¿Cómo afecta la forma de las elecciones a las finanzas municipales?

Investigador principal: Bruno Benevit

Título original: El impacto de las elecciones distritales ordenadas por la corte en las finanzas de la ciudad

Autor: Richard T. Boylan

Lugar de la intervención: Estados Unidos

Tamaño de la muestra: 1.724 municipios

Sector: Economía del Sector Público

Variable principal de interés: Asignación del gasto público

Tipo de intervención: Elecciones de distrito

metodología: HIZO

Resumen

Los acuerdos institucionales influyen en la ejecución de la gestión pública. En este sentido, las normas electorales son cruciales tanto para la representación de la población como para la asignación de los recursos públicos. Para evaluar cómo la transición de las elecciones generales a las distritales afecta la gestión pública, este estudio examinó las reformas a las elecciones de los consejos municipales implementadas por los tribunales de justicia en Estados Unidos desde la década de 1970. Si bien estas reformas se implementaron con el objetivo de mejorar la representación de las minorías, los resultados revelaron que dichas reformas indujeron la aparición de un problema común: las ciudades que adoptaron las elecciones distritales aumentaron su gasto en áreas distintas a la infraestructura. El artículo también sugiere que este cambio puede ser duradero, lo que pone de relieve el posible conflicto entre los objetivos de representación equitativa y una gobernanza eficiente.

  1. Problema de política

El arreglo institucional desempeña un papel central en la gestión pública, definiendo las reglas y mecanismos mediante los cuales se toman las decisiones políticas y se asignan los recursos. La forma de elección influye directamente tanto en la representatividad de los votantes como en la eficiencia en la asignación de recursos públicos, y puede presentarse, entre otras formas, en un formato general.en general) o distritales. En las elecciones generales, todos los votantes de la ciudad votan para elegir a todos los concejales. En esta modalidad, los representantes tienden a centrarse en políticas de interés general. En las elecciones distritales, los representantes son elegidos por distritos específicos y, por lo tanto, tienden a centrarse más en las demandas de sus regiones, lo que puede aumentar la representación local, pero también generar conflictos distributivos dentro de la ciudad (BOYLAN, 2019).

Entre estos conflictos, el problema subyacente común representa uno de los conflictos potenciales fomentados por el formato de elección distrital. Según el autor, cuando los concejales municipales son elegidos por distritos, tienden a valorar los beneficios del gasto público en sus áreas más que los costos totales para la ciudad (BOYLAN, 2019). Esto se debe a que cada representante internaliza solo una fracción de los costos totales del gasto, pero recibe todos los beneficios para su distrito. Los representantes tienen un incentivo para promover un mayor gasto en sus regiones, lo que puede conducir a un aumento del gasto público, especialmente en áreas fuera de la infraestructura, como diversos servicios públicos.

Por lo tanto, la adopción de elecciones distritales puede tener efectos duraderos en la administración pública. Estos efectos pueden diferir cuando dicho formato se impone mediante decisiones judiciales para corregir desigualdades electorales, ya que las razones para imponer estas decisiones pueden estar asociadas a distintos aspectos institucionales de las localidades que han adoptado voluntariamente las elecciones distritales. Esto refleja tanto un posible conflicto entre los objetivos de una mayor representación política de las minorías y la eficiencia de la administración pública, como el papel de las instituciones electorales en la definición de estas dinámicas. Por lo tanto, es importante equilibrar la búsqueda de una representación equitativa con la necesidad de evitar el gasto excesivo derivado del problema subyacente común.

  1. Contexto de implementación de políticas

La cronología institucional de las elecciones en Estados Unidos estuvo fuertemente influenciada por la lucha por los derechos civiles, que buscaba ampliar la participación de las minorías en el proceso electoral. En 1964, solo el 38% de la población negra en edad de votar en los estados del sur estaba registrada. Esta baja participación se debió a políticas locales y estatales que impedían el voto, como las pruebas de alfabetización. La Ley de Derecho al Voto de 1965 prohibió muchas de estas prácticas, lo que resultó en un aumento significativo del número de votantes negros. En respuesta, algunas ciudades modificaron sus normas electorales para mantener el control político, transformando las elecciones distritales en elecciones generales. A partir de 1975, este movimiento comenzó a ser impugnado en los tribunales, y los tribunales comenzaron a declarar inconstitucionales las elecciones generales en municipios con un historial de discriminación contra las minorías.

