¿Cómo afecta la infraestructura de saneamiento y abastecimiento de agua a la mortalidad infantil?

Investigador principal: Bruno Benevit

Título original: Las cuencas hidrográficas en la mortalidad infantil: el papel de una infraestructura eficaz de agua y alcantarillado, 1880 a 1920

Autores: Marcella Alsan y Claudia Goldin

Lugar de la intervención: Estados Unidos

Tamaño de la muestra: 2440 municipios-años

Sector: Salud

Variable principal de interés:  Tasa de mortalidad infantil

Tipo de intervención: Saneamiento

metodología: Diferencia en diferencias

Resumen

Las tasas de mortalidad infantil han disminuido significativamente en los últimos 150 años. Esta mejora se atribuye a menudo a los avances tecnológicos en los servicios de saneamiento y salud, así como a la implementación de políticas públicas. El objetivo de este artículo fue analizar el impacto de la creación de un distrito de agua y saneamiento en el área de Boston en la tasa de mortalidad infantil entre 1880 y 1920. Mediante la metodología de diferencias en diferencias mediante múltiples especificaciones, los autores identificaron que la implementación conjunta de ambos tipos de infraestructura fue fundamental para la reducción de la tasa de mortalidad infantil observada durante ese período.

  1. Problema de política

La mortalidad infantil fue la principal causa de baja esperanza de vida al nacer en Estados Unidos y gran parte de Europa. En el estado estadounidense de Massachusetts, las muertes infantiles representaron el 20,4 % del total de muertes en 1880, mientras que los nacimientos representaban solo el 2,5 % de la población total en ese momento (Alsan y Goldin, 2019). Sin embargo, entre 1870 y 1930, la mortalidad infantil se desplomó de aproximadamente 1 de cada 5 a 1 de cada 16 bebés blancos en Estados Unidos; en Massachusetts, las muertes de niños menores de cinco años se multiplicaron por siete.

Este período coincide con la implementación de sistemas públicos de agua y saneamiento. El saneamiento reduce la transmisión fecal-oral de patógenos al eliminar los excrementos de las fuentes de agua potable, disminuir el contacto humano con las heces y limitar la exposición a enfermedades gastrointestinales transmitidas por moscas. Las intervenciones para el agua potable eliminan las impurezas, volviéndola segura para el consumo y la higiene. Diversos autores han considerado estas intervenciones fundamentales para explicar la tendencia descendente observada en la morbilidad infantil, lo que resalta la importancia de este tipo de política pública.

  1. Contexto de implementación de políticas

A finales del siglo XIX, el área metropolitana de Boston se enfrentaba a una grave crisis de saneamiento. El rápido crecimiento demográfico y la industrialización desenfrenada provocaron condiciones insalubres en las ciudades y pueblos de la región. Los sistemas de alcantarillado eran primitivos y con frecuencia vertían residuos sin tratar directamente a los ríos y el puerto de Boston. Esto no solo contaminaba las fuentes de agua, sino que también contribuía a brotes de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la fiebre tifoidea. Además, el acceso limitado al agua potable agravaba los problemas de salud pública, ya que muchas comunidades dependían de fuentes de agua contaminada.

Sin embargo, la situación comenzó a cambiar con la implementación de políticas públicas proactivas. La creación del Distrito Metropolitano de Saneamiento (DSM) y la construcción de sistemas de tratamiento de aguas residuales y abastecimiento de agua fueron pasos cruciales para mejorar las condiciones de saneamiento. El DSM permitió una coordinación eficiente entre diversos municipios para abordar el problema de las aguas residuales, mientras que los sistemas de tratamiento de agua permitieron el consumo de agua potable. En los años siguientes, la morbilidad infantil mostró una reducción significativa, lo que indica la importancia de la inversión en infraestructura de saneamiento y agua potable como componentes vitales de la salud pública y el bienestar de las comunidades urbanas.

  1. Detalles de la evaluación

Los datos utilizados en este estudio se componen de un conjunto de bases de datos relacionadas con las intervenciones de agua y saneamiento en el área metropolitana de Boston. Las principales fuentes de datos incluyen informes anuales de la Junta Estatal de Salud, la Comisión Metropolitana de Saneamiento, el Distrito Metropolitano del Agua y el Consejo Metropolitano de Agua y Saneamiento. Estos informes detallan las fechas de finalización de las intervenciones de agua y saneamiento en diferentes municipios de la región, proporcionando registros de la implementación de los servicios públicos de saneamiento a lo largo del tiempo. Además, los datos incluyen información demográfica y de vitalidad a nivel municipal, recopilada a partir de los informes anuales de estadísticas vitales de la Secretaría de Estado de Massachusetts.

La muestra primaria comprendió un panel de 60 municipios entre 1880 y 1920, compuesto por 2440 municipios-año. Esta muestra incluyó todos los municipios dentro del área inmediata de la cuenca del puerto de Boston, así como los municipios fuera del área inmediata de Boston que se habían incorporado como ciudades para 1895. Además, se consideraron dos municipios costeros (Ipswich y Weymouth) y cinco con las mayores poblaciones en 1880 (Attleboro, Clinton, Milford, Natick y Peabody).

