Investigador principal: Eduardo Miller de Figueiredo
Título del artículo: Reversión de la fortuna: geografía e instituciones en la creación de la distribución del ingreso en el mundo moderno
Autores: Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson
Lugar de la intervención: Mundo
Tamaño de la muestra: –
Sector: Desarrollo
Variable principal de interés: El ingreso per capita
Tipo de intervención: Urbanización
metodología: OLS
Resumen
Entre las zonas colonizadas por las potencias europeas durante los últimos 500 años, aquellas que eran relativamente ricas en 1500 son ahora relativamente pobres. Para analizar la inversión de los ingresos relativos entre las colonias de formación europea, se utilizaron datos de 1.500 y del año base del estudio. Se descubrió que la inversión de los ingresos relativos se debe a la diferente rentabilidad de las estrategias de colonización alternativas en distintos entornos. En zonas densamente pobladas y prósperas, los europeos introdujeron o mantuvieron las instituciones extractivas existentes para obligar a la población local a trabajar más en minas y plantaciones, apoderándose así de los sistemas tributarios existentes.
- Problema de política
El artículo analizado aborda la inversión de la renta relativa entre las colonias europeas. Para ilustrarlo, los autores presentan la Figura 1, que muestra una correlación negativa entre el porcentaje de la población residente en ciudades de más de cinco mil habitantes en 1.500 y la renta per cápita en el año del estudio.

Figura 1 – Logaritmo del PIB per cápita en 1995 versus la tasa de urbanización en 1995
Según los autores, la Figura 1 revela un patrón interesante que brinda la oportunidad de distinguir entre una serie de teorías contrapuestas sobre los determinantes del desarrollo a largo plazo. La "hipótesis geográfica", una de las teorías más populares, explica la mayoría de las diferencias en la prosperidad económica mediante diferencias geográficas, climáticas o ecológicas entre países. Predice que las naciones y áreas que eran relativamente ricas en 1.500 también deberían ser relativamente prósperas en la actualidad. Sin embargo, la inversión de los ingresos relativos es una evidencia que no respalda la hipótesis geográfica.
Según los autores, la "hipótesis institucional", que vincula las diferencias en el desempeño económico con la organización social, es la que mejor explica los patrones que documentan. Esta hipótesis postula que las sociedades que ofrecen incentivos y oportunidades para la inversión serán más ricas que aquellas que no los ofrecen.
Ante esto, los autores plantean la hipótesis de que un conjunto de instituciones que garantizan derechos de propiedad seguros para un amplio sector de la sociedad, a las que se refieren como instituciones de propiedad privada, es esencial para incentivar la inversión y lograr un desempeño económico exitoso. Por el contrario, las instituciones extractivas, que concentran el poder en manos de una pequeña élite, probablemente desalienten la inversión y el desarrollo.
- Contexto de implementación y evaluación
Las civilizaciones de Mesoamérica, los Andes, la India y el Sudeste Asiático eran más ricas que las de Norteamérica, Australia, Nueva Zelanda o el Cono Sur de Latinoamérica. Sin embargo, la intervención europea revirtió este patrón. Y esto, según los autores, es un hecho importante para comprender el desarrollo económico y político, así como para evaluar diversas teorías del desarrollo a largo plazo.
Los datos históricos y la evidencia econométrica sugieren que el colonialismo europeo provocó un cambio institucional, lo que significa que propició el desarrollo de instituciones de propiedad privada en zonas anteriormente pobres, a la vez que introdujo o mantuvo instituciones extractivas existentes en lugares anteriormente prósperos. La principal razón de este cambio institucional es que las regiones relativamente pobres estaban escasamente pobladas, lo que permitió a los europeos asentarse masivamente y desarrollar instituciones que incentivaron la inversión.
- Detalles de la política/programa
Bairoch (1988) señala que, durante los períodos preindustriales, gran parte del excedente agrícola probablemente se destinaba al transporte; por lo tanto, tanto un excedente agrícola relativamente alto como un sistema de transporte desarrollado eran necesarios para las grandes poblaciones. Los autores complementan este argumento investigando empíricamente la relación entre la urbanización y los ingresos.
- Método de evaluación
Para los datos de 1.500, se utilizaron las estimaciones de urbanización de Bairoch (1988), complementadas con el trabajo de Eggimann (1999). Se realizó una regresión de las estimaciones de Bairoch sobre las de Eggimann para todos los países donde se superponen en 1900.