En este contexto, la adopción de elecciones distritales en los municipios estadounidenses podía darse de dos maneras: de forma voluntaria o por orden judicial. En el caso de las ciudades donde las elecciones distritales eran un mandato judicial, el objetivo era corregir prácticas discriminatorias que, mediante elecciones generales, impedían a las minorías tener representación proporcional en los concejos municipales. Por el contrario, hubo casos en que las ciudades adoptaron las elecciones distritales de forma voluntaria, como una forma de anticipar cambios demográficos o reformar la administración local, a menudo motivados por el temor a futuras intervenciones judiciales. Si bien los mecanismos fueron distintos, ambos casos resultaron en la implementación de sistemas electorales distritales, lo que afectó directamente la composición de los concejos y la distribución del poder.

En el estudio, las ciudades se clasificaron según sus características demográficas, económicas y regionales. Las ciudades que mantuvieron las elecciones generales tendieron a mostrar un mayor crecimiento en la mediana de ingresos y se ubicaron principalmente fuera del sur de Estados Unidos, donde la presión judicial fue menor. Por el contrario, las ciudades que adoptaron elecciones distritales por orden judicial generalmente tenían mayor población negra, se ubicaban en estados del sur y experimentaron un menor crecimiento económico. Esta diferenciación regional y socioeconómica resalta la heterogeneidad de estos municipios, lo que indica los distintos efectos de las reformas electorales en el nivel de gasto público y la distribución de recursos entre los diferentes tipos de ciudades.

  1. Detalles de la evaluación

Este estudio se basó en una base de datos de 1.809 ciudades que, entre 1965 y 1974, eligieron a los miembros de sus concejos municipales mediante elecciones generales. En esta muestra, la primera adopción de elecciones distritales tuvo lugar en 1973. Además, se verificó si estas ciudades adoptaron elecciones distritales hasta 2002 y si esta adopción fue impuesta por orden judicial o voluntaria. Para los análisis, la principal variable de interés consideró si la mayoría de los concejales fueron elegidos por distritos.

El proceso de ejecución mediante orden judicial se refiere a intervenciones mediante orden judicial, acuerdos de conciliación o acciones del Departamento de Justicia de los EE. UU. en las ciudades cubiertas por la Sección 4 de la ley. Ley de derechos electoralesTambién se tomaron en cuenta las adopciones voluntarias de elecciones distritales, aunque a menudo ocurrieron bajo la amenaza implícita de acciones legales o ante la amenaza de una futura pérdida de representación de la población blanca (TREBBI; AGHION; ALESINA, 2008).

Las métricas utilizadas por el autor para evaluar el impacto de las elecciones distritales se centran en la variación del gasto municipal entre 1977 y 2002, utilizando datos fiscales de... Censo de finanzas estatales y locales de EE. UU.Así, se observaron los gastos relacionados con infraestructura, no infraestructura, policía, bomberos, carreteras, salud y asistencia social, servicios públicos, entre otros. Las ciudades que contaban con servicios públicos, como hospitales y electricidad, presentaban a menudo gastos muy volátiles, lo que dificultaba la comparación directa con otras ciudades. Para reducir la volatilidad de los datos de gasto, el autor ajustó las cifras restando los gastos de electricidad y hospitales, dado que estos gastos representaban una parte significativa (más del 80%) del gasto corriente de algunas ciudades. También se consideraron los datos de gasto a nivel estatal como prueba de robustez, además de otras medidas demográficas de las ciudades según los datos del censo de 1970 a 2010.

  1. Método

Para analizar el impacto de las elecciones distritales en el gasto municipal, se desarrolló un modelo utilizando una variable dependiente que capturó la variación del gasto per cápita entre 1977 y 2002 en términos logarítmicos. Como variable explicativa, se consideró un indicador para las ciudades que habían adoptado elecciones distritales en 2002. Además, las variables de control incluyeron los cambios en la población, la mediana de ingresos y la proporción de población negra durante el período.

Además del modelo de referencia, se utilizó un modelo basado en percentiles, comparando ciudades con niveles de gasto similares durante el período, con el objetivo de captar las diferencias en el comportamiento del gasto. Asimismo, se realizó un análisis considerando el momento de la adopción de las elecciones distritales, diferenciando entre las ciudades que implementaron el sistema antes y después de 1986, año en que los cambios legales modificaron las condiciones de discriminación que enfrentaban las minorías en contextos electorales.

