Un mundo de constante cambio tecnológico, del sistema legal y de constante innovación científica.
El derecho nunca ha sido ajeno a las transformaciones del mundo. Los cambios tecnológicos, sociales y filosóficos impactan directamente en su evolución, desafiando a legisladores y juristas a interpretar nuevas realidades. En este artículo, exploramos los principales retos que enfrenta el derecho en la actualidad.
La invención de la imprenta por Gutenberg representa un hito que marca el paso de la Edad Media al Renacimiento, al igual que los avances tecnológicos lo son para nuestra sociedad contemporánea. En palabras del historiador George Minois:
Otro factor clave en la disolución de la civilización medieval fue la imprenta. Casi podría decirse, sin exagerar, que la imprenta acabó con la Edad Media. En este sentido, resulta inevitable establecer una conexión con la época actual, en la que la informática está acabando con las relaciones humanas tradicionales. (...) (MINOIS, 2023, p. 411).
La reacción ante la innovación: la prensa y la Iglesia Católica
La imprenta fue acogida con entusiasmo por la Iglesia Católica, que inicialmente la vio como un medio para acelerar y difundir el mensaje cristiano. Con el tiempo, la Iglesia pasó a considerarla un vehículo para ideas contrarias a su hegemonía, adoptando una postura más beligerante.
Este paralelismo ilustra cómo manejamos la tecnología: la adoptamos rápidamente y solo después reflexionamos sobre sus consecuencias. Esto dificulta que los profesionales del derecho, especialmente los legisladores, regulen su uso.

Para comprender mejor la complejidad de la profesión jurídica, recurrimos a la teoría concebida por el gran jurista Miguel Reale, la Teoría Tridimensional del Derecho, que postula que la esencia del derecho reside en tres elementos: hecho, valor y norma. En toda sociedad se producen hechos a los que se les atribuye un determinado valor , y solo entonces se transforma en una norma que se ajusta a los valores de esa sociedad en particular.
Hecho, valor y norma en un contexto tecnológico
Ya tenemos el hecho . La informática y la tecnología de la información ya son una realidad. El valor que le atribuimos ya se está concretando. Algunos valores ya se han extraído de este hecho e incluso se han convertido en ley , como es el caso de la confidencialidad de los datos personales. Es unánimemente entendido que tenemos derecho a la privacidad, así como a la confidencialidad de nuestra información personal; por lo tanto, ante el avance de internet, el legislador brasileño creó la Ley 13.709/2018, la Ley General de Protección de Datos Personales (LGPD).
Más allá de las innovaciones tecnológicas, el derecho se enfrenta a desafíos igualmente complejos en el ámbito sociopolítico. Las transformaciones en el papel del Estado y en la relación entre los poderes del Estado también exigen una adaptación constante por parte de los profesionales del derecho.
El hombre y el Estado en constante mutación: el papel cambiante del Estado ante las nuevas realidades sociales.
No solo los cambios tecnológicos impactan la alteración de la realidad y requieren la atención de los profesionales del derecho. Los cambios sociológicos y políticos son igualmente importantes, ya que modifican principalmente el papel del Estado y, especialmente, su relación con la sociedad.
Resulta que estos cambios son graduales y silenciosos, ya que la mayoría carecen de un punto de partida claro y solo se perciben cuando hay suficiente distancia histórica. Comprender estas progresiones es fundamental, pues estos datos permiten desarrollar estrategias para evitar problemas futuros.
