¿Qué es el constitucionalismo digital y por qué es importante en Brasil?

Con el avance de las tecnologías digitales, han surgido profundas transformaciones en las sociedades contemporáneas, reconfigurando las dinámicas económicas, sociales y políticas. En este contexto, surge el constitucionalismo digital, un marco teórico y...

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09 mayo 2025

Con el avance de las tecnologías digitales, las sociedades contemporáneas han experimentado profundas transformaciones que han reconfigurado las dinámicas económicas, sociales y políticas. En este contexto, surge el constitucionalismo digital , un enfoque teórico y práctico que busca aplicar los principios del constitucionalismo clásico a las nuevas realidades del mundo digital.

En Brasil, un país que ocupa una posición destacada en el uso de internet y las redes sociales, comprender e implementar el constitucionalismo digital se convierte en una agenda necesaria para garantizar que se respeten los derechos fundamentales en el entorno digital y que las nuevas tecnologías se regulen de manera democrática y equilibrada.

El concepto de constitucionalismo digital surge de la necesidad de actualizar el marco jurídico y los principios constitucionales tradicionales para afrontar los retos del mundo digital. Abarca tanto la protección de derechos como la privacidad, la libertad de expresión y la igualdad, como la regulación del creciente poder de los actores privados, como las grandes plataformas tecnológicas. 

Este trabajo explora el significado del constitucionalismo digital, su relevancia para Brasil y los desafíos que enfrenta en un país marcado por desigualdades estructurales y una intensa relación con internet.

¿Qué es el constitucionalismo digital?

Gilmar Mendes y Victor Fernandes definen el constitucionalismo como " una corriente teórica del derecho constitucional contemporáneo que se organiza a partir de prescripciones normativas comunes para el reconocimiento, la afirmación y la protección de los derechos fundamentales en el ciberespacio ".

El constitucionalismo, en esencia, es un movimiento que busca limitar el poder, proteger los derechos fundamentales y establecer la supremacía de la Constitución. En el mundo digital, este movimiento debe abordar las cuestiones constitucionales de manera que garantice una sociedad virtual que respete las normas establecidas en la Constitución.

Inicialmente, el debate sobre la protección de los derechos fundamentales en internet ha sido uno de los temas más discutidos. La transición al entorno digital no elimina derechos ya garantizados por la Constitución, como la libertad de expresión, el derecho a la privacidad y la igualdad. 

Sin embargo, el entorno digital plantea desafíos sin precedentes. La privacidad, por ejemplo, se vuelve más difícil de proteger en un escenario donde se recopilan y procesan datos personales a gran escala, a menudo sin el consentimiento explícito de las personas.

Además, en el entorno digital, las grandes empresas tecnológicas, como Google, Meta (antes Facebook) y Amazon, desempeñan funciones que antes pertenecían al Estado. 

Estas empresas controlan plataformas que funcionan como espacios públicos de interacción y comunicación, pero operan bajo normas privadas. El constitucionalismo digital busca limitar el poder de estas corporaciones y garantizar que respeten los derechos de los usuarios.

Como ocurre con cualquier innovación tecnológica, la regulación de los temas relacionados también plantea un desafío. Internet es una red global, y las soluciones legales a sus retos deben trascender las fronteras nacionales. 

El constitucionalismo digital aboga por la creación de principios internacionales que puedan guiar la regulación de la tecnología en todo el mundo, respetando al mismo tiempo las particularidades locales.

La importancia del constitucionalismo digital en Brasil

Brasil es uno de los países más conectados del mundo, con aproximadamente el 90% de la población utilizando internet, según datos recientes del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística). Las redes sociales como WhatsApp, Instagram y Facebook desempeñan un papel fundamental en la vida social, económica y política de los brasileños. 

Sin embargo, esta digitalización acelerada también ha traído consigo importantes desafíos, como la propagación de desinformación, las violaciones de la privacidad y el impacto de las tecnologías digitales en la democracia.

Inicialmente, la protección de la privacidad y los datos personales se convirtió en uno de los temas más debatidos en el proceso de digitalización. La Ley General de Protección de Datos (LGPD), promulgada en 2018, marcó un hito en Brasil en la regulación del uso de datos personales. 

Sin embargo, la aplicación práctica de la ley aún enfrenta desafíos. Las empresas utilizan con frecuencia los datos de los usuarios con fines comerciales, mientras que el Estado también emplea tecnologías de vigilancia, como el reconocimiento facial, sin la debida transparencia. 

El constitucionalismo digital es importante porque busca fortalecer la protección de la privacidad como un derecho fundamental y garantizar que la recopilación y el procesamiento de datos se realicen de manera ética y transparente.

Otro reto al que se enfrenta durante esta fase de regulación de los medios digitales es la lucha contra la desinformación y la difusión de noticias falsas.

Brasil ha experimentado un aumento en la difusión de desinformación, especialmente en contextos políticos. Las elecciones de 2018 y 2022 estuvieron marcadas por campañas de noticias falsas ampliamente difundidas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. 