El estudio también presenta una serie de pruebas de robustez para investigar posibles variables omitidas que podrían influir en los resultados. En primer lugar, se evaluó la hipótesis de que las políticas progresistas ya implementadas en las ciudades estudiadas podrían haber anticipado cambios en las reglas electorales. Para ello, se analizó la variación del gasto per cápita entre 1967 y 1977. Además, se examinó si las elecciones distritales impuestas judicialmente, menos influenciadas por las agendas progresistas, impactaron el gasto. Otro análisis consideró la hipótesis de que los avances en los derechos civiles de las minorías explicaron el aumento del gasto, utilizando proxies El estudio examinó factores como los planes de desegregación escolar, los cambios en la participación electoral y la segregación residencial. El autor también evaluó si la demanda de un mayor gasto no destinado a infraestructura, común en ciudades de un mismo estado, podía correlacionarse con las elecciones distritales. Por lo tanto, el gasto estatal se analizó como una variable externa.

Finalmente, el análisis utilizó el estimador semiparamétrico de diferencias en diferencias (DID), ponderando las ciudades de control según la probabilidad de adoptar elecciones distritales en función de sus características. El modelo consideró como variables de selección la proporción de población negra en 1977, si la ciudad estaba bajo la jurisdicción de la Sección 4, y el crecimiento poblacional, el crecimiento de los ingresos y el crecimiento de la población negra. Se examinaron los impactos de las elecciones distritales y las elecciones judiciales en el gasto no destinado a infraestructura, comparando las asignaciones entre categorías como protección contra incendios y carreteras.

  1. Resultados principales

Los resultados de los principales análisis indicaron que las elecciones distritales incrementaron el gasto municipal no destinado a infraestructura en un 9,1 %. Según el autor, este gasto indicó un ajuste en las ciudades que inicialmente presentaban menores gastos. En 1977, las ciudades con órdenes judiciales gastaron un 10 % menos que las ciudades con elecciones generales, aunque alcanzaron niveles similares en 2002, incluso con una caída en la mediana de ingresos. Además, al evaluar el gasto en percentiles, se observó que las elecciones distritales elevaron la posición percentil de las ciudades en 6 puntos, lo que confirma que dichas elecciones impulsaron el gasto no destinado a infraestructura.

En cuanto a las pruebas de robustez, los resultados mostraron que las elecciones distritales incrementaron el gasto municipal no relacionado con infraestructura. El modelo basado en percentiles indicó que estas elecciones elevaron la posición del gasto municipal en 6 puntos porcentuales. Al comparar las ciudades que adoptaron elecciones distritales antes y después de 1986, se observó un aumento del 11% en el gasto para las que adoptaron el sistema antes y del 6,8% para las que lo adoptaron después, aunque sin una diferencia estadísticamente significativa.

Respecto a las pruebas de robustez relacionadas con los impactos potenciales de problemas sociales preexistentes y agendas progresistas, los resultados indicaron que el impacto de las elecciones distritales sobre el gasto está relacionado con la forma en que se eligen los miembros del consejo, alineándose con el problema de fondo común o la representación de las minorías en el consejo.

En cuanto a las estimaciones del modelo DID, la evidencia indicó que las elecciones distritales incrementaron el gasto municipal no relacionado con infraestructura. Además, los resultados mostraron que las elecciones distritales, tanto las judiciales como las no judiciales, tuvieron impactos similares en el gasto general, pero asignaron los recursos de forma diferente, con mayor énfasis en la protección contra incendios y menor en las carreteras. El gasto en salud y asistencia social se vio menos afectado, posiblemente debido al menor tamaño de la muestra y a la administración de estos programas a nivel estatal.

  1. Lecciones de política pública

En este artículo, el autor analizó los efectos de las elecciones distritales en el gasto municipal, utilizando diversos enfoques empíricos para evaluar cómo el cambio en el sistema electoral impacta la asignación de recursos públicos. Los resultados indicaron que las elecciones distritales incrementaron el gasto no destinado a infraestructura y alteraron su composición, priorizando categorías como la protección contra incendios sobre las inversiones en carreteras. Además, los efectos observados fueron consistentes tanto en las ciudades que adoptaron el sistema por imposición judicial como en las que hicieron la transición voluntariamente. 

La evidencia de este estudio aporta información importante para la formulación de políticas públicas, destacando el papel del sistema electoral en la gestión del gasto público. Considerando la relevancia de las decisiones presupuestarias para el bienestar de la población, se pueden desarrollar políticas que promuevan una planificación más eficiente de la asignación de recursos, basándose en los impactos identificados de las elecciones distritales.

Referencias

BOYLAN, RT El impacto de las elecciones distritales ordenadas por la corte en las finanzas de la ciudad. La Revista de Derecho y Economía, v. 62, núm. 4, pág. 633–661, noviembre. 2019.

TREBBI, F.; AGHION, P.; ALESINA, A. Reglas electorales y representación de minorías en ciudades de Estados Unidos *. Quarterly Journal of Economics, v. 123, n. 1, pág. 325–357, febrero de 2008.