Un jurista con una aguda percepción que supo captar y describir con claridad los cambios sociales fue Mauro Cappelletti. En su libro "¿Jueces como legisladores?", publicado en 1993, describió cómo el paso del Estado liberal al Estado social alteró el papel del Estado, en particular la dinámica entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
El Estado liberal y el surgimiento del Estado de bienestar
Según Cappelletti, el Estado liberal puede describirse como un Estado cuyos deberes se limitan a la no injerencia; es decir, su función era garantizar la prevalencia de los intereses privados, así como no interferir en la vida ni en las acciones de los individuos. Con la Primera y la Segunda Guerra Mundial, la devastación causada por los conflictos dejó a la mayor parte de la población en la miseria, incapaz de reconstruir sus vidas por sí misma. Por lo tanto, en este contexto, el Estado dejó de ser un agente pasivo y comenzó a asumir obligaciones positivas, como garantizar la educación, la salud e incluso la cultura; así surgió el Estado social. En palabras de Cappelletti:
Es un hecho innegable que la legislación social o de bienestar lleva inevitablemente al Estado a sobrepasar los límites de las funciones tradicionales de «protección» y «represión». El papel del gobierno ya no puede limitarse al de un «gendarme» o un «vigilante nocturno»; por el contrario, el Estado social —el «État providence», como lo denominan expresivamente los franceses— debe adoptar la técnica de control social que los politólogos llaman promovida. Esta técnica consiste en prescribir programas para el desarrollo futuro, promoviendo su implementación gradual, en lugar de simplemente elegir, como es típico de la legislación clásica, entre «bien» e «incorrecto», es decir, entre lo «justo» y lo «injusto». E incluso cuando la propia legislación social crea derechos subjetivos, se trata más de derechos sociales que de meros derechos individuales. (CAPPELLETTI, 1993, p. 41).
Naturalmente, con estas nuevas obligaciones de promoción, los poderes Legislativo y Ejecutivo adquirieron mayor protagonismo. El poder Legislativo ahora tiene un abanico más amplio de temas que regular, anteriormente fuera de su competencia, mientras que el poder Ejecutivo ha tenido que movilizar recursos para posibilitar la implementación de estas nuevas responsabilidades.
El papel del poder judicial en la realización de los derechos sociales.
Resulta que ni el Poder Legislativo logró regular todos los nuevos derechos sociales, ni el Poder Ejecutivo logró ponerlos en práctica. En este contexto, el Poder Judicial se convirtió en una posibilidad para concretar los derechos sociales y, de esta manera, llevar a cabo una especie de usurpación de las competencias de los Poderes Legislativo y Ejecutivo, al regularlos y determinar cómo debían implementarse.
El debate sobre los límites del poder judicial —si sus acciones expansivas representan una "usurpación menor" o una violación de la separación de poderes— está muy vigente y constituye el eje central de la discusión sobre el activismo judicial.
Naturaleza humana y concepciones éticas
Con el declive de la escolástica y el auge del humanismo, el debate filosófico se centró en el ser humano, en lugar de en la teología. Inicialmente, estudiábamos los derechos humanos y los límites de las libertades humanas; actualmente, estudiamos la vida humana en sí misma, la bioética.
La bioética no es un campo de estudio nuevo, pero sus análisis son más relevantes que nunca, no solo por los avances en las técnicas de reproducción humana, sino también por cuestiones más antiguas como el aborto, la eutanasia y otras, que siempre están en el centro del discurso público, como bien resume la profesora Carla Faralli:
La reflexión, por supuesto, abarca desde temas estrictamente biológicos (cuándo se puede definir el comienzo de la vida) hasta temas filosóficos y religiosos (la sacralidad de la vida y la muerte), y desde temas filosóficos hasta cuestiones estrictamente legales (si se deben establecer normas y cómo hacerlo): diversas ideologías, modelos culturales y sistemas de valores entran en conflicto, al igual que los diferentes criterios para regular la acción. La demanda de regulación legal choca en las sociedades pluralistas contemporáneas con la falta de valores compartidos, lo que conlleva el riesgo de crear límites que reflejen únicamente los valores morales de unos pocos o de sofocar el progreso científico con decretos y leyes. (FARALLI, 2022, p. 75).
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Referencias
MINOIS, George. Historia de la Edad Media: mil años de esplendor y miseria. 1ª edición. São Paulo: Editora Unesp, 2023.
FARALLI, Carla. La filosofía contemporánea del derecho: temas y desafíos. 2da ed. São Paulo: WMF Martins Fontes, 2022. CAPPELLETTI, Mauro. ¿Jueces como legisladores? 1ª edición. Porto Alegre: Sérgio Antônio Fabris Editor, 1993.