¿Se te ha acumulado el material? Aprende estas técnicas de priorización.

El semestre se acerca a su fin, los exámenes se acumulan y ¿no sabes por dónde empezar a estudiar? No te preocupes, hay muchos otros en la misma situación, así que vamos a compartir algunos consejos de priorización para que no se te escape nada de tu radar de estudio de ahora en adelante. 

Antes de analizar técnicas o estrategias para optimizar tus prioridades, debemos abordar un punto crucial: el tiempo. Al fin y al cabo, ¿quién no ha deseado tener unas horas extra en el día? Pero ten en cuenta que estos consejos están diseñados para optimizar tu tiempo y mejorar tu calidad de vida, no para ayudarte a trabajar más.

Para empezar: organiza tus tareas.

Antes de perderte en un mundo de libros o pestañas de computadora sin saber por dónde empezar, anota todo lo que necesitas hacer. Así tendrás una lista de tareas que puedes usar como lista de verificación.

También es importante dividir las tareas por fecha límite, para que puedas administrar tu tiempo de producción y estudio en cada una sin atrasarte en nada. En resumen, crearás una especie de lista de la compra, pero en lugar de comprar productos, tendrás que usarla para registrar tus estudios.

¿Por qué es importante establecer plazos?

Aquí, necesitas tener en cuenta tus plazos, pero no para angustiarte ni apresurarte a terminar todo lo antes posible. Tener plazos definidos te ayudará a organizar tus tareas y estudios, para que al final puedas calcular cuánto tiempo, en promedio, necesitas para completar cada uno.

Técnica Pomodoro

En 1980, Francesco Cirillo desarrolló esta técnica de gestión y optimización del tiempo. pero como funciona? Es sencillo, la propuesta consiste en una jornada laboral dividida en descansos.

En números, sería así: 25 minutos de estudio y/o trabajo seguidos de un descanso de cinco minutos. Después de cuatro bloques de trabajo y descansos, viene el descanso ligeramente más largo: de 15 a 30 minutos. 

Matriz PIF

¿Recuerdas lo que hablamos sobre priorizar tus tareas? Esta herramienta es perfecta para ayudarte, ya que combina tres criterios para clasificar la tarea más importante de tu lista:

  • Potencial: ¿Cuál es la probabilidad de que esta acción tenga éxito?
  • Impacto: ¿Cuánto afecta esta acción a tu lista de tareas pendientes?
  • Instalaciones: ¿Cuánto tiempo y esfuerzo requerirá esta tarea?

Esta matriz puede utilizarse para diversos procesos de toma de decisiones, ¡incluso para decidir qué almorzar ese día! Para ello, debe clasificar cada uno de estos criterios según su importancia para su lista de verificación. La priorización de cada tarea se medirá mediante puntos en una escala que usted defina, que podría ser de 1 a 5 puntos, por ejemplo. 

¿Aún tienes dudas? No te preocupes, aquí tienes una guía paso a paso: 

Definir un objetivo.:

Ahora es el momento de establecer un objetivo para el día: ¿quieres adelantar tareas? ¿Quieres ponerte al día? Es el momento de definir qué guiará tus filtros de priorización.

Enumere las opciones:

Este es el momento de enumerar todas las tareas que necesitas realizar para alcanzar tu meta definida y cumplir tu objetivo final.

Califica las opciones:

Aquí es donde entra en juego la puntuación, basada en el potencial, el impacto y la facilidad de las tareas. Anota qué opciones serán valiosas y cuáles no. 

Considere posibles interferencias:

Tenga en cuenta cualquier posible interrupción que pueda ocurrir durante cada tarea.

Analizar las puntuaciones:

Por último, vuelva a analizar las puntuaciones teniendo en cuenta las interferencias y variables.

¡Ya estás listo para organizar tus tareas y aprovechar al máximo tu tiempo libre sin incumplir plazos! Cuéntanos, ¿cuál será tu punto de partida para una rutina optimizada?