¿Cómo puede la economía del comportamiento ayudar en el análisis de políticas públicas?

Investigador principal: Bruno Benevit

Título original: Economía del comportamiento y políticas públicas: una perspectiva pragmática

Autor: Raj Chetty

Lugar de la intervención: Estados Unidos, Dinamarca

Tamaño de la muestra: 1,2 millones de años-persona

Sector: Economía del comportamiento

Variable principal de interés: Adherencia a las políticas

Tipo de intervención: Predeterminado, Empujar

metodología: Experimento     

Resumen

La economía del comportamiento se ha convertido en una rama en auge en la literatura económica, ofreciendo herramientas adicionales a la perspectiva neoclásica tradicional. Este artículo investiga cómo la economía del comportamiento puede optimizar el análisis y el diseño de políticas públicas, centrándose en los programas de pensiones, los incentivos fiscales y la elección de vivienda. El estudio presenta enfoques empíricos que combinan experimentos naturales, análisis de datos administrativos y modelos de comportamiento en tres casos de políticas públicas. Los resultados revelan que los individuos con frecuencia presentan patrones de toma de decisiones inconsistentes con los modelos tradicionales, como la inercia ante los incentivos fiscales, la infravaloración de los beneficios a largo plazo y la sensibilidad a la presentación de la información.la página predeterminada) de políticas. Esta evidencia indica que las políticas que incorporan elementos conductuales, como las contribuciones automáticas a la seguridad social o codazos Las intervenciones informativas en los programas de vivienda tienden a ser más efectivas que las intervenciones basadas únicamente en incentivos económicos tradicionales.

  1. Problema de política

La economía conductual ha cobrado creciente relevancia en la literatura económica durante las últimas décadas (CHETTY, 2015). Esta rama de la economía surge como complemento del enfoque económico neoclásico, incorporando elementos de la psicología para comprender las decisiones económicas que se desvían de la racionalidad perfecta. Mientras que la economía neoclásica parte de supuestos como la optimización y las expectativas racionales, la perspectiva conductual reconoce que sesgos como la aversión a la pérdida, la procrastinación y la falta de atención pueden influir en el proceso de toma de decisiones de las personas ante situaciones reales.

Esta integración permite un análisis más realista de las políticas públicas, centrado no solo en el debate teórico, sino también en la solución de problemas prácticos, como el aumento del ahorro o la mejora de la adhesión a los programas sociales. Según Chetty (2015), al adoptar una postura pragmática en el debate entre estos dos enfoques en el ámbito económico, es posible utilizar los conceptos de la economía del comportamiento para ajustar los modelos neoclásicos tradicionales, haciéndolos más precisos sin abandonar por completo sus fundamentos. 

Las implicaciones de la economía del comportamiento para las políticas públicas pueden organizarse en tres ejes principales. El primero se centra en el desarrollo de nuevos instrumentos de política, como los ajustes a las opciones predeterminadas o el formato de los incentivos, que explotan los sesgos cognitivos para inducir comportamientos deseables. El segundo eje mejora la capacidad de predecir los efectos de las políticas existentes al incorporar factores como la inercia conductual o la falta de atención, que alteran las respuestas de los individuos a los incentivos económicos. Finalmente, el enfoque conductual introduce nuevas dimensiones para evaluar el bienestar al distinguir entre la utilidad percibida por el responsable de las políticas y la utilidad que guía las decisiones de los individuos, a menudo afectadas por distorsiones. 

En este sentido, este estudio explora tres casos de políticas públicas para analizar estas implicaciones, verificando cómo la economía del comportamiento puede contribuir a su comprensión. Por lo tanto, considerar los factores conductuales no solo amplía la literatura económica, sino que también permite mejorar el diseño y la evaluación de las políticas públicas.

  1. Contexto de implementación de políticas

La economía del comportamiento ofrece herramientas alternativas para influir en el comportamiento, como modificar las opciones predeterminadas en los planes de jubilación. Un excelente ejemplo de cómo los nuevos instrumentos de política pueden influir en el ahorro para la jubilación es el caso danés. En 1999, el gobierno danés implementó una reforma del sistema de pensiones, reduciendo drásticamente el beneficio fiscal para las contribuciones a cuentas específicas. pensión de capital (redención única) para contribuyentes con altos ingresos, mientras que los incentivos para las cuentas tipo permanecen sin cambios. pensión de anualidad (pagos periódicos). El sistema permitía a los trabajadores elegir libremente entre estos dos tipos de cuentas para destinar sus ahorros. Este cambio generó una diferencia abrupta en el tratamiento fiscal entre los tipos de cuenta y los tramos de ingresos. Este cambio nos permite verificar la tendencia humana a la inercia y el potencial de las opciones. la página predeterminada En políticas públicas. Por lo tanto, este caso ilustra cómo los sesgos conductuales pueden mejorar el diseño de políticas más efectivas.

