¿Cómo afecta la digitalización de las empresas al mercado laboral en los países en desarrollo?

Investigador principal: Bruno Benevit

Autores: Alan Finkelstein Shapiro y Federico S. Mandelman

Título original: Adopción digital, automatización y mercados laborales en países en desarrollo

Lugar de la intervención: Países en desarrollo

Tamaño de la muestra: 134 países

Sector: Economía del trabajo

Variable principal de interés: Tasa de trabajo por cuenta propia

Tipo de intervención: Exploración

metodología: MCO, Modelo estructural

Resumen

La digitalización tiene el potencial de inducir la automatización de los procesos de producción. Este fenómeno puede afectar la rentabilidad y las estructuras de mercado en los países en desarrollo. En este sentido, este estudio analizó la relación entre la adopción de herramientas digitales y las modalidades de empleo utilizando datos de varios países en desarrollo y presentando un modelo estructural. Los resultados revelaron una fuerte relación negativa entre la adopción digital y las tasas de autoempleo, incluso tras controlar factores como el nivel de desarrollo. No se identificaron vínculos significativos con las tasas de desempleo. Además, los resultados del modelo estructural revelaron que los costos de la adopción tecnológica y la entrada de empresas asalariadas son fundamentales para explicar esta relación.

  1. Problema de política

Las empresas están incorporando tecnologías digitales que impulsan la automatización y transforman los procesos de producción. La implementación de sistemas informáticos y equipos modernos sustituye las tareas manuales, modificando la organización interna y la forma de realizar las actividades. Este cambio afecta a la propia estructura laboral, replanteando las funciones y competencias requeridas a los profesionales. El mayor uso de las tecnologías digitales permite optimizar las operaciones y reducir los costes operativos, lo que se refleja en ajustes en los métodos de producción y la distribución de roles de los trabajadores en el entorno empresarial.

El avance de la digitalización y la automatización está generando una reconfiguración del mercado laboral. Con la adopción de nuevas tecnologías, los trabajadores tienden a pasar del autoempleo al empleo formal en empresas. La modernización de los procesos facilita la creación de empresas organizadas y la formalización de empresas, a la vez que reduce las barreras de entrada al mercado. Esta dinámica altera los patrones de contratación, exigiendo a los profesionales la actualización de sus habilidades y el desarrollo de competencias adaptadas a los nuevos modelos operativos que dependen cada vez más del uso intensivo de recursos digitales.

En los países en desarrollo, existe evidencia de que la adopción de tecnología digital por parte de las empresas se asocia con una disminución significativa de las tasas de autoempleo, a la vez que favorece el surgimiento de empresas formales (Shapiro y Mandelman, 2021). En estos contextos, donde el autoempleo representa una parte significativa de la fuerza laboral, la implementación de tecnologías digitales puede contribuir a la reestructuración del mercado y fomentar la creación de empresas con procesos más organizados. Esta relación refuerza la importancia de profundizar en la comprensión de los impactos de la transformación digital, permitiendo así identificar ajustes en la configuración de las oportunidades profesionales y los patrones laborales.

  1. La digitalización en el contexto de los países en desarrollo

Para comprender el panorama de la digitalización, los autores consideraron datos de Informe sobre el desarrollo mundial del Banco Mundial 2016 para observar patrones entre la adopción digital y las tendencias en el mercado laboral. En concreto, se analizaron los datos del índice. Índice de adopción digital empresarial (BDAI) de 180 países en 2014 y 2016, que integra medidas relacionadas con el número de servidores seguros, la velocidad de descarga, la cobertura 3G y la existencia de sitios web empresariales. Además, se consideró lo siguiente: Índice de adopción digital del gobierno (GDAI) para observar la digitalización gubernamental. Estas métricas revelan el grado de incorporación de tecnologías digitales en las organizaciones y permiten medir la intensidad de la digitalización en el sector privado.

