
Problema de política
En el panorama político global, el sistema democrático prevalece en la mayoría de los países. Sin embargo, en algunas situaciones, este sistema se ve afectado porque permite que los agentes políticos, en lugar de generar beneficios para la sociedad, lo corrompan. Esto puede hacerse mediante sobornos, malversación de fondos públicos o el uso de su autoridad para beneficio propio. Otros pueden no estar directamente involucrados en la corrupción, pero violan las leyes, ignorando los objetivos presupuestarios, impagando salarios a sus empleados, etc.
Una solución a estos problemas es aumentar el nivel de información de los votantes sobre cómo los gobiernos locales implementan las políticas públicas. En diversos escenarios, estudios sobre el tema han demostrado que los políticos acusados de corrupción son penalizados en sus campañas de reelección cuando los medios locales o nacionales cubren los escándalos. De esta manera, la población de la región tendrá la oportunidad de sancionar a los políticos que infringen la ley. Bajo presión, se espera que los políticos sean menos corruptos en su toma de decisiones.
Otro punto a destacar es el cambio en el comportamiento del votante al considerar escenarios hipotéticos y reales. Los experimentos psicológicos hipotéticos son adecuados para analizar el comportamiento del votante, ya que este tipo de análisis permite observar cómo estas normas de supervisión se traducen en acciones, o la ausencia de ellas.
Contexto de evaluación
En Brasil, desde la década de 90, se han realizado esfuerzos para crear leyes e instituciones capaces de sancionar la corrupción en entidades públicas. Entre estas instituciones, destacan el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y los Tribunales de Cuentas Estatales (TCE), responsables de supervisar la actuación del gobierno con base en la aplicación de las leyes relacionadas con el presupuesto y la administración pública. Las sanciones derivadas de las auditorías realizadas por estas instituciones tienen graves consecuencias para los políticos.
La evolución de las instituciones de control ha mostrado avances. Por ejemplo, en 2010, si el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) o el Tribunal de Cuentas del Estado (TCE) rechazaban las cuentas públicas del alcalde, la Ley de Borrón y Cuentas permitía que los candidatos fueran inhabilitados para ejercer cargos públicos durante ocho años. Aunque la ley se ha debilitado años después, sigue siendo fundamental en la lucha contra la corrupción.
Para una aplicación empírica de los problemas presentados, Boas et al. (2018) examinaron el efecto de la información sobre la mala fe del alcalde en ejercicio en el comportamiento de los votantes brasileños. A partir de una encuesta de campo en el estado de Pernambuco (PE), los autores pudieron aplicar un experimento en el que se informa a los votantes sobre las irregularidades de los alcaldes que se postularon a la reelección en 2016. Simultáneamente, se les pregunta a los votantes qué comportamiento adoptarían si un alcalde hipotético viera sus cuentas rechazadas por el Tribunal de Cuentas de la Unión.
Detalles de la política
Esta investigación se realizó en colaboración con el TCE-PE (Tribunal de Cuentas del Estado de Pernambuco), que, además de brindar asistencia y apoyo en la investigación, también indicó el número de municipios cuyas cuentas fueron rechazadas. Para la aplicación del experimento hipotético, los autores utilizaron un escenario en el que el entrevistado debía imaginar una ciudad similar a la suya donde el alcalde había realizado un buen trabajo, pero el Tribunal de Cuentas del Estado había rechazado las cuentas del alcalde en 2013 debido a graves problemas en la gestión presupuestaria. Con base en esta situación hipotética, se preguntó a los entrevistados, en una escala de 0 a 4, cuál era la probabilidad de que votaran por el alcalde de ese municipio.
El experimento se divide en dos grupos: uno recibe información sobre irregularidades cometidas por el alcalde y el otro no. Para evitar la contaminación entre la comparabilidad de los experimentos de campo y los hipotéticos, los autores examinan los efectos hipotéticos del tratamiento únicamente en municipios cuyas cuentas fueron rechazadas pero nunca recibieron un folleto con esta información.
Para obtener los mejores resultados, los autores presentaron información sobre irregularidades tan solo dos o tres semanas antes de las elecciones, un período en el que las candidaturas ya se habían declarado y los votantes probablemente estaban decidiendo cuál era la mejor opción para su voto. Optar por esta estrategia parece ideal, ya que la información en el momento oportuno tiene mayor impacto que una acusación difundida por los medios varios años antes de las elecciones. Otra forma de obtener mejores resultados se debió al cuidado con que se formularon las preguntas y los detalles, para generar la mejor comprensión posible y no generar propaganda de campaña.