En cuanto a los impactos de las políticas existentes, considerar factores de comportamiento como las diferencias en el conocimiento sobre los beneficios fiscales puede mejorar su predicción. El estudio consideró el programa. Crédito Por Ingreso (EITC) en EE. UU. para examinar cómo la economía del comportamiento puede mejorar la predicción de los efectos de las políticas fiscales en la oferta laboral. Implementado en su forma actual en 1996, el EITC establece un sistema de créditos fiscales con una estructura no lineal, que varía según los ingresos, el estado civil y el número de dependientes. El diseño del programa crea incentivos diferenciados para diferentes tramos de ingresos, con fases de acumulación, estabilización y reducción de los beneficios. Este caso es relevante porque la respuesta de los beneficiarios a los incentivos fiscales puede verse influenciada por dificultades para procesar la información sobre los beneficios marginales y sesgos en la evaluación de... compensaciones Entre el trabajo y el ocio.

Finalmente, el estudio consideró el programa. Moviéndonos hacia la oportunidad (MTO) en EE. UU. para investigar cómo la economía del comportamiento puede contribuir al análisis del bienestar en las decisiones residenciales de las personas. Implementado en la década de 1990, el programa fue un experimento que ofreció a las familias que vivían en complejos de viviendas... vales El estudio implicó la provisión de subsidios de vivienda, lo que permitió a las personas mudarse a barrios con menores niveles de pobreza. El diseño experimental empleó la aleatorización, creando grupos de tratamiento y control. Este caso es relevante porque mudarse a mejores barrios puede traer beneficios significativos, rompiendo los ciclos de pobreza. Los niños obtienen acceso a escuelas de mayor calidad y entornos más seguros. A su vez, los adultos comienzan a vivir en comunidades con redes sociales más diversas. Factores como el sesgo de statu quo, los costos cognitivos del cambio y la evaluación inexacta de los beneficios futuros pueden afectar la toma de decisiones de las personas (CHETTY, 2015). En este sentido, la consideración de conceptos de la economía del comportamiento como... empujón – Pequeñas intervenciones que influyen en las decisiones sin restringir las opciones pueden ayudar a comprender las decisiones familiares, lo que nos permite entender por qué muchas familias, incluso con... valesNo se mudan a zonas mejores.

  1. El caso de la jubilación en Dinamarca

El estudio examinó el sistema de pensiones danés, que ofrece dos tipos principales: pensiones de capital (con un único retiro al jubilarse) y el pensiones de anualidades (con pagos a plazos). En 1999, el gobierno implementó una reforma que redujo significativamente el beneficio fiscal para las contribuciones a pensiones de capital —de una deducción del 59% a un 45% en el impuesto sobre la renta— exclusivamente para los contribuyentes en el percentil 80 de la distribución de ingresos (con ingresos anuales superiores a 251.200 coronas danesas). Este cambio afectó aproximadamente al 20% de los contribuyentes adultos del país, lo que creó un escenario ideal para evaluar cómo responde la población a los cambios en los incentivos para las pensiones.

La metodología adoptada combinó el análisis de discontinuidad regulatoria con una descomposición detallada del comportamiento. Los investigadores compararon el comportamiento de los contribuyentes con ingresos ligeramente superiores e inferiores al umbral establecido por la reforma. Este enfoque les permitió aislar el efecto del cambio de política, controlando características observables como la edad, el género y el historial de cotizaciones. Para ello, consideraron registros administrativos completos de toda la población adulta danesa entre 1995 y 2009, que abarcan 41 millones de observaciones.

Según el autor, basándose en la teoría neoclásica tradicional, se esperaría que todos los contribuyentes afectados por la reforma ajustaran inmediatamente sus estrategias de ahorro. En concreto, el modelo predeciría: (i) una reducción proporcional de las contribuciones a pensiones de capital dada la menor ventaja fiscal; (ii) reasignación parcial de estos recursos a otros vehículos de ahorro (como pensiones de anualidades); y (iii) respuestas conductuales homogéneas en toda la población afectada, con variaciones explicadas únicamente por diferencias en parámetros objetivos como la elasticidad del ingreso.