El constitucionalismo digital propone medidas para equilibrar la libertad de expresión con la lucha contra la desinformación, regulando las plataformas digitales sin comprometer los derechos de los ciudadanos.

En este panorama de las redes sociales, también se debate la neutralidad de la red, un principio garantizado por el Marco Civil de Internet de Brasil, que es fundamental para preservar el carácter abierto y democrático de Internet. 

Sin embargo, las presiones económicas y políticas pueden comprometer este principio, favoreciendo ciertos contenidos o servicios. El constitucionalismo digital es importante porque refuerza la necesidad de mantener internet como un espacio accesible e igualitario para todos.

Por último, las grandes empresas tecnológicas tienen un impacto significativo en la vida de los brasileños, controlando plataformas que dan forma al debate público y a la dinámica económica. 

El constitucionalismo digital busca limitar el poder de estas empresas y garantizar que sus modelos de negocio respeten derechos fundamentales como la privacidad y la libertad de expresión. En Brasil, esto incluye debates sobre la transparencia algorítmica, la moderación de contenidos y la tributación de las empresas digitales.

Desafíos y perspectivas del constitucionalismo digital en Brasil

Si bien el constitucionalismo digital ofrece una vía prometedora para abordar los desafíos del mundo digital, su implementación en Brasil enfrenta obstáculos importantes.

Uno de los ámbitos más afectados por el desarrollo de las nuevas tecnologías es el derecho electoral. La aplicación de los principios del constitucionalismo digital depende de instituciones sólidas e independientes, como el Poder Judicial y los organismos reguladores. 

Dado que internet es una red global, muchos asuntos digitales involucran a empresas y jurisdicciones extranjeras. La regulación local puede verse limitada ante el poder económico y tecnológico de estas corporaciones. Brasil necesita encontrar formas de cooperar internacionalmente, participando en los debates globales sobre gobernanza digital.

En Brasil, la polarización política y la inestabilidad institucional dificultan la construcción de consensos sobre temas digitales, especialmente en lo que respecta a la adopción de medios tecnológicos en el ámbito electoral. Además, las decisiones judiciales contradictorias sobre temas como la eliminación de contenido y la protección de datos evidencian la necesidad de una mayor claridad regulatoria.

Al adentrarnos en cualquier nuevo escenario, ya sea físico o virtual, es necesario establecer normas mínimas que rijan la interacción social, en las que los ciudadanos comprendan sus derechos y deberes en el entorno en línea. 

El bajo nivel de alfabetización digital en nuestro país dificulta que gran parte de la población comprenda los riesgos asociados al uso de la tecnología, como el uso indebido de datos personales o la exposición a la desinformación. 

Finalmente, tecnologías como la inteligencia artificial, la cadena de bloques y el internet de las cosas plantean complejas cuestiones éticas y legales. Brasil aún carece de una regulación integral para estas innovaciones, y el constitucionalismo digital puede orientar la creación de marcos normativos que protejan los derechos fundamentales sin frenar la innovación.

Conclusión

El constitucionalismo digital es una respuesta necesaria a los desafíos que plantea el entorno digital. Busca adaptar los principios constitucionales a las nuevas realidades tecnológicas, protegiendo los derechos fundamentales y limitando el poder de los actores públicos y privados en el espacio digital. En Brasil, su importancia es aún mayor, dada la relevancia de las tecnologías digitales para la economía, la política y la vida cotidiana de la población.

Para que el constitucionalismo digital sea efectivo, Brasil necesita abordar desafíos como la brecha digital, la falta de claridad regulatoria y la concentración de poder en manos de las grandes empresas tecnológicas. 

Esto exige un esfuerzo conjunto de gobiernos, sociedad civil, empresas y el mundo académico para construir una internet abierta, inclusiva y democrática que refleje los valores constitucionales del país. Solo así será posible garantizar que el progreso tecnológico contribuya al fortalecimiento de los derechos fundamentales y al bienestar de toda la sociedad.

REFERENCIAS

MENDES, Gilmar Ferreira; FERNANDES, Víctor Oliveira. Constitucionalismo digital y jurisdicción constitucional: una agenda de investigación para el caso brasileño. Revista Justiça do Direito, v. 34, n. 2, pág. 6-51, 2020.

PEREIRA, Jane Reis Gonçalves; KELLER, Clara Iglesias. Constitucionalismo digital: contradicciones de un concepto impreciso. Revista Direito e Práxis, v. 13, n. 4, pág. 2648-2689, 2022.

SAAVEDRA, Giovani Agostini; DE AGUIAR BORGES, Gabriel Oliveira. Constitucionalismo digital brasileño. Revista da AJURIS-QUALIS A2, v. 49, n. 152, pág. 157-180, 2022.

TAKANO, Camila Cardoso; DA SILVA, Lucas Gonçalves. Constitucionalismo digital y nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Revista de Derecho, Gobernanza y Nuevas Tecnologías, vol. 6, n.º 1, págs. 1-15, 2020.

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