Aunque no proporciona información cualitativa sobre el tipo de tecnología adoptada, el BDAI proporciona una apoderado Para comprender el fenómeno de la digitalización en el mercado laboral, se observó una correlación positiva y significativa de 0,56 al comparar la métrica BDAI con el GDAI. En cuanto a la correlación con los costos de creación de nuevas empresas, se encontró una relación significativa en sentido contrario de -0,39. Ambas relaciones sugieren que la adopción digital por parte del gobierno tiene una asociación positiva con la adopción digital por parte de las empresas, lo que contribuye a la reducción de las barreras de entrada para nuevas empresas.

Además, el estudio también verificó la relación entre el índice BDAI 2016 para países en desarrollo con las siguientes variables: (i) el costo de iniciar un negocio;
(ii) la densidad de nuevas empresas; (iii) la tasa de autoempleo; y (iv) la tasa de desempleo. En general, se observaron los siguientes hechos estilizados:

  1. Existe una correlación negativa fuerte y significativa entre la adopción digital por parte de las empresas y el costo de iniciar un negocio.
  2. Existe una relación positiva fuerte y significativa entre la adopción digital por parte de las empresas y la densidad de nuevas empresas asalariadas;
  3. Existe una correlación negativa fuerte y significativa entre la adopción digital por parte de las empresas y la tasa de trabajo autónomo.
  4. Existe una correlación positiva moderada, pero estadísticamente débil, entre la adopción digital por parte de las empresas y la tasa de desempleo.
  1. La relación entre digitalización y empleo.

Para evaluar la relación entre la adopción digital por parte de las empresas y el empleo, los autores analizaron la relación del índice BDAI con las tasas de desempleo y autoempleo. Para ello, se estimó esta relación mediante modelos de mínimos cuadrados ordinarios (MCO), considerando diversas variables que pueden influir en esta dinámica. El análisis incluyó el nivel de desarrollo económico, medido por el PIB per cápita, la participación de los sectores industrial y de servicios en la composición del empleo, e información sobre la normativa laboral.

Los resultados indicaron que el aumento del BDAI (Integración Digital Empresarial) mantiene una relación negativa significativa con las tasas de autoempleo. Esto sugiere que la digitalización de las empresas contribuye a una reducción en la proporción de trabajadores que operan de forma independiente. El efecto persiste al considerar las diferencias en la composición sectorial del empleo y la presencia de regulaciones laborales, lo que refuerza la idea de que la adopción de tecnologías digitales está directamente asociada con una transformación en la estructura del trabajo.

Por el contrario, al evaluar la relación entre la adopción digital y el desempleo, no se encontró una asociación significativa entre estas variables. Incluso controlando factores como el PIB per cápita, la composición sectorial del empleo y la normativa laboral, los resultados indican que la digitalización empresarial no tiene un impacto relevante en las tasas de desempleo. Este hallazgo sugiere que, si bien la adopción de tecnologías digitales altera la forma en que los trabajadores son absorbidos por el mercado, esto ocurre sin cambios sustanciales en las tasas de desempleo. Por lo tanto, otros factores podrían ser más determinantes en la variación del desempleo, lo que resalta la necesidad de más investigaciones sobre los mecanismos que influyen en esta variable.

  1. Modelo estructural

El estudio presentó un modelo estructural para comprender cómo la adopción de tecnologías digitales afectó el funcionamiento del mercado laboral en los países en desarrollo. Para implementar el modelo, se utilizaron datos de la BDAI (Agencia Brasileña de Empleo Digital) de 2016. La economía se definió de tal manera que la producción agregada resultó de la interacción entre diversos tipos de actividades productivas y la participación de agentes como empresas y hogares. Este enfoque consideró que las decisiones de las empresas y los hogares determinaron el equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado laboral. La idea central fue analizar las transformaciones ocurridas cuando las empresas introdujeron tecnologías digitales y cómo esto influyó en los patrones de empleo establecidos.

El modelo consideró la producción total como un sistema en el que la producción formal y la producción derivada del autoempleo se integraban mediante una única función de agregación de la producción empresarial. La estructura de las empresas asalariadas se dividió según su productividad y su capacidad de inversión en tecnología digital. En este sentido, las que alcanzaron un nivel alto incorporaron capital digital y mano de obra especializada, mientras que las demás mantuvieron métodos tradicionales, lo que explica cómo esta diferenciación moldeó la organización interna y el proceso de producción.