Sin embargo, la evidencia empírica reveló patrones marcadamente diferentes. Si bien la reducción disminuyó las contribuciones agregadas en casi un 50%, la mayoría de los individuos (80,7%) mantuvo sus contribuciones sin cambios, mientras que solo el 19,3% ajustó sus comportamientos según lo predicho por los modelos tradicionales. Esto reveló que las estrategias basadas en por defectoLas contribuciones automáticas patrocinadas por los empleadores, como las que son más efectivas, están aumentando los ahorros totales en aproximadamente un 85% sin requerir una acción activa de los individuos.

  1. El programa EITC

El Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo (EITC) es el mayor programa de crédito fiscal para trabajadores de bajos ingresos en Estados Unidos. En 2012, benefició a 27.8 millones de contribuyentes, con un costo federal de 63 000 millones de dólares. El programa tiene una estructura de tres fases: (i) fase de acumulación, donde el crédito aumenta con los ingresos (tasas del 34 % al 40 %); (ii) fase de estabilización con beneficio constante; y (iii) fase de reducción gradual (tasas del 16 % al 21 %). El punto óptimo en el que los beneficiarios maximizan su crédito fiscal se da con ingresos anuales de 8 970 dólares para familias con un hijo o de 12 590 dólares para familias con dos o más hijos.

Para comprender los impactos de la política, la metodología adoptada exploró la variación geográfica natural en el conocimiento sobre el programa. Utilizando datos fiscales de 78 millones de contribuyentes (1996-2009), los investigadores mapearon los patrones de declaración de ingresos, especialmente comparando a los trabajadores autónomos (con mayor control sobre los ingresos declarados) con los trabajadores asalariados (con ingresos verificados mediante el formulario W-2). El análisis se centró en…agrupamiento"Concentraciones anómalas de rendimientos cercanas a los puntos óptimos del programa."

Según la teoría neoclásica, al menos tres supuestos subyacen en el contexto de esta política. En primer lugar, todos los beneficiarios, una vez informados, alinearían perfectamente sus decisiones sobre la oferta laboral con los incentivos marginales del programa. En segundo lugar, las respuestas serían homogéneas entre los diferentes grupos de población, variando únicamente según parámetros objetivos como la elasticidad temporal. En tercer lugar, las diferencias regionales reflejarían únicamente variaciones en las características observables de la población o del mercado laboral. Por lo tanto, estos modelos suponen que los trabajadores comprenden y procesan perfectamente la compleja estructura de incentivos del EITC.

Al analizar los datos, el autor identificó patrones inconsistentes con los modelos neoclásicos. Los trabajadores por cuenta propia en zonas con alta densidad de beneficiarios (como el sur de Texas) mostraron una fuerte concentración de ingresos cerca de los valores óptimos del EITC (el 5,2 % reportó ingresos dentro de ± US$500 del punto óptimo), mientras que los trabajadores asalariados y las regiones con menor conocimiento del programa (como Kansas) mostraron respuestas significativamente más débiles (menos del 0,5 % de agrupamientoLos migrantes a zonas con mayor conocimiento adaptaron sus comportamientos, con un aumento de 2,1 puntos porcentuales (pp) en agrupamiento. Sin embargo, no ocurrió lo contrario, lo que indica que la comprensión de los incentivos se difunde social y asimétricamente. Estos patrones sugieren que: (i) la comprensión de los incentivos es gradual y está mediada socialmente; (ii) los costos cognitivos limitan la optimización perfecta; y (iii) las intervenciones que simplifican la información pueden potenciar los efectos de las políticas fiscales.

  1. El programa MTO

El programa MTO fue un experimento realizado entre 1994 y 1998, que proporcionó vales Viviendas para 4.604 familias de bajos ingresos en proyectos públicos de cinco ciudades de Estados Unidos. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a tres grupos según su barrio de destino: (i) vales válido únicamente para barrios con menos del 10% de pobreza; (ii) vales sin restricción geográfica; y (iii) grupo de control (no recibió valesLos datos del estudio siguieron a las familias participantes durante un período de 10 a 15 años después de la intervención y se complementaron con registros administrativos federales que rastrearon indicadores socioeconómicos a nivel nacional.