La principal medida de la prosperidad económica en 1500 era la urbanización, ya que Bairoch (1988) y de Vries (1976) argumentaron que solo las zonas con alta productividad agrícola y una red de transporte podían albergar grandes poblaciones urbanas. Como indicador indirecto de la prosperidad, los autores utilizaron la densidad de población.
Los autores señalan que las estimaciones de urbanización y población para el año 1.500 probablemente contenían errores y, por lo tanto, los coeficientes negativos encontrados en los resultados iniciales podrían estar subestimados. Además, surgiría un grave problema si los errores en las estimaciones de urbanización y densidad de población no fueran aleatorios, sino que estuvieran sistemáticamente correlacionados con los ingresos actuales. Para corregir este posible error, los autores utilizaron diversas estimaciones de urbanización y densidad de población.
- Resultados principales
Al realizar una regresión del logaritmo del ingreso per cápita de 1995 sobre las tasas de urbanización de 1.500 para la muestra de antiguas colonias, los autores concluyen que una tasa de urbanización 10 puntos porcentuales menor en 1.500 se asocia con aproximadamente el doble del PIB per cápita actual. Destacan que este resultado no es simplemente una reversión a la media (países con un nivel de riqueza superior al promedio que regresan a la media), sino más bien una inversión.
Como ejemplo de esta última afirmación, los autores presentan una comparación entre Uruguay y Guatemala. La población nativa de Uruguay no estaba urbanizada, mientras que Guatemala mostró una tasa de urbanización del 9,2 %. La estimación de la relación entre el ingreso y la urbanización implica que Guatemala, en ese momento, era aproximadamente un 42 % más rica que Uruguay. Y, según las estimaciones presentadas por los autores, Uruguay debería haber sido un 105 % más rico que Guatemala al momento del estudio, que es la diferencia aproximada en el ingreso per cápita entre ambos países según los datos más actualizados.
A los autores les preocupa que la relación esté impulsada principalmente por las "neo-Europas": Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. Estos países son colonias construidas sobre tierras habitadas por civilizaciones relativamente subdesarrolladas. Por lo tanto, al realizar la regresión, se demuestra una relación más débil, pero aún negativa. Por lo tanto, los resultados son muy similares. En todos los casos, existe una relación negativa entre la urbanización en 1.500 y el ingreso per cápita en 2000.
Al utilizar una variedad de estimaciones diferentes de urbanización y densidad de población, para corregir un posible "error" descrito en la sección anterior, los autores encuentran que los resultados son robustos a una variedad de modificaciones en los datos de urbanización.
Con base en los resultados, los autores concluyen que la reversión de las rentas relativas es incompatible con la hipótesis de la geografía simple. En cambio, concluyen que la reversión de las rentas relativas durante los últimos 500 años parece reflejar el efecto de las instituciones (y la reversión causada por el colonialismo europeo) sobre los ingresos actuales.
Los autores argumentaron que la inversión de las rentas relativas se debe a la diferente rentabilidad de las estrategias de colonización alternativas en distintos entornos. En zonas densamente pobladas y prósperas, los europeos introdujeron o mantuvieron las instituciones extractivas existentes para obligar a la población local a trabajar más en minas y plantaciones, apoderándose así de los sistemas tributarios existentes. Además, los europeos se asentaron masivamente y crearon instituciones de propiedad privada, otorgando derechos de propiedad seguros a un amplio sector de la sociedad y fomentando el comercio y la industria.
- Lecciones de política pública
Por lo tanto, los autores concluyen que la reversión de los ingresos se debe a la aparición de la oportunidad de industrializarse durante el siglo XIX. Si bien las sociedades con instituciones extractivas, o aquellas con estructuras altamente jerárquicas, podían explotar eficazmente las tecnologías agrícolas, la expansión de la tecnología industrial requirió la participación de un amplio segmento de la sociedad. Por lo tanto, la era industrial generó una ventaja considerable para las sociedades con instituciones privadas. Por lo tanto, los autores argumentan que estas sociedades aprovecharon mucho mejor la oportunidad de industrializarse.
Referencias
ACEMOGLU, Daron; JOHNSON, Simon; ROBINSON, James A. Reversión de la fortuna: geografía e instituciones en la creación de la distribución del ingreso en el mundo moderno. La revista trimestral de economía, v. 117, n. 4, pág. 1231-1294, 2002.