  1. Método

Para evaluar el impacto de las políticas de saneamiento en la salud, se consideraron variables de resultado relacionadas con la mortalidad infantil. La principal variable de interés fue la tasa de mortalidad infantil (logarítmica), así como las tasas de mortalidad para otras edades: menores de un año, menores de dos años y mayores de cinco años. Por lo tanto, se evaluaron inicialmente las diferencias en las características observadas entre los municipios de tratamiento y control.

Como principal estrategia empírica, se empleó el método de Diferencias en Diferencias (DID), asumiendo la condición de tendencias paralelas en la trayectoria de las variables de resultados de salud entre los grupos de tratamiento y control en ausencia de intervención de políticas de infraestructura de agua y saneamiento. Se presentaron varias especificaciones del modelo, considerando diferentes conjuntos de variables, efectos fijos (temporales y municipales) y tendencias temporales, así como modelos de conteo y lineales a nivel no logarítmico. Los errores estándar se agruparon a nivel municipal durante todo el análisis.

Como estrategia de robustez, los autores analizaron los posibles efectos coexistentes. Se realizaron análisis para examinar los posibles efectos en la composición poblacional derivados de las mejoras de infraestructura, que podrían afectar drásticamente las tasas de mortalidad infantil debido a la inmigración de personas con mayor poder adquisitivo. Además, se verificaron efectos heterogéneos considerando la época del año (primavera-verano y otoño-invierno) y la composición poblacional (tasa de crecimiento poblacional municipal, proporción de extranjeros británicos y proporción de extranjeros irlandeses). También se estimaron los efectos de las intervenciones por categoría de enfermedad causante de muerte y sobre la tasa de mortalidad no infantil. Finalmente, el estudio presenta los resultados con muestras que consideran diferentes grupos de municipios tratados y de control.

  1. Resultados principales

Los resultados iniciales demostraron similitud en la mayoría de las características entre los municipios de los grupos de tratamiento y control. En general, se observaron pocos cambios en las tasas de mortalidad de los municipios durante los nueve años previos a la intervención.

Los resultados del análisis principal indicaron que la implementación combinada de sistemas de abastecimiento de agua y alcantarillado condujo a una reducción significativa del 33,6% en la tasa de mortalidad infantil en los municipios intervenidos durante los 41 años observados. Al analizarlos por separado, los resultados indicaron efectos significativos de menor magnitud derivados de la implementación de sistemas de alcantarillado, mientras que el sistema de abastecimiento de agua no mostró significancia estadística. Estos resultados fueron consistentes considerando diversas especificaciones del modelo.

En cuanto al análisis de efectos heterogéneos, los resultados indicaron que, si bien se observó una reducción significativa en la mortalidad infantil por enfermedades gastrointestinales (asociada con mejoras en el saneamiento básico), se identificó un efecto menos significativo en la reducción de muertes por enfermedades respiratorias y efectos no significativos en la mortalidad infantil por tuberculosis y en la tasa de mortalidad no infantil. La tasa de mortalidad infantil mostró efectos significativos al considerar el período de abril a septiembre (primavera-verano), y efectos no significativos entre octubre y marzo (otoño-invierno), resultados consistentes con la mayor vulnerabilidad de los niños a las enfermedades gastrointestinales, que son más comunes en los períodos más cálidos.

En cuanto a las mejoras relativas a las condiciones socioeconómicas, los resultados indican que los municipios con una mayor proporción de inmigrantes irlandeses (que en ese momento eran más vulnerables) experimentaron reducciones más significativas en las tasas de mortalidad infantil, en comparación con aquellos con una mayor proporción de inmigrantes británicos. Además, los municipios con menor crecimiento poblacional mostraron reducciones significativas en las tasas de mortalidad infantil, a diferencia de la mitad de los municipios con tasas de crecimiento poblacional más altas. Los resultados se mantuvieron significativos considerando las diferentes composiciones de los municipios de la muestra, lo que indica la solidez de los hallazgos.

  1. Lecciones de política pública

En este artículo se realizó un análisis de la importancia de la infraestructura de saneamiento básico, centrándose en las intervenciones de agua y alcantarillado, para reducir la mortalidad infantil en el área metropolitana de Boston entre 1880 y 1920. Los resultados revelaron que la implementación de sistemas de agua limpia y saneamiento efectivo desempeñaron un papel clave en la mejora de la salud infantil, representando aproximadamente un tercio de la reducción de la mortalidad infantil a lo largo de 41 años.

Los resultados de este estudio tienen implicaciones significativas para la formulación de políticas públicas relacionadas con la salud infantil y la infraestructura de saneamiento básico. Resaltan la importancia de las inversiones en sistemas de agua potable y saneamiento como medidas eficaces para reducir la mortalidad infantil. Además, enfatizan la necesidad de enfoques integrales y coordinados en la planificación e implementación de la infraestructura de saneamiento, especialmente en zonas urbanas. Estos hallazgos pueden orientar futuras decisiones políticas y estrategias de inversión destinadas a mejorar la salud infantil en contextos urbanos, tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo donde persisten desafíos similares.

Referencias

ALSAN, M.; GOLDIN, C. Cuencas hidrográficas en la mortalidad infantil: el papel de una infraestructura eficaz de agua y alcantarillado, 1880-1920. Revista de economía política, v. 127, no. 2, p. 586–638, abril de 2019.