Incluso considerando los beneficios a largo plazo para los hijos de los participantes que utilizaron el vales (Chetty y Hendren, 2015), algunas familias optaron por permanecer en sus localidades. Según los autores, los modelos neoclásicos explicarían estos patrones mediante compensaciones racional. Específicamente en este caso, las familias valorarían otros atributos más que los beneficios a largo plazo para los niños, como menores costos de transporte (conmutando) o la proximidad a los amigos. Sin embargo, las teorías de la economía conductual sugieren diferentes explicaciones para la permanencia.

Para analizar las teorías conductuales, el autor adoptó tres estrategias para evaluar las políticas de vivienda desde una perspectiva conductual. Primero, realizó una medición directa de la utilidad experiencial mediante... encuestas Este estudio analizó datos longitudinales objetivos y de bienestar subjetivo del MTO, comparando las elecciones residenciales con los resultados observados. En segundo lugar, se aplicó un análisis de preferencias reveladas en contextos de información completa, utilizando como referencia a las familias que recibieron asistencia completa para la reubicación. Finalmente, se creó un modelo estructural para identificar sesgos conductuales, estimando parámetros como los factores de descuento intertemporales. Para incorporar la incertidumbre al modelo, se compararon políticas óptimas en dos escenarios: agentes racionales (perspectiva neoclásica) y agentes con sesgos conductuales (perspectiva de la economía conductual).

Los dos primeros métodos revelaron que las familias que se mudaron a barrios menos empobrecidos experimentaron mejoras significativas en su bienestar subjetivo y mejores resultados objetivos a largo plazo (ingresos y educación de los hijos). Sin embargo, estas mejoras resultaron ser sustancialmente mayores de lo que las familias habían anticipado en sus decisiones originales, lo que pone de relieve una clara divergencia entre la utilidad experiencial y la utilidad de la decisión. El análisis en contextos con información completa mostró que cuando las familias eran plenamente conscientes de los beneficios de los nuevos barrios, sus decisiones se alineaban mejor con los resultados reales, lo que sugiere que la asimetría de la información fue un factor clave en las decisiones subóptimas.

En cuanto al modelado estructural, se identificó una subestimación de los beneficios futuros y una sobreestimación de los costos inmediatos del cambio. Los parámetros estimados indicaron que las familias subestimaron las ganancias a largo plazo asociadas con mejores vecindarios en aproximadamente un 30 %. Las simulaciones con estos parámetros demostraron que las políticas que combinan codazos Las intervenciones informativas con subsidios moderados (aproximadamente el 40 % de los costos de cambio) podrían aumentar el bienestar real sin comprometer la autonomía de elección. Estos resultados sugieren que las intervenciones conductuales moderadas podrían ser más eficaces que los subsidios tradicionales en contextos con sesgos cognitivos subyacentes.

  1. Lecciones de política pública

En este artículo, el autor realizó varios estudios empíricos para identificar cómo la adopción de la edad internacional para el consumo de alcohol (IMCA) a los 16 años en Austria influyó en el consumo de alcohol entre los adolescentes. Los resultados indican que el acceso legal al alcohol a los 16 años aumentó significativamente la frecuencia y la cantidad de consumo, con especial énfasis en los episodios de... borrachera y hospitalizaciones por intoxicación etílica. Este efecto fue más pronunciado entre niños y adolescentes de bajos recursos. Además, se identificó que la percepción de riesgo asociada al consumo excesivo de alcohol disminuyó después de los 16 años, mientras que el acceso físico al alcohol ya era relativamente fácil incluso antes de esa edad.

La evidencia presentada en este artículo ayuda a comprender los mecanismos que subyacen al aumento del consumo de alcohol después de la edad legal para consumir alcohol, aportando información relevante para la formulación de políticas públicas. El autor enfatiza que, dados los impactos negativos observados, las campañas de concientización sobre los riesgos del consumo temprano pueden ser eficaces para mitigar estos efectos, especialmente en jóvenes con antecedentes familiares de abuso de alcohol. Además, promover políticas que reduzcan la disponibilidad de alcohol para los adolescentes y refuercen la percepción del riesgo asociado a su consumo tiene el potencial de contribuir a la reducción de los problemas relacionados con el abuso de alcohol en este grupo de edad.

Referencias

CHETTY, R. Economía del comportamiento y políticas públicas: una perspectiva pragmática. American Economic Review, vol. 105, n.º 5, 2015.

CHETTY, R, Hendren, N y Katz, L. Documento de trabajo. “Los efectos de la exposición a mejores vecindarios en los niños: Nueva evidencia del experimento Moving to Opportunity”. 2015