La política criminal brasileña vive en una paradoja permanente. Si bien el país cuenta con una de las mayores poblaciones carcelarias del mundo, los índices de violencia siguen siendo elevados y la sensación de inseguridad continúa siendo un tema central del debate público. Ante este panorama, se suelen presentar respuestas penales cada vez más severas como una solución inmediata, a pesar de la falta de respaldo empírico sobre su eficacia. Es en este contexto que surge el fenómeno conocido como populismo punitivo.
La criminología, como campo científico dedicado al estudio del delito, los delincuentes, las víctimas y el control social, ofrece herramientas esenciales para comprender las limitaciones de este modelo. Al desplazar el foco del acto aislado a las estructuras sociales, económicas e institucionales que producen el delito, la criminología crítica cuestiona la centralidad del castigo como respuesta principal del Estado.
Este artículo propone un análisis académico de la relación entre criminología y política penal en Brasil, examinando cómo el discurso punitivo ha influido en la formulación de leyes penales y el funcionamiento del sistema de justicia. Busca demostrar que la adopción acrítica de políticas penales expansionistas no solo no reduce la delincuencia, sino que también socava principios constitucionales fundamentales como la dignidad humana, la proporcionalidad y la legalidad.

1. Criminología: fundamentos y evolución teórica
La criminología emerge como un campo de estudio interdisciplinario, que incorpora contribuciones de la sociología, la psicología, la economía y el derecho. A diferencia del derecho penal dogmático, que se centra en las normas y las sanciones, la criminología busca comprender las causas del delito, los procesos de criminalización y los efectos del control penal en la sociedad.
Los primeros enfoques criminológicos, basados en el positivismo, buscaban identificar factores biológicos y psicológicos en la conducta delictiva. Con el avance de las ciencias sociales, estas explicaciones fueron gradualmente reemplazadas por enfoques que enfatizan factores estructurales, como la desigualdad social, la exclusión económica y la selectividad institucional.
La criminología crítica, surgida en la segunda mitad del siglo XX, representa un cambio de paradigma. En lugar de preguntarse por qué los individuos cometen delitos, esta corriente de pensamiento indaga por qué ciertas conductas se criminalizan y otras no, y por qué determinados grupos sociales son objeto de una persecución más frecuente por parte del sistema penal. Este cambio de perspectiva es fundamental para comprender la política criminal contemporánea.
2. Política criminal y expansión del sistema penal.
La política criminal puede definirse como el conjunto de estrategias adoptadas por el Estado para prevenir y responder al delito, abarcando la legislación penal, la actuación policial, la política penitenciaria y las medidas de prevención social. En Brasil, se ha observado una tendencia constante de expansión del sistema penal en las últimas décadas.
Este movimiento se manifiesta en la creación de nuevos delitos, el aumento de las penas, la ampliación de los motivos para la prisión preventiva y las restricciones a las prestaciones por incapacidad. Con frecuencia, estas medidas se aprueban en respuesta a eventos mediáticos de gran repercusión, sin un análisis exhaustivo de sus repercusiones sistémicas.
La criminología señala que la expansión del castigo no se produce de forma neutral. Afecta de manera desproporcionada a las poblaciones vulnerables, reforzando las desigualdades raciales y socioeconómicas. El sistema penal comienza a funcionar como un mecanismo para gestionar la marginalidad, en lugar de un instrumento racional para proteger los derechos legales.
3. Populismo punitivo y producción legislativa
El concepto de populismo punitivo describe el uso del derecho penal como herramienta simbólica para abordar la inseguridad social, a menudo impulsado más por expectativas electorales que por evidencia empírica. En este modelo, la severidad del castigo se presenta como sinónimo de eficiencia estatal.
En Brasil, el discurso de "penas más severas" es recurrente en los debates legislativos y las campañas políticas. Las propuestas para reducir la edad de responsabilidad penal, ampliar la lista de delitos graves y flexibilizar las garantías procesales se justifican con frecuencia en argumentos emocionales, desvinculados de los estudios criminológicos.
La criminología crítica advierte que este tipo de políticas tiende a producir efectos contraproducentes. El aumento del encarcelamiento masivo conlleva el hacinamiento en las cárceles, el fortalecimiento de las organizaciones criminales y violaciones sistemáticas de los derechos humanos, sin un impacto significativo en la reducción de la delincuencia.
4. Sistema penitenciario y selectividad penal
La realidad del sistema penitenciario brasileño pone de manifiesto las limitaciones de una política criminal centrada en el castigo. El país se enfrenta a instalaciones superpobladas, condiciones de reclusión degradantes y la falta de políticas efectivas de reinserción social. Este panorama socava cualquier intento de rehabilitación mediante el castigo.
Los datos oficiales indican que la población carcelaria está compuesta predominantemente por jóvenes negros con bajos niveles de educación. Esta selectividad no se explica únicamente por una mayor propensión al delito, sino que refleja patrones de criminalización asociados a la pobreza y la marginación social.
Desde una perspectiva criminológica, el sistema penal brasileño opera de manera selectiva y estigmatizante, reforzando ciclos de exclusión. La prisión, lejos de funcionar como instrumento preventivo, actúa frecuentemente como factor criminógeno, incrementando la reincidencia y profundizando los vínculos con el crimen organizado.

5. Constitución, garantías penales y límites de la pena.
La Constitución Federal de 1988 establece límites claros al ejercicio del poder punitivo del Estado. Principios como la legalidad, la proporcionalidad, la humanidad de los castigos y la presunción de inocencia constituyen garantías fundamentales que no pueden relativizarse en nombre de respuestas inmediatas al delito.
La política penal debe ser compatible con estos parámetros constitucionales. El uso excesivo de la prisión preventiva, la expansión indiscriminada de los delitos y el debilitamiento de las garantías procesales ponen a prueba el modelo constitucional y comprometen la legitimidad del sistema penal.
En este sentido, la criminología ofrece un apoyo fundamental para una política penal racional, guiada por datos empíricos y comprometida con la reducción del daño social. Las alternativas al encarcelamiento, las políticas de prevención social y las inversiones en educación e inclusión demuestran ser más eficaces a largo plazo que el simple aumento de las penas.
Conclusión
La relación entre criminología y política criminal en Brasil revela una preocupante desconexión entre el conocimiento científico y la producción normativa. El predominio del populismo punitivo ha llevado a la expansión del sistema penal sin resultados consistentes en la reducción de la violencia, a costa de graves violaciones de los derechos fundamentales.
Superar este modelo exige un cambio de paradigma. Es necesario abandonar la ilusión de que más castigo equivale a más seguridad y adoptar políticas basadas en la evidencia, la prevención y el respeto a la Constitución. En este proceso, la criminología no se presenta como un obstáculo para el orden, sino como un instrumento indispensable para construir una política penal más justa, eficiente y democrática.
En última instancia, la legitimidad del sistema penal no radica en su severidad, sino en su capacidad para proteger los derechos legales sin sacrificar los valores fundamentales del estado de derecho.
Referencias
BRASIL. Constitución de la República Federativa del Brasil de 1988.
BRASIL. Ley de Ejecución Penal (Ley No. 7.210/1984).
BARATTA, Alejandro. Criminología crítica y crítica del derecho penal. Río de Janeiro: Revan.
ZAFFARONI, Eugenio Raúl. En busca de plumas perdidas. Río de Janeiro: Revan.
BITENCOURT, Cezar Roberto. Tratado de derecho penal. São Paulo: Saraiva.
SHECAIRA, Sérgio Salomão. Criminología. São Paulo: RT.
