Texto producido por Isac Mascarenhas, estudiante de Periodismo del IDP.
“Me volví tan consciente de la política que me llevó a debates serios y a teorías disparatadas como la de la Tierra plana y los antivacunas”, dice Ruan, de 22 años, sobre el poder que le dieron los libros que leyó. Irónicamente, dice que gracias a la lectura se volvió partidario de la legalización de la marihuana recreativa, y ahora también dice estar en contra de cualquier tipo de droga.
En 2014, en la Conferencia Fronteras del Pensamiento en Porto Alegre, el escritor argentino Alberto Manguel citó este acto de poder que ofrecen los libros y por qué el ciudadano que lee es temido en todas las sociedades. «El ciudadano que cuestiona es el que lee. Una forma de arrebatarle este poder al ciudadano es impedirle leer».
Por otro lado, muchos jóvenes no pueden alcanzar este poder político, ya sea por falta de acceso a una biblioteca pública o por el costo de los libros. Una forma de superar este obstáculo es leer obras digitales, generalmente pirateadas.
Ruan, quien está escribiendo un libro electrónico gratuito de física para estudiantes de secundaria, cuenta que, tras acceder a internet, empezó a leer más, siempre en formato digital desde sitios web. "No quería, pero la necesidad me lo impidió. Los libros suelen ser caros y hay pocos sitios donde los vendan. Cuando están disponibles, el envío cuesta el doble", explica.
Incluso sin poder comprarlos, muchos jóvenes intentan evitar la piratería. Tainara, de 18 años, bromea diciendo que de niña leía archivos PDF, pero que ahora sus ojos ya no lo soportan. La admiradora de... La niña que robaba libros Dice que dejó de leer libros porque no tenía dinero para comprarlos, pero los 25 libros que leyó en 2021 fueron copias físicas. "Los compro en librerías de segunda mano o los pido prestados, pero no leo PDF", añade la estudiante de historia.
Anne, de 23 años, dice que también busca otras maneras de leer, como comprar libros usados en librerías de segunda mano. A pesar de ello, la joven recuerda cuando leyó la franquicia completa. Harry Potter y 50 sombras de Grey En Wattpad. «Nunca tuve suficiente dinero para eso, pero es un sueño. ¡Algún día lo compraré!», profetizó el fan de "Cuídate".
La Ley de Derechos de Autor (9610/98) garantiza a los autores de obras artísticas el derecho a explotar sus creaciones. Por lo tanto, quien reproduzca una copia sin permiso, ya sea electrónica o física, se expone a una pena de prisión de 3 meses a 1 año. A pesar de la ley, es fácil encontrar portales y grupos para compartir libros en diversos formatos.
Teca Machado, autora de las novelas Amo Nueva York e Te amo, París Explica que estas copias perjudican a la autora y a todo el mercado editorial. La autora de otras cuatro obras literarias afirma haber visto ya cómo pirateaban uno de sus libros, pero prefiere no buscarlo para no molestarse. «Probablemente lo estén pirateando en algún lugar, pero no quiero encontrarlo», dice la escritora entre risas.
Es un trabajo duro. ¿Quién quiere que pirateen su obra? He invertido mucho tiempo —¡y dinero!— en la producción y publicación.Teca revela que regularmente pone sus novelas disponibles de forma gratuita en Amazon.