Detalles de la metodología
Los encuestados fueron seleccionados aleatoriamente con la misma probabilidad de selección dentro del tramo censal del municipio, dividiéndolos en tres grupos: un grupo de tratamiento que recibió información sobre la aprobación o rechazo de las cuentas de su alcalde, un grupo de control puro que no recibió información, y un grupo de tratamiento que recibió información sobre el desempeño de las escuelas del municipio. La aplicación de la aleatoriedad permite estimaciones simples y consistentes utilizando el Efecto Promedio del Tratamiento como diferencias entre medias, controlando únicamente los efectos fijos de los tramos censales, ya que la aleatoriedad elimina cualquier problema de inconsistencia en las estimaciones.
La investigación sobre las cuentas de los alcaldes comprende a 3.200 votantes adultos en 47 municipios del estado de Pernambuco. La base de datos incluye municipios donde el alcalde se postuló a la reelección en 2016 y el Tribunal de Cuentas del Estado de Pernambuco (TCE-PE) ya había juzgado las cuentas de 2013. Por lo tanto, se incluyen los siete municipios donde las cuentas del alcalde fueron rechazadas, pero que aun así optaron por la reelección, y se seleccionaron aleatoriamente otros 40 municipios donde las cuentas fueron aprobadas. En total, se entrevistó a 40 votantes en los municipios donde las cuentas fueron aprobadas, y entre 80 y 416 votantes fueron entrevistados en los municipios donde las cuentas del alcalde fueron rechazadas, lo que suma un total de 1.600 encuestados para cada grupo.
Se realizó una segunda ronda de investigación entre 2 y 4 semanas después de las elecciones, entrevistando a 2.577 personas a quienes se les preguntó si habían votado o no por el alcalde actual. Para reducir el sesgo de respuesta, los autores utilizaron papeletas impresas, que los encuestados debían depositar en un sobre con sus respuestas.
Resultados
Los resultados hipotéticos muestran que informar a los encuestados sobre el rechazo de las cuentas del alcalde hipotético reduce la probabilidad de votar por él en 44 puntos porcentuales. Sin embargo, en el experimento de campo, informar a los encuestados sobre la aprobación o el rechazo de las cuentas de su alcalde no tiene un efecto significativo en el comportamiento electoral. Si bien el resultado indica la dirección esperada, estos efectos son sustancialmente pequeños y estadísticamente insignificantes. En particular, el efecto estimado de gestionar el rechazo de cuentas en la votación por el alcalde en ejercicio es casi nulo.
Pero ¿por qué las normas sobre sanciones afectan el escenario hipotético, pero no influyen en el comportamiento de los elegidos el día de las elecciones? Los autores enumeran dos factores principales. En primer lugar, incluso si los votantes consideran la corrupción un acto de mala fe, quienes la experimentan directamente la consideran una preocupación de menor prioridad en comparación con la salud, la creación de empleo y otros asuntos que afectan a la política. En segundo lugar, los factores políticos relacionados con el partidismo pueden inducir a los votantes a votar basándose en su afiliación partidista, lo que limita la posibilidad de que la información modifique el comportamiento electoral.
Al confrontar a los individuos con escenarios hipotéticos, los resultados indican que estos votantes están dispuestos a castigar a los políticos en ejercicio que se enfrentan a cuentas públicas improbables; sin embargo, al comparar este escenario hipotético con la situación real, los resultados no se cumplen, lo que indica que informar a los votantes sobre la aceptación o el rechazo de las cuentas públicas del alcalde de la ciudad donde residen no altera el efecto en su decisión de votar por la reelección del alcalde. Los autores destacan que la divergencia entre los escenarios puede atribuirse a preocupaciones relacionadas con la creación de empleo y los servicios de salud.
Lecciones de política pública
De este experimento podemos extraer algunas lecciones. Por un lado, los experimentos de campo reflejan claramente la mejor opción para comprender cómo la información al votante afecta una elección real. Por otro lado, el experimento hipotético ofrece pistas sobre cómo actuarían las personas en casos más generales, donde el individuo actuaría independientemente de la fuente, el partidismo, los diferentes tipos de corrupción u otros factores. Los factores impuestos en situaciones hipotéticas son imposibles de manipular experimentalmente en el mundo real. En otras palabras, incluso si el electorado desea que el alcalde sea castigado por alguna irregularidad gubernamental, esto no siempre sucede en el mundo real. La existencia de factores relacionados con el partidismo o las necesidades políticas significa que, incluso conociendo la irregularidad, el individuo se vuelve indiferente.
Referencia
BOAS, Taylor C.; HIDALGO, F. Daniel; MELO, Marcus André. Normas versus acción: Por qué los votantes no sancionan las irregularidades en Brasil. American Journal of Political Science, vol. 63, n.º 2, págs. 385-400, 2019.