En cuanto a la inserción laboral, el modelo considera que las familias optaron por buscar empleo formal en empresas o por el autoempleo, considerando los costos y las ventajas de cada alternativa. Paralelamente, se incorporaron los procesos de búsqueda y emparejamiento que conectaron a profesionales con las vacantes disponibles, de modo que los encuentros entre la oferta y la demanda laboral se constituyeron mediante negociaciones salariales. Este enfoque estableció cómo los costos de participación y las condiciones del mercado influyeron en la fijación de salarios.

  1. Resultados principales

Los resultados revelaron que, según los parámetros estimados en el modelo, el mayor uso de tecnologías digitales condujo a una disminución de los costos de adopción digital. Esto, a su vez, promovió una reducción de las barreras de entrada para nuevas empresas, lo que afectó la estructura del mercado. Se observó que, al disminuir los costos de entrada, se produjo un aumento en el número de empresas asalariadas.

Como consecuencia, esto condujo a una disminución considerable de la tasa de autoempleo. Los mecanismos simulados en el modelo indicaron que la transición de los trabajadores del autoempleo al empleo formal se intensificó en escenarios con menores costos de entrada. De esta manera, confirmaron la relevancia de los costos iniciales para explicar los cambios en la composición del empleo.

El modelo también reveló que, a pesar de los notables cambios en la estructura del empleo, las tasas de desempleo se mantuvieron prácticamente sin cambios. Los autores descubrieron que la reorganización de los trabajadores, al migrar del autoempleo al empleo asalariado, se produjo de forma que se equilibró la oferta y la demanda de mano de obra. Esta estabilidad en la tasa de desempleo se explicó por el hecho de que la modernización tecnológica y la reducción de los obstáculos a la creación de empresas propiciaron una redistribución de los trabajadores sin acentuar el desempleo.

Según los autores, los mecanismos indicaron que la transformación impulsada por la digitalización alteró cualitativamente la estructura del mercado sin afectar significativamente el desempleo. Además, los experimentos realizados con el modelo confirmaron que los resultados se mantuvieron incluso al ajustar los parámetros y explorar diferentes escenarios. Las pruebas demostraron la robustez de los mecanismos que llevaron a una reducción del autoempleo y a un aumento en la creación de empresas asalariadas, lo que destaca la importancia de las barreras de entrada en la dinámica del mercado laboral. Este análisis mostró que, independientemente de las variaciones en las condiciones impuestas, los efectos de la adopción digital fueron consistentes con los datos empíricos, lo que confirma que la transformación tecnológica desempeñó un papel central en la reconfiguración de las oportunidades de empleo.

  1. Lecciones de política pública

En este artículo, los autores aplicaron diversos enfoques empíricos para identificar cómo la adopción digital por parte de las empresas ha alterado la dinámica del mercado laboral en los países en desarrollo. Para ello, investigaron cómo la modernización de los procesos de producción se relaciona con los costos de entrada de las nuevas empresas y la transición de los trabajadores del sector autónomo al empleo formal.

Los resultados indicaron que un mayor uso de las tecnologías digitales se asoció con una reducción de las barreras para la creación de empresas formales y una reorganización de las alternativas de entrada al mercado. Además, la evidencia reveló que estos cambios se debieron a ajustes en los costos de adopción de tecnologías, lo cual influyó en la estructura productiva y los patrones de empleo observados.

La evidencia presentada en este artículo ayudó a identificar factores relacionados con la transformación de las estructuras laborales, brindando a los responsables de políticas públicas información útil para promover entornos que favorezcan la innovación y la formalización del empleo. Los autores destacaron que la implementación de políticas que fomenten el acceso fácil a la tecnología digital y la reestructuración de los mecanismos de contratación tiene el potencial de mejorar la oferta de empleos formales. Así, las iniciativas centradas en la digitalización han modificado las oportunidades laborales y ofrecen información relevante para el desarrollo de estrategias que promuevan el crecimiento económico sostenible.

Referencias

Shapiro, AF, Mandelman, FS, 2021. Adopción digital, automatización y mercados laborales en países en desarrollo. Journal of Development Economics 151, 102656. https://doi.org/10.1016/j.jdeveco.2021.102656